Teatro de sombras para Halloween

Marionetas de sombras para HalloweenYa tenemos a la vuelta de la esquina Halloween. En casa usamos cualquier excusa para pasarlo en grande, así que no vamos a dejar que se nos escape esta fiesta. Nunca lo celebré cuando era pequeña, pero eso no quiere decir que esta fiesta no sea divertidísima para los peques. Simplemente, era muchísimo menos popular que ahora. En España, sólo conocía Halloween quien tuviese algún familiar o amigo en algún país donde sí fuese tradición. Sara y Alba se disfrazan las dos en el cole, y eso es sólo el principio. En casa también nos disfrazamos, hacemos manualidades, organizamos juegos, salimos ¡después de cenar! a buscar caramelos, y nos acostamos muy, muy tarde. Debe ser buen cóctel, porque las dos se acuerdan muy bien del Halloween anterior (incluso desde que sólo éramos capaces de decir Jalin). Al día siguiente es fiesta, y los días que trasnochábamos en verano se van quedando atrás, así que a mí me parece la excusa perfecta para salir otra vez de la rutina.

Hoy vamos a fabricar marionetas para hacer un teatro de sombras, Me parece el mejor momento para enseñároslo, porque de todo lo que podemos proyectar en la pared, los fantasmas son de lo mejorcito. Imaginaros los juegos de luces y sombras en la pared, fantasmas de todos los tamaños que se acercan y se alejan haciendo ruidos terroríficos… Se puede hasta asustar a los vecinos proyectándolos en las ventanas. ¡Qué miedo!  Para las marionetas de este post usé pajitas, goma eva, celo, y tijeras o un cutter. Y aunque no está en la foto, también vamos a necesitar una super linterna, ¡que no se os olvide!

MaterialesMe gusta esta manualidad, porque además de dejarnos pasar un buen rato después, nos deja ‘diseñar’ antes de hacerla, y practicar con las tijeras. Os he dicho que en casa exprimimos a veces el rato de manualidades dibujando antes en un papel lo que queremos hacer, ¿verdad? Me parece una buena forma de que los niños pongan a trabajar su imaginación. Ganan la batalla siempre, ¡es increíble! Más abajo os pongo unas fotos con todo lo que pensó Sara, para que veáis lo que digo.

Estos son los cuatro fantasmas que sacamos para empezar. Alba se dedicó a hablar de las emociones de los fantasmas. Este está contento, este está triste… Y el de abajo, no lo tenía muy claro. Ella decía que estaba feo, está clarísimo que no le gusta nada.

Siluetas de fantasmas para HalloweenEl siguiente paso, os lo imagináis, ¿verdad?. Pues sí, pegamos las pajitas, y ya están listas nuestras marionetas…

Marionetas de sombras para Halloween

… que nos pueden servir incluso para decorar la mesa si nos apetece.

Decoración de HalloweenHemos usado pajitas chulas, y goma eva, pero no es el primer año que preparamos el juego del teatro y funciona igual de bien usar una cartulina o papel y un palito de brocheta o un lapicero para sujetar las marionetas. Este año no sé como resultará, pero la tradición de los bombones dice que hay que ir a la cama de los papis, y una bez allí, inventar historias proyectando fantasmas en las paredes.

Antes os he dicho que estuvimos un rato diseñando y haciendo cosas con las peques, ¿verdad? Mirad lo bien que se lo pasó Sara fabricando sus propias marionetas. ¡Hasta una murciélago chica tenemos!. Fue un ejercicio genial para usar las tijeras eso de cortar tantos piquitos.

Marionetas de Halloween hechas por los peques

No os quejaréis, entre el tiempo que usamos haciendo los dibujitos del diseño, el de hacer la manualidad, y el juego de después, os estoy pasando la receta para tener un buen rato de tranquilidad. Por no hablar de la idea de contar historias desde la cama (no tengo abuela, y de vez en cuando me echo yo las flores, jajaja). En el blog os conté otro juego que de momento seguimos repitiendo de año en año. Os dejo aquí el link por si queréis echarle un ojo.

No es una manualidad complicada… ¿os animaréis a probarla esta vez? Contádmelo, que me encanta leeros. Y si os gustó, ya sabéis, compartirlo en vuestras redes sociales. Abajo tenéis todos los botoncitos. ¡Hasta la semana que viene!

 

 

 

 

 

 

Hazme un muñeco de nieeeve…

Taza infantil de Frozen

Si has leído el título del post cantando, ya tienes una idea de lo que va a ir la manualidad de hoy. Y para los que no, deciros que no, que no me he vuelto loca y estoy pensando ya en el invierno. Me gusta mucho el otoño, y exprimir todos los días al máximo. Así que ¿a qué se debe esta entrada venida del reino del hielo? ¡Sí, habéis acertado! El pequeño Olaf, de Frozen, la peli de Disney. Nos encantó cuando la vimos, y Alba canturrea parte de esta canción sin parar. Ahora con ‘Frozen: sing along’ recién estrenada en los cines, no he podido resistirme ni a hacerle su muñeco ni a planificarlo todo para poder volver al cine y cantar las canciones a todo pulmón.

La manualidad es muy fácil. Necesitáis rotuladores permanentes, al menos negro y naranja, y una taza blanca que podréis conseguir en el chino o en el bazar de la esquina. Y un poquitín de práctica, ya veréis por qué os lo digo.

Materiales para decorar nuestra taza

Ya usé los rotuladores permanentes en cerámica las navidades pasadas, cuando hicimos las bandejas para dejar dulces a SSMM los Reyes Magos de oriente :-) . Entonces el tema fue libre. Ahora vamos a buscar un poco de inspiración en internet. Buscad en google, y tendréis un montón de imágenes. Cuando tengáis la que os gusta, practicad un poquillo con el dibujo. Es muy fácil dibujar a Olaf, pero es increíble lo expresivo que es este muñecajo… ¡os aseguro que entre dibujarlo alegre o con un cabreo de tres pares de narices hay una línea muy, muy fina! Y si no, ¡probad a cambiar la posición de las pupilas y la forma de las cejas! A los peques les va a gustar. Seguro.

Boceto Olaf

Este fue un boceto de la idea que quería. La cara de Olaf en un lado de la taza, y una de sus frases en el otro lado. Para los que no hayáis visto la peli, os diré que es un muñeco muy, muy ingenioso, y por eso nos deja varias frases memorables. Mis favoritas son “Me gustan los abrazos calentitos“, porque a mí también me encantan y “Vale la pena derretirse por ciertas personas“, porque estoy totalmente de acuerdo. La taza es para Alba, cualquiera de las dos frases le van fenomenal, pero me quedo con la primera por los muchísimos abrazos que me quedan por darle.

Esta es la taza por delante.

Taza de Olaf

Y me pareció que escribir la frase con letras de colores por detrás, podría ser buena idea.

Cita de Olaf

No os de miedo dibujar en las tazas. Hasta que no la horneéis, el rotulador no se vuelve permanente. Y si os equivocáis, tan sencillo como borrar el dibujo con acetona o alcohol, y volver a empezar.

Una vez tenemos la taza terminada, sólo queda meterla en el horno a 150ºC durante 30 minutos. Hasta que no se metan al horno, los dibujos no son permanentes. Aguantan bien, aunque he de decir que los platos que os enseñaba arriba sólo se han lavado a mano… por si las moscas.

Esta es la letra y el vídeo de la canción. La parte que le encanta a Alba es cuando Anna le pide a Elsa que el muñeco sea de verdad. Os lo dejo todo para que vayáis ensayando.

Hazme un muñeco de nieve,
venga vamos a jugar.
Ahora ya no te puedo ver,
no sé muy bien, que ha podido pasar.
Éramos inseparables
y ahora ya no.
No lo logro comprender.
Hazme un muñeco de nieve,
uno que sea de verdad.
 
Hazme un muñeco de nieve,
o ven en bici a montar.
Que necesito compañía ya, 
porque a los cuadros ya les he empezado a hablar
Me siento un poco sola,
y me aburro ya, mirando las horas pasar.
 
Sé que estás ahí dentro.
Todos preguntan donde estás,
dicen que intente tener valor.
Ya no puedo más, déjame entrar.
Ya no nos queda nadie, sólo tú y yo.
Y ahora que va a pasar…
Hazme un muñeco de nieve.

Espero que os haya gustado esta manualidad. Las peques tienen cada una su tacita para ensayar las canciones antes de irnos al cine a cantar. Y no creáis que se han quedado sin hacer nada… Alba ha estado haciendo ‘dibujos’ de Frozen en un cuaderno (eso sí, color rosa), y Sara se ha dedicado a dibujar varias veces a Elsa. Se enfadaba porque no le quedaban como en la película, pero a ver si os los enseño, porque a mí me parecen la bomba.

¿Qué os parece convertir algo que les ha gustado a vuestros peques en manualidad? ¿Lo habéis hecho alguna vez?

Cuentos leídos y cuentos contados

Mural

Los que me seguís en twitter recordaréis el hashtag #asoñarconcosasbonitas, que nos llenaba de buenos pensamientos y nos dejaba relajados para ir a dormir. Durante mucho tiempo ha sido la forma de despedirnos de todos vosotros al acabar el día. Os parecerá una tontería, pero haberlo convertido en un ritual ayudaba a irse a la cama mucho más tranquilos. Me tendré que plantear el volver a recuperar la costumbre, porque os aseguro que he notado la diferencia.

Pero ¿a qué viene todo esto? Es una reflexión sobre lo importantes que son algunas rutinas para todos, peques y mayores. Nos gusta irnos a la cama tranquilitos, e intentar descansar por la noche y dormir bien. Como a todos, ¿verdad?. Por supuesto, seguimos cantando nuestras canciones. Eso no ha cambiado todavía, y mucho me temo que así seguiremos una buena temporada. Ahora hemos añadido también los cuentos. Después del baño, mientras esperamos a que esté lista la cena, hay una forma genial de ir disminuyendo la actividad del día, y es hacer un rincón de cuentos y leer unos cuantos. Elegimos uno cada uno, y los leemos tranquilamente. Lo del rincón de cuentos ya lo hacíamos desde hace tiempo de vez en cuando, a cualquier hora del día. Lo de ponerlo en la noche ha sido una cuestión de supervivencia. O tranquilizarse un poco para que descansemos todos, o acabar de los nervios. Leerlos cuando ya nos vamos a dormir no nos va muy bien porque una vez en la cama, preferimos tener la luz apagada. Así que en la habitación, a cantar o cuentos… pero esta vez contados, mejor si son inventados, pero no leídos. En este post nos dan consejos para contar cuentos sobre cuales tienen que ser los ingredientes principales para aprovecharlos a tope: simplicidad, emociones y mantener la intriga hasta el final. Sin ser una experta, yo añadiría que les viene bien a ellos, y nos viene fenomenal a nosotros… aunque solo sea por ayudarnos a desconectar y poner el coco a pensar en algo distinto a lo que hemos hecho todo el día.

Lo del rincón de los cuentos es lo más. ¿Qué hacemos para montarlo? Elegimos bien una esquinita de la casa, y llevamos a ella todos los cojines que encontremos en cualquier habitación. En las estanterías los cuentos van rotando, para que los que están más a la mano también cambien. Pero, cosas de la vida, los preferidos son siempre los de la parte más alta. Sara los llama los ‘cuentos olvidados’ (cada vez que lo dice me da una pena horrible, y los vuelvo a reorganizar todos). No os voy a hablar de lo bueno que es leer para los niños, hay muchísimos artículos estupendos que hablan del tema. Aprenden cosas nuevas, estimulan su imaginación, desarrollan el vocabulario, se ejercita la memoria, etcétera, etcétera. Pero a mí lo que más, lo que más me gusta de todo, es acurrucarme con ellas y pasar un buen rato abrazadas.

Perfecto todo para irnos a dormir, ¿no os parece? ¿Me contáis que rutinas tenéis vosotros a la hora de iros a la cama?

Por cierto, la foto del post es de una manualidad que publicamos en el blog y gustó bastante. Si queréis, podeís encontrar el paso a paso aquí.

La fábrica de pegatinas

Pegatinas para regalos

Hoy os invito a que hagáis pegatinas. Es una actividad prácticas y sobre todo, muy, muy entretenida para los peques. Ya que estamos terminando con la vuelta al cole y muchos tendréis totalmente interiorizado el proceso de marcar cosas, voy a aprovechar para proponeros esta manualidad antes de que os enfriéis con el tema.

Vais a necesitar materiales muy simples: papeles de colores llamativos, papel blanco, un par de tapones de distinto tamaño (si tenéis troqueladoras es el momento de sacarlas a relucir), papel para forrar libros adhesivo, rotuladores permanentes, y unas tijeras. Por cierto, compré un par de cuadernos rosas super sosos, para customizarlos y guardar en ellos todos los dibujos que vayamos haciendo en casa… que el otoño promete ser lluvioso.

Materiales

Estos son los materiales para la primera idea, que os contaré más tarde. Y las peques estaban de hecho encantadas, ayudándome a cortar círculos por aquí y por allá, pero ya que teníamos la técnica y la fábrica en marcha, nos fuimos a rebuscar dibujitos que nos gustasen más. Todo un acierto. Así que os voy a pedir que entre los materiales preparéis también revistas infantiles de esas viejas, con todas las actividades ya hechas, y alguna que otra página arrancada. Antes de llevarlas a reciclar vamos a darles una segunda oportunidad. Aunque en la foto sólo hay dos, en casa las tenemos a mares, y seguro que vosotros también (venga, confesad).

Más materiales

El paso a paso os lo explico para hacer pegatinas de nuestros monigotes favoritos en lugar de las etiquetas, ya que se hace todo igual. Revisad bien las revistas o lo que os quede de ellas, y recortad los dibujos que más os gusten. A mí me gusta dejarles un pequeño margen alrededor como veis en la foto. Cuando ya tengáis el dibujo que queréis convertir en pegatina, lo único que hay que hacer es ‘plastificarlo’. Esto lo hacemos despegando una esquinita del papel de forro, y volviéndola a bajar poco a poco colocando el dibujo en el medio. Mirad la segunda foto, que se entiende mucho mejor.

Insisto en lo de volver a pegar poco a poco, especialmente si la pegatina va a ser un poco grande. Es para que no se hagan burbujas. A continuación recortamos nuestro dibujo plastificado volviendo a dejar un pequeño margen alrededor, y ¡ya está!… primera pegatina lista para usar en el momento, mañana, o dentro de un mes. Cuando queráis. Nosotros las fuimos pegando en el cuaderno nuevo, que para eso lo habíamos comprado y pedía pegatinas a gritos.

Como hacer pegatinas caseras

Estos son sólo algunos de los dibujos que se iban a convertir en pegatinas, y pasar de estar en páginas olvidadas que nadie volvería a ver, a estar en primera plana del cuaderno de actividades del curso. ¡Casi nada!

recortes para hacer pegatinas

Así dejamos uno de los cuadernos. ¿A que mola? La verdad es que tendría que decir que esto es una fase intermedia de cómo quedó el cuaderno. Ya sabéis que los niños tienen una especie de relación compulsiva con las pegatinas y no pueden parar de usarlas cuando se ponen a ello. Y nosotros hicimos muchas, muchas, todas de colores muy chulos, así que seguimos pegando monigotes por aquí y por allá hasta que casi no cabían más.

Decorando nuestros cuadernos

Sara estuvo super entretenida decorando su cuaderno. Entre las revistas ‘olvidadas’ como les llamamos en casa, había también un catálogo de juguetes, y también convertimos en pegatinas a alguno de sus favoritos. Me gustó mucho hacer esta actividad, porque igual que os conté en el collage del fondo del mar o cuando hicimos el mosaico, a los peques les viene fenomenal el practicar con las tijeras. Dejadles a su aire, y ya veréis las caras de orgullo cuando hayan acabado con sus cuadernos.

Horas y horas de diversión con pegatinas

Y ahora sí. Esta es la primera idea que tuvimos para las pegatinas, las etiquetas. Aunque nos pueden servir para marcar libros y cuadernos, la idea inicial es que nos sirvan para poner nombre a los regalos de cumpleaños. Empieza el curso, y vamos a hacer muchiiiiiiisimos. La única diferencia de estas pegatinas, es que en este caso llevan dos círculos de papel para conseguir el efecto de etiqueta.

Pegatinas para marcar regalos

En la primera foto del post veis que he hecho acopio de etiquetas para poner nombres a los regalos. ¡Tengo unas cuantas para vivir de las rentas una temporada!

¿Os animáis? Los materiales son de lo más simple, muy fáciles de encontrar, y es una manualidad de las que enganchan, lo que significa… un buen rato de entretenimiento asegurado. Un valor en alza ahora que por aquí se avecinan tardes largas de lluvia.

Decidme que os parecieron y compartidlo en vuestras redes si os ha gustado. ¡Muchas gracias!

Por cierto, si queréis más ideas, aquí tenéis otra opción para que los peques customicen sus propios cuadernos.

 

Pompones para animar a tu equipo favorito

Pompon de animadora con papel de seda

Todo empezó en la guardería de Bombón1, cuando enseñaron a los peques a animar a la selección con la bandera de España pintada en la cara, y gritando como locos. Y como ya sabéis que en casa nos encanta buscar cualquier excusa para montar una fiesta de la nada, se ha convertido en tradicción. Os imaginaréis que, con tanto entusiasmo, tuvimos que comprar una cera para pintarnos la cara (ya que se hace, se hace bien). Bien, la cera en cuestión, está a punto de acabarse y la tendremos que renovar en breve, con eso os digo todo. Por cierto, hago un inciso para comentaros que si por un ‘despiste’ los colores pasan de la piel a la tapicería del sofá de casa, las toallitas de bebé lo limpian estupendamente. Así que no hay dolor, incluso si el sofá es clarito. Se limpia, y listo.

Tenía otro post pensado para esta semana, pero con España clasificada para cuartos de final en  el mundial de baloncesto, la selección de fútbol jugando para clasificarse para la Eurocopa, la vuelta y demás eventos deportivos, se me ocurrió hacer unos pompones de papel de seda para ir a por el kit completo y poder animar como locos a los nuestros.

¿Os parece que revisemos los materiales? Muy fáciles de encontrar, que no me gusta mucho complicaros la vida con eso. Necesitamos cordón o cinta y un par de horquillas para hacer la base del pompón. Papel de seda y tijeras para hacer los flecos. Y para fijarlo todo, cinta adhesiva.

Materiales para hacer lo spompones

Esta vez si los peques son muy pequeños van a tener que necesitar bastante ayuda. No es porque la manualidad sea complicada, que no lo es. Tiene más bien que ver con lo bien que se les dé manejar las tijeras. Si ya se defienden con ellas, adelante… que no importará si queda algún trasquilón, porque luego ni se notan.

Empezamos cogiendo pliegos de papel de los colores que más nos apetezcan. Con la idea de animar al equipo en mente, nosotros sólo podíamos ir a por el rojo y amarillo. Doblamos las hojas en una tira larga que tenga unos 15cm de ancho. Estos los van a manejar unas manos chiquititas, pero podéis hacerlos con las tiras algo más largas si os apetece. Las medidas son orientativas, vosotros veréis como os gusta más. Esto no es una obra de ingienería, chicos. ¡No os obsesioneis con las medidas! Lo único importante es que la parte de arriba de nuestra tira esté doblada, y que al hacer los cortes de los flecos de 1 – 1,5cm de ancho, no lleguemos al final. Si queréis os podéis ayudar dibujando antes las marcas con lápiz.

En esta tira hay dos hojas de papel de seda de cada color dobladas a la mitad. Es decir, tenemos al final ocho capas.

Flecos para hacer pompones

Para contaros como empezamos a hacer nuestro pompón, he montado este paso a paso. Lo de usar una horquilla se me ocurrió, porque así podríamos enganchar un cordón o una cinta a uno de los extremos.

Cuando esté todo unido, podéis empezar a sujetarlo bien fuerte envolviéndolo en celo. Antes de hacer nada con los cordones, yo fijé los extremos cosiéndolos entre sí, porque me parece que así queda más reforzada la cosa. Podéis hacer lo mismo, o usar unas gotas de pegamento. Como queráis.

Con la base montada, sólo nos queda empezar a liar capas de flecos como locos. Podéis poner tantas como queráis, cuantas más vayáis añadiendo, más chulo os va a quedar el pompón. En la foto más grande del paso a paso tenéis como queda después de enrollar la primera capa.

Paso a paso para hacer pompones de animadora

Seguimos enrollando tiras como las que hemos hecho la primera vez, hasta que el pompón esté tan gordito como queramos. Aviso, habrá accidentes y se os romperá la tira de papel de seda. No pasa nada… se fija con celo lo que llevásemos hasta ese momento, y se continúa enrollando el trocito que nos quedó. Intentad ir apretando bien con cada vuelta, y que el papel vaya por donde vosotros queráis (no por donde a él le de la gana, que lo intentará, veréis).

Tener el cordón en un extremo nos deja tener las manos libres sin soltar el pompón, y además hace que sea más difícil que a los pequeñajos de la casa se les caiga. Recordad que también podéis usar una cinta para hacer esto.

Pompón de animadora terminado

Chicos, animaros con los pompones, que se hacen super rápido, y aún llegáis a tiempo. ¡Lo vamos a pasar en grande! ¡Todos con la selección!

Me leéis de muchos sitios, me encantaría ver pompones con los colores de las banderas de otros países, así que ¡ánimo! Contadme abajo que os ha parecido, y si os vais a animar con esta idea.

Si os ha gustado la manualidad, compartidla en vuestras redes sociales y ¡que gane el mejor!

Que seas tan feliz que no sepas si vives o sueñas

El mejor deseo

Hace unos días lo leí, y me pareció de lo mejor que se le puede desear a una persona, así que lo he querido compartir con todos.

Me parece que la época en la que termina el verano y empezamos curso es como el fin de año. Todos llegamos con un montón de nuevos propósitos… nos apuntamos a cursos, retomamos los gimnasios, empezamos a hacer colecciones… ¡que sé yo! De ahí esta forma de abrir el curso en el blog.

Empiezo el año así, despacito, pero cargada de ideas para ver y hacer durante los meses que viene. Un montón de anécdotas y manualidades super fáciles, probando alguna técnica nueva y con mucho, muchísimo color. Si os quedáis por aquí, será un placer ir enseñándoos poquito a poco todo.

Por cierto, si queréis probar a hacer un dibujo tan chulo como el de la foto con vuestros peques, os cuento cómo en esta entrada del blog.

Y hoy, como siempre, estaría genial que compartieseis el post en todas vuestras redes sociales. Pero lo que ya sería lo más, es que me comentaseis a continuación qué manualidades son vuestras favoritas cuando os ponéis a jugar con vuestros peques. Así voy tomando nota, y pienso en cosas que encajen también con vuestros gustos.

Este verano, ¡todos a volar cometas!

Cometa volando

Tenía muchas, muchas ganas de escribir la entrada de hoy. Porque es una manualidad, porque es de reciclaje, y ¡porque vamos a hacer un juguete genial para este verano! Vamos a pasar un rato haciendo cometas, ¿os animáis? Pues ale, vamos a empezar.

La idea de este post ha salido de un taller que hicimos a principios de verano, y que la verdad, me encantó. Si no os habéis puesto nunca a hacer cometas, no penséis que es algo super complicado. Para nada. Hay unos cuantos modelos muy sencillos, que se hacen en un abrir y cerrar de ojos. La cometa de hoy me gusta mucho, porque es muy fácil de recoger, y no hay que liarse con las varillas, cruzándolas aquí o allá. De verdad que se tarda más en contar el paso a paso, que en hacerla. Ya veréis. Este verano, entre volar cometas y hacer castillos de arena super glamurosos, ¡lo vamos a pasar en grande!

Antes de seguir, deciros que lo único que nos interesa, como siempre, es pasar un rato divertido primero haciéndola y luego jugando con la comenta, y que esto no pretende ser una entrada super técnica, ni un estudio de física, ni nada de nada. Hago el inciso, porque esto de las cometas da para escribir libros y libros, y porque hay gente por ahí que son verdaderos profesionales del tema. Pero para nosotros, pensáis igual que yo, ¿verdad? ¡Genial! Pues vamos con los materiales. Vamos a necesitar una bolsa de basura, una varilla de madera (os las venden en cualquier tienda de bricolaje), celo, cuerda, bolsas de plástico de colores, una pajita (sí, eso blanco de la foto es una pajita de las de beber) y cartón (opcional).

Hay cuerda especial para cometas, pero a nosotros nos va a valer cualquier cordón de algodón o nylon que tengamos a mano. Tiene que ser un poco resistente, tenedlo en cuenta.

MaterialesLo primero que hicimos fue dibujar y cortar la vela. Desenrollad la bolsa de basura, y en la parte de abajo, hacéis un dibujo más o menos como el de la foto para que al desdoblarlo quede como un diamante. Para que no os quejéis, escribo encima de la foto las medidas que tiene que tener todo. Son más o menos aproximadas, para que tengáis una idea del tamaño del que estamos hablando. Lo importante es que tenga más o menos esta forma, y que sea simétrica (que lo va a ser, porque tenéis la bolsa doblada, así que de esto último no hace falta que os preocupéis demasiado).

Como consejillo, os diré que no uséis tijeras para cortar. Es mucho más sencillo si usáis un cutter. Lo msmo cuando más adelante cortéis las tiras de la cola.

Plantilla para la cometa

Después de esta foto pseudotécnica pero necesaria, viene la parte más divertida. Desdoblar la vela de la cometa, y decorarla, Aquí todo vale… pintura, pegatinas, o dibujos con rotuladores. Esta vez hemos decidido usar un sello que teníamos hecho con goma eva y una tapa de rosca, y llenar de flores de colores nuestra cometa. Con pintura acrílica funciona fenomenal. ¿Quien ha dicho que los sellos hay que usarlos sólo con tinta negra o azul? ¡Vamos a colorearlos y a llenar de colores nuestra cometa!

Decoración de la velaY aquí una muestra de cómo usar materiales varios para que los peques se entretengan un buen rato y luego vean volar sus dibujos.

Cometa - Dibujos de peque

Una vez hemos acabado de adornar la vela la cometa, podemos seguir con los demás pasos, que son los que van a conseguir que este trozo de plástico vuele. Sí, vuestra cometa va a volar ¡y muy bien!

Lo primero es cortar dos varillas del mismo largo que nuestra cometa, y pegarlas como veis en la foto. Se pegan con varios trozos de celo, en el centro y en los extremos de cada varilla. Yo puse en cada punto un trocito a lo largo, y por encima dos o tres atravesados, para que quede bien sujeto. No se va a despegar, no os preocupéis.

Recordad que la parte estrecha será la parte de abajo de la cometa, y ahí es donde más tarde pegaremos la cola.Vela estampada

Si os parece, la vamos a pegar ya, también con celo. Para hacer la cola de la cometa recortamos tiras largas de unos dos centímetros de ancho, de las bolsas de plástico de colores que hemos reservado (recordad lo que os contaba antes del cutter). Cuanto más largas las tiras, más chulo el efecto cuando vuele la cometa. Así que si las bolsas son grandes y cortáis las tiras a lo largo y las desdobláis, mejor que mejor.

Se pegan en las dos esquinas de abajo de la cometa, ¡no os despistéis y las vayáis a pegar arriba!

Detalle de la cola de la cometa

Ahora empezamos a preparar el soporte para atar la brida de la cometa. Para eso vais a necesitar cortar dos trozos de pajita de unos dos centímetros.

Pieza para atar la cuerda

Venga, confesad… teníais curiosidad por ver el uso que le dábamos a las pajitas, ¿verdad? En esta foto os enseño como tenéis que pegarlas (también con un celo)

Soporte para la bridaUna vez tenemos las dos pajitas pegadas, cada una en una punta del diamante y paralelas a las varillas, cortamos una cuerda tan larga como la parte más ancha de la cometa, y atamos en cada pajita un extremo. Podríamos haber hecho agujeros en la vela, pero se pueden rasgar. La tontería de la pajita hace la estructura mucho más fuerte. Os va a quedar tirante, es decir… la vela ya no va a quedar estirada. Está bien, no os preocupéis. Tiene que ser así.

A continuación, quiero que dobléis la brida justo por la mitad, y que hagáis un nudo sobre ella misma, como veis en la foto.

Nudo de la bridaEl siguiente paso es opcional. Vamos a preparar un soporte para la cuerda de nuestra cometa. Yo he usado como plantilla en un cartón, el de una de juguete que teníamos por casa, pero podéis variar la forma, e incluso usar el ovilllo de cuerda que tengáis tal cual. Este paso lo dejo totalmente al gusto del consumidor.

Y ya llegamos al último paso. Con la cuerda bien enrolladita, unimos un extremo a la brida que acabamos de atar a la cometa. Aquí no escatiméis en nudos, que no queremos perder la cometa mientras jugamos, ¿verdad? Creo que en esta foto se ve bien donde hay que hacer el nudo, pero si tenéis cualquier duda me preguntáis, ¿vale?

Curda atada a la brida

Como precaución, os recomiendo que el otro extremo del hilo esté bien atado al soporte, para que no se desenrolle todo por accidente. La cuerda no tiene por que que ser muy larga, entre cinco y diez metros puede ser suficiente. Yo diría que depende de donde vayáis a volarla. En ciudad o en el campo, más cortita. Y si vais a probarla en una playa que tenga poca gente, vais a querer bastante más cuerda. 

Espero que no os haya parecido complicado, porque de verdad que no lo es. Y los peques alucinan viendo sus diseños volar. ¿Que me decís? ¿Os animaréis a hacer una? A mí me ha gustado muchísimo hacerla, y creo que voy a profundizar un poco más en el tema y a seguir investigando y probando con otros modelos.

Recordad, que los comentarios me hacen tanta ilusión como si llegasen los Reyes Magos, pero que si me enviáis fotos de las cosas que hacéis, entonces, es cuando me vuelvo loca. 

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