Posavasos hama


Posavasos para regalar

Este post pilla en mitad de las vacaciones de Semana Santa, y muchos estaréis como yo, descansando un poco. En cualquier caso, los niñios están de vacaciones así que aprovechad para salir, jugar, y hacer manualidades con ellos, ya sabéis que por aquí tenéis unas cuantas ideas.

Hoy rescato el tarro de hama beads (¿os acordáis?) para enseñaros un regalo que hizo Bombón1 para el último cumpleaños de su tito. Un juego de posavasos de Super Mario. Tengo que reconocer que los dibujos los sugerí yo. Pensé en buscar alguno de los personajes del juego, porque Mario nos trae buenos recuerdos de horas y horas viciada con mis hermanos enfrente de la consola cuando éramos pequeños.

Ya os conté en otra entrada de manualidades con hama cómo se hacen estos dibujos. Es sencillo buscar el modelo que queráis en internet para ir colocando poco a poco cada cuenta en la plantilla. Os doy una idea: los modelos para hacer punto de cruz también pueden valer para inspiraros.

Una vez tenemos el dibujo que queremos hacer, usamos un papel de horno y planchamos por encima con la plancha a media temperatura. Se deja enfriar un poco, levantamos el papel, y… ¡ya está!

Estos son los dibujos que elegimos para el regalo. Es genial ver como las manitas de los peques van colocando las cuentas poco a poco, con paciencia y prestando atención a no equivocarse.

Super hongo.

Super hongo

Estrella.

Estrella

Flor de fuego.

Flor

Flor de fuego abierta.

Flor de fuego

Boo.

Boo

Aun tenemos cantidad de cuentas en casa, es buena inversión el tarrito porque da mucho juego. Incluso cuando se caen todas al suelo y estáis sacando cuentas de debajo de los muebles hasta el día siguiente. Y creedme, se muy bien de lo que hablo.

Decidme, ¿tenéis hama beads en casa? ¿Habéis hecho ya algún diseño? Espero vuestros comentarios, ¡lo sabéis!

 

Huevos de pascua … sin huevos, y un juego

Manualidad de pascua

 

Hoy tengo una manualidad, un juego, y … ¡chocolate! ¡Si es que estoy que lo tiro! Vamos a decorar huevos de pascua, pero sin usar huevos. Ya veréis que guay. Y sí, lo sé, otra vez hablando de pascua, como en el post anterior. Si no habéis visto ya las postales de pascua, os recomiendo que lo hagáis porque de verdad que los más pequeños alucinan con ellas. ¡Y da casi vergüenza contar como se hacen por lo sencillas que son! Esta vez ha sido facilísimo encontrar inspiración para el post. Un exceso de cajitas de los huevos sorpresa y las fechas en las que estamos, nos dieron la pista para lo que os voy a proponer.

Para hacer los huevos necesitamos cajitas de sorpresas. Yo tengo un montón en casa… es que los abuelos son super espléndidos con estos huevos sorpresa. Las peques se comen el chocolate, juegan con su juguete nuevo, y yo me quedo con las cajas… ¡gracias! No haré más comentarios sobre el tema, que a buen entendedor pocas palabras bastan. Bueno, que me voy. Además de las cajas, vais a necesitar papel higiénico, cola blanca, y acuarelas.

Materiales

Lo primero que hay que hacer es cubrir toda la superficie del huevo con trocitos de papel higiénico. Seguimos la técnica del decoupage que ya os comenté para hacer estas libretas tan monas. Mezclamos agua con cola blanca a partes iguales, y empezamos a pegar todos los trocitos de papel que hemos rasgado. Usad un pincel viejo para esto, porque se quedan hechos una pena.

Listos para forrar

Podéis ir pegándolos dando con el pincel pequeños golpecitos para que a los peques les resulte más fácil. Además, a mi el resultado final me gusta más así. Esto que veis en la foto y que parecen capullos de gusanos de seda, es como quedan los huevos después de recubrirlos con el papel. Hay que dejarlos secar unas cuantas horas, así que tenedlo en cuenta cuando hagáis la manualidad.

Cubierta de papel

Cuando ya están secos, podemos empezar a decorarlos como queráis. En los materiales veis que había sacado algún rotulador, porque la idea era usarlos también. Pero con las acuarelas sólo quedan tan bonitos que no hace falta más. Por cierto, ¿os acordáis de que en el post de los mensajes secretos os comentaba que me costaba un montón encontrar acuarelas para niños de colores vivos? Bueno, pues he encontrado estas en Ikea, y estoy encantada con ellas. Tienen unos colores super alegres.

Pintar huevos de pascua

La parte de colorearlos es muy divertida, de verdad. Yo preparé seis para el juego que vamos a hacer, pero la peque podría haber estado un buen rato más liada con los pinceles.

Pensando en hacer esta manualidad, me topé con estos pollitos de colores en un paseo… y claro, los tuve que comprar porque me venían de perlas para las fotos.

Huevos de pascua pintados con acuarelas

 

Aquí habría acabado el post si no hubiese sido porque recordé un juego que tenía Bombón1 hace dos años, cuando era muy pequeña, y al que jugó muchísimo. Tenía varios recortes de huevos de pascua super coloridos, que jugábamos a esconder por toda la casa. Eran recortados de una revista de Dora, no vayáis a imaginar nada muy sofisticado. Le encantaba ponerlos debajo de la alfombra.

Así que vamos a hacer lo mismo con estos. Los voy a numerar para que mientras jugamos sepan los que aún faltan por aparecer.

Juego con huevos de pascua

Y para que la motivación sea aún mayor, he hecho una bolsita con papel celofán para cada huevo. He metido en ella cinco figuritas de chocolate (que estos días se vende como si no hubiese un mañana, no os será difícil encontrarlo), y ya que compré pollos como para montar una granja, tambíén he metido en ellas un pollito.

Bolsitas para pascua con chocolate

Y así es como quedaron nuestros seis huevos empaquetados esperando a que los escondamos por toda la casa. Si quereis seguir la tradición, esto se hace el domingo de Semana Santa por la mañana. Yo no creo que consigamos esperar tanto, porque las bolsitas ya han levantado muchísima expectación en casa. Va a ser imposible aguantarlas tanto.

Huevos de pascua para esconder

Bueno, después de este post creo que definitivamente voy a tener que dejar de decir que no me gustan mucho las fiestas que no son nuestras. Cuando estuve en Alemania siempre me regalaban chocolate por estas fechas, pero aún así no había hecho nada tan, tan… tan alemán como hoy. Pero bueno, al fin y al cabo, una fiesta es una fiesta y yo me apunto a un bombardeo. Ah, y claro… con los peques la película cambia bastante y cualquier excusa es buena para pasarlo bien.

Espero que me contéis si os gustó la manualidad, y me mandéis fotos si os animáis a probar. ¡Ya sabéis que vuestros comentarios me vuelven loca!

 

Postales animadas para peques

Postal para pascua

El post de hoy es sencillito, sencillito, ideal para niños de preescolar. Os lo quería enseñar, porque este pollito tiene historia, aunque breve. O mejor dicho, debería decir que tiene muuuchos años. Lleva viviendo en mi cabeza años y años. Ya no sé si se lo debo a mis padres que siempre andaban haciendo cosas de estas conmigo, o a alguna profe del cole. El caso es que me acuerdo de tener varios, de colorearlos, de hacérselos luego a mis hermanos… En fin, una actividad ‘vintage’ más, como las pizarras caseras que os enseñé hace tiempo.

El otro día, se los hice a las peques. La verdad es que superaron mis expectativas, ya sabéis que muchas veces lo más simple es lo que más entretiene. Pues con esta manualidad me pasó. Me encantaría que hubieseis visto la cara de Bombón2 cuando vio que el pollito que podía colorear, ¡hablaba!

Sólo necesitáis un papel, un cutter y un rotulador, y todito lo que se os pueda ocurrir para que los peques puedan adornar luego su postal. En casa para empezar sólo echamos mano de unos cuantos rotuladores y ceras de colores, sellos y pegatinas.

Os enseño alguna foto para que os hagáis una idea de cómo queda el pollito. Lo primero es doblar una cuartilla en cuatro.

Postal desdoblada

Cuando está doblado por la mitad, dibujamos un pollito y nos aseguramos de que el pico quede en el centro. El pollito puede ser como os de la gana, pero el pico tiene que tener forma de rombo para que podamos enseñarles a los peques como el pollito habla. Hacemos un corte con el cutter en el pico, y vamos al siguiente paso. Fijaros bien en la foto, porque hay que doblar el piquito con un pelín de maña.

Hacer un corte en el pico

Ya habla pero… ¿a que da no se qué verle blanco por dentro? ¡Así parece mudo! Habrá que solucionarlo. Desplegamos la cuartilla, y justo debajo del pico, coloreamos un manchurrón rojo.

Interior del pico

Ya tenemos nuestra postal terminada, y lista para que los peques den rienda suelta a su imaginación. ¡Ya veréis cómo se motivan viendo que su pollito puede mover el pico!

 

Os dejo dos muestras del resultado final de un par de ellos. Estuvimos haciendo pollos una tarde entera.

Postal terminada

Y esta otra super decorada. ¿Habíais visto alguna vez un pollo rosa con pelo largo? ¡Pues aquí lo tenéis!

Postal de pascua para peques

En casa no celebramos la pascua como en otros sitios de Europa, pero ya sabéis que nos apuntamos a todo lo que suene divertido. El caso es que estos pollitos podrían ser una manualidad perfecta para esta época del año, ¿verdad? Además, si os gusta el tema, estad bien atentos al blog por que estamos preparando una actividad muy divertida.

¿Os animaréis a hacer algo para pascua? ¿O estas postales taaaan monas? ¿Hacéis algo distinto en casa por estas fechas?

Pulseras de loom bands con bolitas

Loom bands con cuentas

Pues sí, la moda de las pulseras de gomitas o loom bands ha llegado de golpe a España y también a nuestra casa. La primera vez que vi lo de estas pulseras, pensé en practicar y enseñaros un tutorial con gomitas de las que venden para el pelo de las niñas (de hecho, tengo que probar, porque el resultado tiene que ser también chulo). Así que ahí estaba, como otras tantas cosas, en la lista de cosas por hacer.

En sólo una semana tuve que lanzarme a escribir el post de las pulseras. La tita Nuri apareció un día en casa con unas cuantas bolsas de muchos colores, y empecé a ver post hablando del tema en otros blogs. Hasta he leído que hay varias marcas potentes de juguetes que se están peleando por ver quien comercializa los loom bands ‘oficialmente’ en España. Y digo oficialmente, porque en cualquier bazar las venden de toditos los colores. Fijaros hasta donde llega la fiebre de las pulseritas. De todo esto me enteré sin investigar nada del tema, y repito, en sólo una semana. Increíble. Pero la sorpresa llegó cuando buceé un poco en pinterest. Os invito a que lo hagáis y veáis todo lo que es capaz de hacer la gente. ¡Hasta figurtas para un belén entero he visto!

He pensado que lo mismo os gustaba ver como hacer una pulsera con cuentas. Le vamos a poner un lazo al final, así que haceros con uno. Estos son los materiales que vamos a usar. Los palillos son para usarlos de soporte, enseguida lo veréis.

Materiales para pulseras loom bands

Estas pulseras me recuerdan mucho a las que hacíamos de espaguetis de colores cuando éramos pequeños… alguien más se acuerda de esas pulseras, no soy la única, ¿verdad? Bueno, pues si se llamaban de alguna forma, decídmelo porfa, que no recuerdo el nombre. Y de paso, me contáis cuales son las que más os gustan de las dos.

Os dejo aquí el paso a paso para hacer pulseras de gomitas o loom bands, a ver que os parece. Empezamos poniendo una goma cruzada. Para las siguientes ya no será necesario hacer esto. Tenemos que tener siempre tres gomitas en los palillos, e ir pasando por encima de la última que hemos añadido, la que hay más abajo. Así siempre, independientemente de que la última goma tenga o no una cuenta en el medio. El único secreto que tiene el incorporar cuentas a la pulsera es que entre cuenta y cuenta utilicemos siempre el mismo número de gomas (en el caso del tutorial, hay cuatro gomas entre cuentas).

Las bolsas de gomitas que venden vienen con un montonazo de ganchitos para poder cerrarlas. Pero también podéis hacer el cierre con un lazo para darles un toque diferente.

Paso a paso para hacer pulseras de gomitas o loom bands

La verdad es que las pulseras pueden gustar más o menos, pero lo que sí os aseguro es que hacerlas engancha. La peque se animó a hacerle una a su papi, así que ya sabéis… hasta un niño de cuatro años puede pasar un rato entretenido haciendo pulseras. Últimamente cada vez que hacemos alguna manualidad en casa, Bombón1 piensa en hacer regalos para alguien. ¡Me la como!

Sólo necesitó ayuda para que le sujetasen los palillos. Ella sola me contó cómo a veces hacen series en el cole, y organizó las gomitas que iba a usar para su pulsera, con los colores que le parecieron más ‘de chico’.

Pulseras de gomitas - Manualidad para niños

En esta sí que usamos los ganchos que vienen con las gomitas. Lo del lazo habría sido demasiado para papi, ¿no creéis?

Loom Bands

Espero que os hayan gustado estas dos ideas de pulseras. Y si aún no habéis probado a hacer una, os animo a que lo hagáis, que aunque lo parezca, ¡ni tiran de los pelillos ni nada!

Ya sabéis que si recibo comentarios vuestros en el blog hasta me tiemblan las piernas de la emoción, así que no seáis vergonzosos y ¡animaros a contar que os han parecido las pulseras de hoy!

¡Ah! Y si os ha gustado, dadle al +1.

Regalos de último minuto. Marcapáginas con cuentas

Marcapáginas con cuentas

Creo que la entrada de hoy os va a gustar. Estos marcapáginas tan chulos son super fáciles de hacer, y un regalo original y muy resultón. Además de ser un recuerdo genial para el que los recibe. Hace unos años, compré un marcapáginas que fue el que me ha dado la idea para este post. Los vendían en una librería de Chicago que me encanta, los tenían al lado de la caja, y llamaban la atención por lo coloridos que resultaban. Total que, cosa rara en mí, no me pude resistir, y me compré uno. Lo usé tanto y tanto tiempo, que al final su cordón se rompió. Lástima que de aquella no se me ocurriese montarlo otra vez. Eso sí, ahora me voy a desquitar porque he hecho unos cuantos.

Seguro que todos tenéis los materiales necesarios en casa. Todo lo que necesitaremos son cuentas de collares viejos que tengamos por casa, y cordones, lana, o como hemos usado nosotros, hilos de bordar de colores. Si os apetece ir a alguna tienda de abalorios y comprar algo especial, adelante, que va a quedar chulísimo. Yo lo hice con el corazón de la foto.

Abalotrios

Estas son algunas de las que teníamos para empezar. Desde luego que siempre viene bien hacer acopio de materiales para cuando los podamos necesitar. Aquí ya no se tira nada. Por lo menos no, antes de pensar en sus posibilidades para alguna manualidad. Hacemos sobre la mesa distintas combinaciones hasta dar con alguna que nos guste, y nos ponemos a ensartar las cuentas. Sólo hay que tener en cuenta que cada uno de los extremos tiene que tener algo de peso para que queden más chulos, y la parte de abajo tiene que ser un poquillo más larga que la de arriba.

Montaje de los marcapáginas

Tenemos que tener en cuenta el tamaño de los libros para que los queremos hacer, y hacer unos nuditos en los extremos de las cuentas. Cuanto más juntos, mejor.

Extremo de marcapáginas

En casa a Bombón1 le encantó la idea y se puso manos a la obra para hacer uno para su profe. Le encanta llevarle dibujos y manualidades de las que hacemos en casa, señal de que la quiere  mucho. Ya veis que no hace falta pensar tanto. Se improvisan, y quedan también la mar de chulos. El de las bolitas naranjas me encantó, creo que le voy a pedir que haga otro para mí. Le llevó un ratito, porque no es sencillo pasar los hilos por las cuentas que tienen los agujeros más estrechos.

Marcapáginas para regalar

Esto sí que ha sido una manualidad super fácil, que nos vale además para poder hacer un regalo cuando se nos ha echado el tiempo encima. Decidme, ¿os vais a animar? ¡Más fácil no puede ser! Si os ha gustado dadle al +1 :-)

Había una vez un barquito chiquitito…

Cómo hacer barcos de papel

Después de una semana bien pero que bien movidita en el trabajo, y después de contaros alguna trastada de las peques que hasta a puntito estuvo de cambiar el nombre del blog, apetecía un post tranquilo. Así que aquí llega, en tonos azules, el barquito chiquitito. Y de paso vamos a recordar cómo hacer barquitos de papel.

El barquito chiquitito es la canción favorita para dormir de Bombón1. Ya os hablé en el blog de lo que nos gusta cantar por las noches. El barquito chiquitito es todo un clásico de sus noches, así que merece con todas las de la ley un post dedicado en el blog. Yo me acuerdo de cuando me la cantaban a mí, ¡y también me acuerdo perfectamente de los barquitos que me hacía mi papi! (no viene a cuento la pila de años que hace de todo eso, ¡para qué!)

Os conté cuando hicimos los comecocos que tenía montones y montones de papel de origami en casa y que seguramente volvería a pasarme por aquí con alguna de estas manualidades. En estas fotos podéis ver el paso a paso de cómo se hacen. Pero shhhhh…. tengo un secreto… Hay un paso importantísimo, del 8 al 9, en el que se necesita que un peque nos ayude al estirar hacia los lados. Y es que el barquito sólo se abre bien si sopla un niño. Ah, ¿no lo sabíais? Pues sí, así queda mucho mejor. Ya lo sabéis.

Paso a paso barquitos de papel

Para que el post sea completito y completito y entre en la categoría de homenaje con todas las de la ley, os voy a poner la letra de la canción del barquito, que para qué engañarnos, difícil no es.

Había una vez un barquito chiquitito,
había una vez, un barquito chiquitito,
que no podía, que no podía navegar.
 
Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco seis semanas,
pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas.
 
Y aquel barquito y aquel barquito,
y aquel barquito navegó.
Y si esta historia parece corta,
volveremos, volveremos a empezar.

Es corta y enseguida hay que repetirla y cantarla otra vez. Creo que por eso le gusta tanto a Bombón1. Las peques aún son pequeñas para hacer barquitos de papel, pero estuvimos jugando con todos los que hicimos. Primero customizándolos, ya os enseñaré cómo que eso da para otro post, y luego a la hora del baño a la bañera con ellos.

¿Sabíais que hay distintas formas de hacer los barcos de papel? Los vuestros, son de este estilo ¿o los hacéis de otra manera? Si os animáis a ver la cara de vuestros peques cuando soplan y ven cómo de un cuadrado sale un barquito, estaría encantada si me lo contáis después. Ya sabéis que un comentario nuevo en el blog es para mí como si hubiesen pasado por aquí los Reyes Magos.

El blog de Bombones a punto de cambiar de nombre

INgredientes para convertirse en bombón

Hay una cosa que me gusta hacer con mi blog, y es leer entradas que he escrito hace tiempo. Me gusta hacerlo con el blog de Bombones, pero también con otros blogs, grandes y pequeñitos, que leo habitualmente. Es genial ver cómo en todos hay una evolución. Este por ejemplo, tenía muchas más anécdotas al principio y poquito a poco he ido metiendo más manualidades, porque he visto que os encantan.

Y leyendo, leyendo, volví a ver la entrada en la que os contaba como Bombón1 planeó un plan perfecto para invitar a Campanilla a que viniese a desayunar a casa. Me reía sola leyéndolo. Leyéndolo, y visualizando el salón, ahora que hay tiempo de por medio, claro. Si os apetece conocer la historia de las hadas, vais a ver la que lió en casa.

Por suerte, no me la lían así cada dos por tres en casa. Pero cuando se ponen a ello, se ponen a ello. Parecen auténticas profesionales, os lo aseguro. El título del post puede que no os de pistas suficientes de lo que ha pasado esta vez. Paso a contaros los hechos que acontecieron a la velocidad del rayo.

Escena: Acabamos de dejar el desayuno en la mesa del salón, porque es domingo y desayunamos allí. Mientras cogemos las últimas cosas en la cocina para tenerlo todo listo, escuchamos desde allí risas, carcajadas, un ‘ay, Albi que mona eres’. Más risas, así que empezaba a pensar que iba a ser un domingo genial. El tono de las risas fue subiendo y subiendo. Mucho. Alguna carrera. Todo en el rato que cogía unos cereales y preparaba zumo. Así que cuando empezaba a temerme lo peor, salí corriendo a ver que era eso tan divertido que estaba pasando.

No tengo foto de cuando llegué al salón con los zumos, lo siento. Os pongo en antecedentes: últimamente a Bombón1 le encanta servirse el colacao a ella solita, y en el viaje anterior se nos había olvidado el bote en el salón. ¿Podéis imaginar ya por dónde van los tiros? Las dos se habían quitado los pijamas, la pequeña, encantada, se estaba comiendo el colacao a cucharadas, había colacao encima de la mesa, en el mueble de la tele, en el suelo y en el sofá. ¡Ah! Y también quedaba un poquito en el bote, que casi se me olvida. Y de ellas dos, ¡para qué hablar! tenían colacao hasta en las cejas, y el pelo les olía a chocolate. Las dos a la bañera.

La primera reacción fue limpiarlas un poco… Por lo menos todo lo de las pestañas, para que al menos pudiesen ver un poco. Pero en ese momento me acordé del post de las hadas, y pensé: antes de entrar en cólera, mejor preguntar. Cuesta pararse y pensar, no  creáis. Así que pregunté en qué consistía ese juego que parecía tan divertido. Y la respuesta fue ‘Mami, le he puesto mucho colacao a Albi, para poder convertirla en un bombón porque es muy mona’. Una vez más preguntar mereció la pena, acordaros cuando os pase algún caso parecido, porque siempre, siempre, hay una historia detrás que merece la pena. Las cosas tienen siempre un porqué. Los pequeñajos siempre tienen una explicación. Claro, que eso no quiere decir siempre que estemos deseando averiguarlo. Por cierto, hago un inciso para deciros que el colacao en el suelo resbala más que unos patines sobre hielo, ¡cuidadín si os pasa algo parecido!.

Esta historia no tuvo nada que ver con el nombre del blog, pero seguro que me entendéis perfectamente cuando os digo que me hizo plantearme muy en serio su cambio.

Sabéis que me encantan vuestros comentarios. Si tenéis alguna travesura con o sin historia detrás, aquí tenéis un montón de sitio para desahogaros. ¡Venga, que lo vamos a pasar en grande!

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