Baby Pelones de Juegaterapia

 

#pequepelones Juegaterapia

Hoy le dedicamos un rinconcito del blog a hablar de esta iniciativa genial de Juegaterapia. Y es que hace unos días se presentaron los Baby Pelones, los muñecos más bonitos del Mundo. Leed atentamente, porque os van a encantar como idea de regalo para las fechas que se aproximan.

Creo que a estas alturas Juegaterapia ya no necesita presentación. A mí desde luego me tienen conquistada desde hace tiempo por lo bonito de sus proyectos y la increíble labor que realizan desde hace años. Como sabéis, ayudan a que los niños enfermos de cáncer lleven mejor sus tratamientos, recogiendo consolas y repartiéndolas por las habitaciones de los hospitales. Ya trabajan en España, Portugal, Marruecos, El Salvador y Afganistán.

Tienen proyectos en marcha tan geniales y dignos de mención como El Jardín de mi Hospi, que convierte las azoteas de los hospitales en jardines para que jueguen los niños ingresados y sus familias. Y de vez en cuando se les ocurren otras muchas cosas, como la iniciativa de los Baby Pelones que os estoy contando.

Pañuelo diseñado por María

Los Baby Pelones son muñecos sin pelo, inspirados en los peques que están en tratamiento. Llevan un pañuelo en la cabeza, con seis estampados diferentes diseñados por el Hombre de Negro (presidente de honor de Juegaterapia), Alba Carrillo, Rossy de Palma, Vicky Martín Berrocal, Amelia Bono y María, una peque que está ahora en tratamiento.

Estos muñecos se fabrican en España por Berjuan, y se pueden comprar por 11,90€ en Juguettos, El Corte Inglés, Mothercare y deMartina.com. Es un juguete 100% solidario, y todos los beneficios obtenidos de su venta se destinan 100% a la Fundación Juegaterapia.

Yo ya tengo la mía, y me encanta. El tamaño, los pañuelos, y la dulzura y el mensaje que transmiten. ¿Son o no son un regalo ideal para las fechas que se acercan? Asequible, y encima solidario. Yo tengo pensado hacerme con alguno más.

Baby Pelones

Espero que os hayan gustando tanto como a mí, y que si todavía no habéis oído hablar de ellos, lo hagáis mucho en los próximos días. Si me queréis dejar comentarios, ya sabéis que me chiflan. Pero de verdad que lo que más me gustaría que hicieseis, es que corrieseis la voz de esta iniciativa todo lo que podáis. Merece la pena, y les deseo a Juegaterapia mucho éxito con la campaña.

 

Fábrica de broches Monster High

Broche Monster High

Esta semana no me he podido resistir a enseñaros una manualidad que me ha encantado. Esta vez no la he hecho yo. De hecho, no he tenido nada de nada que ver con ella. Eso sí, tenía que enseñárosla, porque además de que estoy más ancha que larga con ella, me perece una idea genial como regalito para las fechas que se avecinan. Es la primera manualidad que ha pensado Sara solita. Es un broche Monster High, según lo ha bautizado ella. Le encantan las Monster High, esto ya os lo había contado, ¿verdad? El broche está hecho de tela, pero igual que me pasó la semana pasada con la pulsera de lana, no tengo fotos de los materiales. Esta vez el motivo es que hizo la manualidad en casa de sus abuelos sin que yo estuviese (ya he avisado de que la próxima vez que pase algo parecido hagan muchas, muchas fotos)

Si queréis que vuestras peques pasen un rato genial haciendo sus broches de Draculaura, lo tenéis bien, pero que bien fácil. No hay foto de materiales en el post, ya os lo he dicho, pero si os digo la verdad, es que tampoco las necesitaba demasiado. Ahí va la lista de cositas con las que os tenéis que hacer: tela fina del color o estampado que queráis (¡imaginación al poder!), cola blanca, goma eva y un arfiler tipo imperdible. Cuatro cosas, y al alcance de todos. Bien sencillito.

Cuando pensaba que nos estábamos curando de la fiebre por el rosa en parte gracias a Frozen, reaparece la fiebre Monster High y de Draculaura. Esto sólo lo entendéis los que lo sufrís igual que yo. Los que os empecéis a perder de lo que estoy hablando, podéis echar un ojo en google para poneros al día. Al menos el rosa es fuerte, y va acompañado de algún detalle en negro para compensar. Y si no, mirad la falda que ha elegido Sara para conbinarlo. Mejor imposible.

Broches para niñas pequeñitas

La idea de los broches la ha sacado de unos chulísimos que hace su tía. Ella usa lazos, telas, lentejuelas… ¡miles de cosas! Las cajas donde guarda todos sus materiales se convierten en una especie de baúl de los tesoros cuando vamos de visita a su casa. Os cuento como hizo este broche Sara con sólo cinco añitos. El punto de partida es cortar tiras de tela más o menos iguales. No tineen que ser exactos, pero sí aproximadamente de la misma longitud y ancho. Para que la tela no se deshilache demasiado, podemos diluir un poco de cola blanca en agua, y pintar con esta mezcla cada trocito de tela con un pincel. Esto hará que la tela no se deshilache una vez cortada. Lo normal es que se sequen al aire, y listo. Pero si queréis usarlo, y espero que esto no lo lean los abuelos, os cuento el truco de Sara (cien por cien cosecha propia) para que sequen más rápido y poder hacer el broche del tirón: colocó todas las tiritas encima del radiador de los abuelos, ¿qué os parece? Yo no sé nada, su tita la dejó. Bueno, en estos casos siempre es mejor pensar que cuando seca, la cola blanca es transparente. Corro un tupido velo, y sigo.

Una vez tenemos las tiras secas, las vamos cruzando formando una estrella, y según Sara, haciendo una “montaña” tan alta como queramos. Calculo que ella colocaría unas tres capas. Pero esto es al gusto del consumidor. Se pegan en el centro sólo, con un poquito de la mezcla de cola blanca y agua que ya teníamos preparada.

Broche no ñoño para niñas

Por detrás la remató pegando un círculo de goma eva, que puede hacerse por ejemplo, dibujando el contorno con un tapón. :-) Sara lo dejó así, y ya en casa le pegamos, también con cola blanca, un arfiler de los que usamos para hacer estas chapas que ya os enseñé en el blog.

Lo terminamos todo con un adorno en el centro del broche. Recortar un corazón para este broche puede ser un toque final perfecto.

Broche monster high

Es muy sencillo de hacer, y un regalo estupendo. Perdonadme, pero tendréis que entender que se me esté cayendo la baba mientras escribo. Hay muchas cosas en el blog, la mayoría, hechas por ella. Normalmente las manualidades que hacemos son un mano a mano, las vamos haciendo las dos a la vez. Otras veces, se pone a diseñar (me hace muchísima gracia cuando ell amisma me dice ‘mami, necesito diseñar’) como cuando hicimos los porta velas de Navidad. Pero esta vez fue ella la que tuvo la idea de ponerse con esto. Ella sola vio los materiales, pensó en la manualidad, y la hizo enterita. Es un ejercicio muy bueno.

Os sirve cualquier retal que tengamos por casa. Cualquiera. Y os aseguro que quedan cosas de lo más resultonas. ¿Os atrevéis a enseñárselo a vuestras peques y destapar en ellas su vena diseñadora? Venga, contadme que soy toda ojos ¡y me rechifla leeros! Eso por no hablar de las fotos que de vez en cuando me enviaís… ¡Besitos!

Lana de enfieltrar para hacer la pulsera de Frozen

Pulsera de invierno

Hoy vamos a probar a hacer una pulsera haciendo pompones con lana de enfieltrar. Una manualidad sencillita para que la podamos convertir en un PequeDIY en toda regla. Si no conocéis ya esta lana, vais a alucinar porque ni os podéis imaginar la cantidad de formas que hay para trabajarla. Así que si no lo habéis hecho aún, yo le daría una oportunidad pero ya.

Este post lo podéis considerar el nivel cero de cosas que podemos hacer con ella. Pero creo que para empezar y que os hagáis una idea, está bastante bien. ¿Sabíais que la lana se puede modelar? Pues sí, casi casi como si fuese plastilina. Es increíble todo lo que se puede hacer con ella, en serio. Si investigáis un poco en Pinterest, os vais a quedar con la boca abierta, igual que yo. En fin, ya iremos probando cosas. Los pompones son lo más simple que podemos hacer, y además, vamos a tener que ayudarnos de un poquito de agua para darles forma, lo que lo convierte en una actividad ideal para los peques, que estarán encantados trasteando un rato con algo nuevo.

No pongo fotos de materiales, porque esta pulsera la improvisamos para matar un rato de aburrimiento extremo que sólo amenazaba con ir a más y acabar escapándose de nuestras manos (os suena la historia, ¿verdad?). En realidad, tengo las fotos del paso a paso de como hacer los pompones, de puro milagro. Siempre tengo la cámara a mano para hacer fotos a las peques, y eso hace que también las pueda hacer fácilmente de todo lo demás.

Como os decía, para frenar la revolución que se avecinaba en casa, rebusqué en una caja donde guardo cantidad de materiales de lo más variadito, y rescaté un ovillo de lana que llevaba ya tiempo esperando convertirse en algo mejor. Os pongo la foto del ovillo y de la lana desenrollada para que veáis la pinta que tiene. La venden en colores muy alegres. Tanto que cuando la ves en la tienda, te dan ganas de llevártelos todos a casa. Para la pulsera nos decantamos por este color azul que es un poco ‘Frozen’. Sara lo tenía clarísimo desde el minuto cero. Aprovecho para hacer un inciso y deciros que me parece a mí que alguna manualidad más tipo Frozen caerá, porque va camino de ser la película que más veces he visto en mi vida, a puntito de desbancar a Dirty Dancing, no digo más. Si salen bien, os lo enseño todo en el blog.

Vamos con el paso a paso. Empezamos cogiendo un trocito, ya veis que no muy grande, y con la mano húmeda  (sí, lo del cuenco rosa es agua), empezamos a doblarla y dar vueltas como si tuviésemos plastilina entre los dedos, hasta que tenemos una bola cada vez más densa. Nosotros las hicimos humedeciendo sólo con agua, pero también se puede usar agua con jabón. Lo que hacemos al humedecerlo es encoger la lana. Las fibras se van enredando, y cada vez se aprietan más. ¡No va a haber quien deshaga estos pompones, os lo aseguro! Creo que en las fotos se ve bien como cada vez van quedando un poco más apretados.

Paso a paso pulsera de pomponesEste blog es para niños, y aunque tengan que pedir ayuda a un mayor para ensartar todos los pompones de la pulsera, vereis como lo pasan si son ellos los que los fabrican. Eso sí, acabaréis con una mezcla interesante de tamaños. Así que antes de tirar de aguja e hilo, ordenamos las bolitas de mayor a menor, otra actividad que les encantará a los peques. Al ordenarlas, la diferencia de tamaño ya no se nota tanto. Para montar la pulsera he usado hilo elástico para bisutería de Tiger. Cerré la pulsera con un par de nudos normales, pero le puse un lacito blanco encima para asegurarla aún más.

Ha sido fácil, ¿verdad?. Decidme, ¿conocíais esta lana?. ¿Qué otras cosas se os ocurre hacer con esta forma de fabricar mini pompones?. Espero que si os ha gustado la manualidad, lo compartáis en vuestras redes sociales, y que me contéis que os ha parecido esta idea. Vuestros comentarios son el mejor regalo de este blog.

 

Teatro de sombras para Halloween

Marionetas de sombras para HalloweenYa tenemos a la vuelta de la esquina Halloween. En casa usamos cualquier excusa para pasarlo en grande, así que no vamos a dejar que se nos escape esta fiesta. Nunca lo celebré cuando era pequeña, pero eso no quiere decir que esta fiesta no sea divertidísima para los peques. Simplemente, era muchísimo menos popular que ahora. En España, sólo conocía Halloween quien tuviese algún familiar o amigo en algún país donde sí fuese tradición. Sara y Alba se disfrazan las dos en el cole, y eso es sólo el principio. En casa también nos disfrazamos, hacemos manualidades, organizamos juegos, salimos ¡después de cenar! a buscar caramelos, y nos acostamos muy, muy tarde. Debe ser buen cóctel, porque las dos se acuerdan muy bien del Halloween anterior (incluso desde que sólo éramos capaces de decir Jalin). Al día siguiente es fiesta, y los días que trasnochábamos en verano se van quedando atrás, así que a mí me parece la excusa perfecta para salir otra vez de la rutina.

Hoy vamos a fabricar marionetas para hacer un teatro de sombras, Me parece el mejor momento para enseñároslo, porque de todo lo que podemos proyectar en la pared, los fantasmas son de lo mejorcito. Imaginaros los juegos de luces y sombras en la pared, fantasmas de todos los tamaños que se acercan y se alejan haciendo ruidos terroríficos… Se puede hasta asustar a los vecinos proyectándolos en las ventanas. ¡Qué miedo!  Para las marionetas de este post usé pajitas, goma eva, celo, y tijeras o un cutter. Y aunque no está en la foto, también vamos a necesitar una super linterna, ¡que no se os olvide!

MaterialesMe gusta esta manualidad, porque además de dejarnos pasar un buen rato después, nos deja ‘diseñar’ antes de hacerla, y practicar con las tijeras. Os he dicho que en casa exprimimos a veces el rato de manualidades dibujando antes en un papel lo que queremos hacer, ¿verdad? Me parece una buena forma de que los niños pongan a trabajar su imaginación. Ganan la batalla siempre, ¡es increíble! Más abajo os pongo unas fotos con todo lo que pensó Sara, para que veáis lo que digo.

Estos son los cuatro fantasmas que sacamos para empezar. Alba se dedicó a hablar de las emociones de los fantasmas. Este está contento, este está triste… Y el de abajo, no lo tenía muy claro. Ella decía que estaba feo, está clarísimo que no le gusta nada.

Siluetas de fantasmas para HalloweenEl siguiente paso, os lo imagináis, ¿verdad?. Pues sí, pegamos las pajitas, y ya están listas nuestras marionetas…

Marionetas de sombras para Halloween

… que nos pueden servir incluso para decorar la mesa si nos apetece.

Decoración de HalloweenHemos usado pajitas chulas, y goma eva, pero no es el primer año que preparamos el juego del teatro y funciona igual de bien usar una cartulina o papel y un palito de brocheta o un lapicero para sujetar las marionetas. Este año no sé como resultará, pero la tradición de los bombones dice que hay que ir a la cama de los papis, y una bez allí, inventar historias proyectando fantasmas en las paredes.

Antes os he dicho que estuvimos un rato diseñando y haciendo cosas con las peques, ¿verdad? Mirad lo bien que se lo pasó Sara fabricando sus propias marionetas. ¡Hasta una murciélago chica tenemos!. Fue un ejercicio genial para usar las tijeras eso de cortar tantos piquitos.

Marionetas de Halloween hechas por los peques

No os quejaréis, entre el tiempo que usamos haciendo los dibujitos del diseño, el de hacer la manualidad, y el juego de después, os estoy pasando la receta para tener un buen rato de tranquilidad. Por no hablar de la idea de contar historias desde la cama (no tengo abuela, y de vez en cuando me echo yo las flores, jajaja). En el blog os conté otro juego que de momento seguimos repitiendo de año en año. Os dejo aquí el link por si queréis echarle un ojo.

No es una manualidad complicada… ¿os animaréis a probarla esta vez? Contádmelo, que me encanta leeros. Y si os gustó, ya sabéis, compartirlo en vuestras redes sociales. Abajo tenéis todos los botoncitos. ¡Hasta la semana que viene!

 

 

 

 

 

 

Hazme un muñeco de nieeeve…

Taza infantil de Frozen

Si has leído el título del post cantando, ya tienes una idea de lo que va a ir la manualidad de hoy. Y para los que no, deciros que no, que no me he vuelto loca y estoy pensando ya en el invierno. Me gusta mucho el otoño, y exprimir todos los días al máximo. Así que ¿a qué se debe esta entrada venida del reino del hielo? ¡Sí, habéis acertado! El pequeño Olaf, de Frozen, la peli de Disney. Nos encantó cuando la vimos, y Alba canturrea parte de esta canción sin parar. Ahora con ‘Frozen: sing along’ recién estrenada en los cines, no he podido resistirme ni a hacerle su muñeco ni a planificarlo todo para poder volver al cine y cantar las canciones a todo pulmón.

La manualidad es muy fácil. Necesitáis rotuladores permanentes, al menos negro y naranja, y una taza blanca que podréis conseguir en el chino o en el bazar de la esquina. Y un poquitín de práctica, ya veréis por qué os lo digo.

Materiales para decorar nuestra taza

Ya usé los rotuladores permanentes en cerámica las navidades pasadas, cuando hicimos las bandejas para dejar dulces a SSMM los Reyes Magos de oriente :-) . Entonces el tema fue libre. Ahora vamos a buscar un poco de inspiración en internet. Buscad en google, y tendréis un montón de imágenes. Cuando tengáis la que os gusta, practicad un poquillo con el dibujo. Es muy fácil dibujar a Olaf, pero es increíble lo expresivo que es este muñecajo… ¡os aseguro que entre dibujarlo alegre o con un cabreo de tres pares de narices hay una línea muy, muy fina! Y si no, ¡probad a cambiar la posición de las pupilas y la forma de las cejas! A los peques les va a gustar. Seguro.

Boceto Olaf

Este fue un boceto de la idea que quería. La cara de Olaf en un lado de la taza, y una de sus frases en el otro lado. Para los que no hayáis visto la peli, os diré que es un muñeco muy, muy ingenioso, y por eso nos deja varias frases memorables. Mis favoritas son “Me gustan los abrazos calentitos“, porque a mí también me encantan y “Vale la pena derretirse por ciertas personas“, porque estoy totalmente de acuerdo. La taza es para Alba, cualquiera de las dos frases le van fenomenal, pero me quedo con la primera por los muchísimos abrazos que me quedan por darle.

Esta es la taza por delante.

Taza de Olaf

Y me pareció que escribir la frase con letras de colores por detrás, podría ser buena idea.

Cita de Olaf

No os de miedo dibujar en las tazas. Hasta que no la horneéis, el rotulador no se vuelve permanente. Y si os equivocáis, tan sencillo como borrar el dibujo con acetona o alcohol, y volver a empezar.

Una vez tenemos la taza terminada, sólo queda meterla en el horno a 150ºC durante 30 minutos. Hasta que no se metan al horno, los dibujos no son permanentes. Aguantan bien, aunque he de decir que los platos que os enseñaba arriba sólo se han lavado a mano… por si las moscas.

Esta es la letra y el vídeo de la canción. La parte que le encanta a Alba es cuando Anna le pide a Elsa que el muñeco sea de verdad. Os lo dejo todo para que vayáis ensayando.

Hazme un muñeco de nieve,
venga vamos a jugar.
Ahora ya no te puedo ver,
no sé muy bien, que ha podido pasar.
Éramos inseparables
y ahora ya no.
No lo logro comprender.
Hazme un muñeco de nieve,
uno que sea de verdad.
 
Hazme un muñeco de nieve,
o ven en bici a montar.
Que necesito compañía ya, 
porque a los cuadros ya les he empezado a hablar
Me siento un poco sola,
y me aburro ya, mirando las horas pasar.
 
Sé que estás ahí dentro.
Todos preguntan donde estás,
dicen que intente tener valor.
Ya no puedo más, déjame entrar.
Ya no nos queda nadie, sólo tú y yo.
Y ahora que va a pasar…
Hazme un muñeco de nieve.

Espero que os haya gustado esta manualidad. Las peques tienen cada una su tacita para ensayar las canciones antes de irnos al cine a cantar. Y no creáis que se han quedado sin hacer nada… Alba ha estado haciendo ‘dibujos’ de Frozen en un cuaderno (eso sí, color rosa), y Sara se ha dedicado a dibujar varias veces a Elsa. Se enfadaba porque no le quedaban como en la película, pero a ver si os los enseño, porque a mí me parecen la bomba.

¿Qué os parece convertir algo que les ha gustado a vuestros peques en manualidad? ¿Lo habéis hecho alguna vez?

Cuentos leídos y cuentos contados

Mural

Los que me seguís en twitter recordaréis el hashtag #asoñarconcosasbonitas, que nos llenaba de buenos pensamientos y nos dejaba relajados para ir a dormir. Durante mucho tiempo ha sido la forma de despedirnos de todos vosotros al acabar el día. Os parecerá una tontería, pero haberlo convertido en un ritual ayudaba a irse a la cama mucho más tranquilos. Me tendré que plantear el volver a recuperar la costumbre, porque os aseguro que he notado la diferencia.

Pero ¿a qué viene todo esto? Es una reflexión sobre lo importantes que son algunas rutinas para todos, peques y mayores. Nos gusta irnos a la cama tranquilitos, e intentar descansar por la noche y dormir bien. Como a todos, ¿verdad?. Por supuesto, seguimos cantando nuestras canciones. Eso no ha cambiado todavía, y mucho me temo que así seguiremos una buena temporada. Ahora hemos añadido también los cuentos. Después del baño, mientras esperamos a que esté lista la cena, hay una forma genial de ir disminuyendo la actividad del día, y es hacer un rincón de cuentos y leer unos cuantos. Elegimos uno cada uno, y los leemos tranquilamente. Lo del rincón de cuentos ya lo hacíamos desde hace tiempo de vez en cuando, a cualquier hora del día. Lo de ponerlo en la noche ha sido una cuestión de supervivencia. O tranquilizarse un poco para que descansemos todos, o acabar de los nervios. Leerlos cuando ya nos vamos a dormir no nos va muy bien porque una vez en la cama, preferimos tener la luz apagada. Así que en la habitación, a cantar o cuentos… pero esta vez contados, mejor si son inventados, pero no leídos. En este post nos dan consejos para contar cuentos sobre cuales tienen que ser los ingredientes principales para aprovecharlos a tope: simplicidad, emociones y mantener la intriga hasta el final. Sin ser una experta, yo añadiría que les viene bien a ellos, y nos viene fenomenal a nosotros… aunque solo sea por ayudarnos a desconectar y poner el coco a pensar en algo distinto a lo que hemos hecho todo el día.

Lo del rincón de los cuentos es lo más. ¿Qué hacemos para montarlo? Elegimos bien una esquinita de la casa, y llevamos a ella todos los cojines que encontremos en cualquier habitación. En las estanterías los cuentos van rotando, para que los que están más a la mano también cambien. Pero, cosas de la vida, los preferidos son siempre los de la parte más alta. Sara los llama los ‘cuentos olvidados’ (cada vez que lo dice me da una pena horrible, y los vuelvo a reorganizar todos). No os voy a hablar de lo bueno que es leer para los niños, hay muchísimos artículos estupendos que hablan del tema. Aprenden cosas nuevas, estimulan su imaginación, desarrollan el vocabulario, se ejercita la memoria, etcétera, etcétera. Pero a mí lo que más, lo que más me gusta de todo, es acurrucarme con ellas y pasar un buen rato abrazadas.

Perfecto todo para irnos a dormir, ¿no os parece? ¿Me contáis que rutinas tenéis vosotros a la hora de iros a la cama?

Por cierto, la foto del post es de una manualidad que publicamos en el blog y gustó bastante. Si queréis, podeís encontrar el paso a paso aquí.

La fábrica de pegatinas

Pegatinas para regalos

Hoy os invito a que hagáis pegatinas. Es una actividad prácticas y sobre todo, muy, muy entretenida para los peques. Ya que estamos terminando con la vuelta al cole y muchos tendréis totalmente interiorizado el proceso de marcar cosas, voy a aprovechar para proponeros esta manualidad antes de que os enfriéis con el tema.

Vais a necesitar materiales muy simples: papeles de colores llamativos, papel blanco, un par de tapones de distinto tamaño (si tenéis troqueladoras es el momento de sacarlas a relucir), papel para forrar libros adhesivo, rotuladores permanentes, y unas tijeras. Por cierto, compré un par de cuadernos rosas super sosos, para customizarlos y guardar en ellos todos los dibujos que vayamos haciendo en casa… que el otoño promete ser lluvioso.

Materiales

Estos son los materiales para la primera idea, que os contaré más tarde. Y las peques estaban de hecho encantadas, ayudándome a cortar círculos por aquí y por allá, pero ya que teníamos la técnica y la fábrica en marcha, nos fuimos a rebuscar dibujitos que nos gustasen más. Todo un acierto. Así que os voy a pedir que entre los materiales preparéis también revistas infantiles de esas viejas, con todas las actividades ya hechas, y alguna que otra página arrancada. Antes de llevarlas a reciclar vamos a darles una segunda oportunidad. Aunque en la foto sólo hay dos, en casa las tenemos a mares, y seguro que vosotros también (venga, confesad).

Más materiales

El paso a paso os lo explico para hacer pegatinas de nuestros monigotes favoritos en lugar de las etiquetas, ya que se hace todo igual. Revisad bien las revistas o lo que os quede de ellas, y recortad los dibujos que más os gusten. A mí me gusta dejarles un pequeño margen alrededor como veis en la foto. Cuando ya tengáis el dibujo que queréis convertir en pegatina, lo único que hay que hacer es ‘plastificarlo’. Esto lo hacemos despegando una esquinita del papel de forro, y volviéndola a bajar poco a poco colocando el dibujo en el medio. Mirad la segunda foto, que se entiende mucho mejor.

Insisto en lo de volver a pegar poco a poco, especialmente si la pegatina va a ser un poco grande. Es para que no se hagan burbujas. A continuación recortamos nuestro dibujo plastificado volviendo a dejar un pequeño margen alrededor, y ¡ya está!… primera pegatina lista para usar en el momento, mañana, o dentro de un mes. Cuando queráis. Nosotros las fuimos pegando en el cuaderno nuevo, que para eso lo habíamos comprado y pedía pegatinas a gritos.

Como hacer pegatinas caseras

Estos son sólo algunos de los dibujos que se iban a convertir en pegatinas, y pasar de estar en páginas olvidadas que nadie volvería a ver, a estar en primera plana del cuaderno de actividades del curso. ¡Casi nada!

recortes para hacer pegatinas

Así dejamos uno de los cuadernos. ¿A que mola? La verdad es que tendría que decir que esto es una fase intermedia de cómo quedó el cuaderno. Ya sabéis que los niños tienen una especie de relación compulsiva con las pegatinas y no pueden parar de usarlas cuando se ponen a ello. Y nosotros hicimos muchas, muchas, todas de colores muy chulos, así que seguimos pegando monigotes por aquí y por allá hasta que casi no cabían más.

Decorando nuestros cuadernos

Sara estuvo super entretenida decorando su cuaderno. Entre las revistas ‘olvidadas’ como les llamamos en casa, había también un catálogo de juguetes, y también convertimos en pegatinas a alguno de sus favoritos. Me gustó mucho hacer esta actividad, porque igual que os conté en el collage del fondo del mar o cuando hicimos el mosaico, a los peques les viene fenomenal el practicar con las tijeras. Dejadles a su aire, y ya veréis las caras de orgullo cuando hayan acabado con sus cuadernos.

Horas y horas de diversión con pegatinas

Y ahora sí. Esta es la primera idea que tuvimos para las pegatinas, las etiquetas. Aunque nos pueden servir para marcar libros y cuadernos, la idea inicial es que nos sirvan para poner nombre a los regalos de cumpleaños. Empieza el curso, y vamos a hacer muchiiiiiiisimos. La única diferencia de estas pegatinas, es que en este caso llevan dos círculos de papel para conseguir el efecto de etiqueta.

Pegatinas para marcar regalos

En la primera foto del post veis que he hecho acopio de etiquetas para poner nombres a los regalos. ¡Tengo unas cuantas para vivir de las rentas una temporada!

¿Os animáis? Los materiales son de lo más simple, muy fáciles de encontrar, y es una manualidad de las que enganchan, lo que significa… un buen rato de entretenimiento asegurado. Un valor en alza ahora que por aquí se avecinan tardes largas de lluvia.

Decidme que os parecieron y compartidlo en vuestras redes si os ha gustado. ¡Muchas gracias!

Por cierto, si queréis más ideas, aquí tenéis otra opción para que los peques customicen sus propios cuadernos.

 

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