Nidos de pascua para los más pequeños

Detalle del nido

Esta vez quería algo facilito que puedan hacer los peques más peques a los que les guste jugar con la plastilina. Que deben de ser todos, o al menos el noventa por ciento de ellos. Un nido de pascua en el que además podremos practicar un poco con las tijeras. ¡Perfecto!

Hoy no hay foto de materiales. Sólo usaremos papel craft y plastilina de colores. Eso es todo. Como el post va especialmente dedicado a los más chiquitines, podéis enseñarle esta foto para que sepan lo que tienen que preparar para montar sus pollitos. Es muy sencillo para ellos, y veréis cómo les gusta seguir su propio ‘paso a paso’. Les va a hacer sentirse mayores.

Componentes

Una vez tenemos las cuatro bolitas de un tamaño aproximado al de la foto, sólo hay que dar forma de cono al pico, y unir todas las piezas. De la misma forma, hacemos cuatro o cinco pollitos de distintos colores. Los que queráis. En casa no podían parar. También influyó que estrenaban botes de plastilina nueva, todo hay que decirlo.

Pollitos buscando nido

Ya está, hemos completado el paso anterior y ahora tenemos un montón de pollitos que buscan nido. Se pueden hacer cosas más elaboradas, pero no queríamos complicarnos la vida, sólo pasar un rato amasando plastilina. Así que tijeras en mano, nos dedicamos a cortar tiras de papel craft que un poco arrugaditas pueden usarse para construir un nido de lo más cómodo para nuestros pollitos. Lo de recortar con las tijeras les va a llevar un rato, y los más pequeños tendrán que pedir la ayuda de un mayor. Cuando tengamos suficientes, podemos usar un cuenco para colocarlo todo como más nos guste.

Nido

No importa si las tiras salen todas iguales, si alguna se rompe, o si los bordes no son lisos. El nido va a ser al final, igual de cómodo. Tampoco importa si lo hacemos de otro color, de papel de periódico o de alguna revista vieja que tengamos por casa. Y los pollitos no tienen que ser bolas perfectas. El resultado va a ser genial, lo hagáis como lo hagáis. ¿No os he dicho alguna vez que las manualidades nunca, nunca, salen mal? Pues eso. A olvidarse de que el resultado sea perfecto, y manos a la obra.

Se acercan días de vacaciones en el cole, así que esta actividad os puede venir bien para tener a los peques bien entretenidos uno de los ratos que pasen en casa. En el blog tenéis esta otra manualidad de pascua que además es un juego. Es otra opción si estáis buscando actividades entretenidas que os den a vosotros un poquito de tranquilidad… ¡que ya nos conocemos!

Y ahora me váis a dejar que babee un poquito. Este es el primer nido que hizo Sara. Se ha tirado haciendo pollitos de colores ya un par de tardes. ¡Y haciendo fotos de sus materiales y de todo lo que hace! Es increíble lo que se fijan los niños en todo lo que hacemos. Si a los vuestros les gustan las manualidades, tenéis una oportunidad de oro para hacer cosas juntos y que trabajen su creatividad. Y recordad que hay muchísimas técnicas y materiales para probar. No probéis con solo una o dos cosas y tiréis la toalla diciendo que a vuestros niños no les gusta hacer manualidades.

Pascua - Nido de pollitos

Y para el final he dejado mi pollito favorito, que merece foto en exclusiva. Es una chica de pestañas larguísimas, y con mucho, mucho glamour. No me diréis que no.

Pascua - Pollito chica

Animaros con este nido, que les va a encantar llenarlo con su propia familia de pollitos. ¡Y no os olvidéis de compartirlo en vuestras redes sociales y comentar el post si os gustó! Soy pedigüeña, lo sé… pero si probáis a hacer pollitos, ver alguna foto me encantaría. ¡Gracias!

Ahora también vas a presumir de dominar la globoflexia

Globoflexia - Cómo hacer mariquitas

Lo mío con estas mariquitas hechas de globos fue un flechazo desde el primer momento. Hay verdaderos artistas en esto de la globoflexia, con un mérito increíble. Estas mariquitas pueden considerarse el nivel cero en esto de doblar y retorcer globos. Son tan sencillas de hacer, que casi da vergüenza contarlo. Pero bueno, el post tiene mini historia detrás, y me apetecía enseñaroslas.

¿Los materiales hoy? Nuevos. Globos largos y un rotulador permanente. Últimamente no me diréis que os estoy haciendo buscar demasiadas cosas. Sé que alguno tuvisteis que pasar por la papelería después del post de la semana pasada con los pasteles. Esta semana puede que tengáis globos en casa, casi seguro. Aunque tal vez no de los largos. Bueno, la buena noticia es que hoy en día son muy fáciles de encontrar en cualquier bazar. Lo de la derecha es un mini inflador, para que sea más fácil llenarlos de aire.

Para hacer mariquitas con globos

Muchas veces me preguntáis que de donde salen las ideas para el blog. Bueno, pues aquí una de las fuentes que más me gusta, y es cuando tenemos una historia detrás que nos da la idea para alguna manualidad. Bueno, en este caso más que la idea, casi nos obligó.

El domingo pasado estuvimos comiendo fuera. En el sitio había un chico que iba de mesa en mesa haciendo figuritas de globos para los niños. Daba a elegir color del globo, y figurita. ¡Eso sí que es nivel! Jugársela a que te digan cualquier cosa es tener mucho dominio en la materia. En nuestra mesa se quedaron un perrito y una de estas mariquitas.

La mariquita era la estrella, así que cuando llegamos a casa nos pusimos a investigar con la que teníamos, cómo podíamos hacer otra. En plena investigación, en mis manos y delante de Sara, la mariquita fue desinflándose, hasta que se quedó sin dos patas. Un drama. Dramón. Así que tuve que buscar en serio cómo se hacen. Y a marchas forzadas, porque aquello era una emergencia.

Os voy a ir poniendo el paso a paso, que hoy viene cargado de fotos. Parece largo, pero es super sencillo. He querido hacerlo lo más detallado posible para que lo sigáis sin problemas y tengáis la posibilidad de hacer este regalo a algún peque que tengáis a mano. Merece la pena.

Empezamos inflando uno de los globos un poquito más de la mitad. Nada más. Esto es genial, porque toda la parte que no se infla, que es un montón, es nuestro colchón para que podamos estrujar y retorcer sin que nos explote el invento en las manos.

Mariquita de globos - Paso 1

Así que tranquilamente empezamos a hacer cinco bolitas, retorciendo el globo sobre sí mismo. Yo he probado hace tiempo a hacer el típico perrito, y creo que la mitad de las veces acabó saltando por los aires antes de terminarlo. No es buena idea para que ocurra delante de un público infantil. Bueno, en realidad es horrible que te pase delante de cualquier tipo de público. En cambio la mariquita es muy agradecida. Os prometo que he conseguido un cien por cien de casos de éxito. Aquí podéis estrujar y retorcer el globo sin miedo.

Mariquita de globos - Paso 2

De las cinco bolitas, la primera será para la cabeza, y las otras cuatro para hacer las patas. Si intentáis que las cuatro últimas queden de un tamaño parecido, mejor. Es muy sencillo, ya veréis. Tenemos que doblar la cadena que hicimos en el paso anterior sobre sí misma, y dejando fuera la cabeza, dar vueltas a la parte de las patas.

Mariquita de globos - Paso 3

En esta foto veis la mariquita de perfil. Dejamos encima de las patas, la cabeza y la parte más larga del globo, que tenemos que retorcer otra vez para hacer el cuerpo. Dejamos un espacio que sea parecido a lo que ocupan las patitas de la mariquita, y damos también ahí un par de vueltas.

Mariquita de globos - Paso 4

Aquí le he dado la vuelta a la mariquita, porque lo que hacemos ahora es pasar el cuerpo de nuestra mariquita de lado a lado de la figura, entre las patas. Creo que en la foto se ve bien lo que quiero decir (si lo estáis haciendo ya con el globo en las manos, lo tendréis claro, seguro).

Mariquita de globos - Paso 5

Cuando hemos hecho el movimiento anterior ya tenemos a la mariquita prácticamente lista. Sólo hace falta atusarle un poco la cabeza hasta que quede mirando como nosotros queremos.

Mariquita de globos - Paso 6

Nos queda esto de la siguiente foto. ¡Ups! Le sobra algo, ¿verdad? No hay problema. En la parte que aún está desinflada hacemos un pequeño corte, puede ser con los dientes, y sacamos por ahí todo el aire que nos sobra. Muy importante, no cortéis el globo, porque queremos esta parte de goma, os voy a contar enseguida para qué. Y os va a encantar.

Mariquita de globos - Paso 7

Ahora que tenemos todo el aire que nos sobraba fuera, necesitamos rematar la figura haciendo un nudo bien pegado al cuerpo de la mariquita,

Mariquita de globos - Paso 8

Después, pasamos el globo desinflado por encima de una de las patas traseras, y lo volvemos a sacar, esta vez por debajo, hacia la parte trasera de la mariquita.

Mariquita de globos - Paso 9

Si no nos gusta tener este trozo de globo que sobra por ahí dando vueltas, lo podemos recoger entre las cuatro patas como se ve en la foto.

Mariquita de globos - Paso 10

Pero si lo queréis usar… ¡tachaaan! Nuestra mariquita se convierte en pulsera y la podemos llevar a donde queramos. Para que se quede en el brazo lo único que hay que hacer es rodear la muñeca del niño y pasar alrededor del cuello de la mariquita el glogo desinflado, como si fuese una bufanda. Le pintamos una cara y unos lunares, y ¡listo!

Mariquita de globos - Paso 11

El momento ‘mago de los globos’ queda redondo si habláis de lo importante que es la suerte, y de que muy pocas veces nos acordamos de que las mariquitas traen buena suerte a quien las ve. No digamos ya de las que se podemos tocar. Estas son tan especiales, que se quedan a nuestro lado y las podemos llevar a donde queramos con nosotros.

Después de esto, mucho me temo que en la siguiente fiesta no os salva nadie de hacer una producción entera. ¿No os parecen ideales?
MAriquitas de globos para fiestas

Podéis hacer los perros, flores o espadas más monos, hacer figuras complicadísimas combinando varios globos, saber meter figuritas de globos dentro de otros más grandes… todo eso no importa. Si sabéis hacer estas mariquitas, os convertiréis automáticamente en los reyes de la fiesta. Garantizado.

¿Vosotros habéis probado a hacer algo de globoflexia? ¿Os animáis a probar con las mariquitas?

Dibujos con pasteles

Lámina de pastel sobre cartulina negra

En casa llevamos unos días liados con una mueva actividad… pintar peces de colores con pasteles. ¡Y en cartulina negra, para que destaquen bien los dibujos!. Me gusta mucho el contraste de los colores, y creo que es parte del secreto de por qué nos hemos pasado días y días dándole a los pasteles. Así que os recomiendo que os animéis a probar, porque si os gusta la mitad que a mí, lo vais a pasar en grande.

Os voy a contar un secreto. Tenía en cola escribir algún post en el que dibujásemos desde hace bastante tiempo. Después de unas cuantas coincidencias que os voy a contar, me encontré con la ‘inspiración’ para ponerme manos a la obra con el post de hoy. Los dibujos de los niños me encantan, siempre son perfectos, nunca salen mal. Os conté hace poco lo importantes que pueden llegar a ser las manualidades y seguir trabajando la creatividad para ellos.

Hace unos días leí un artículo sobre la importancia que siempre se ha dado en los estudios a la lengua, a las matemáticas, y cómo poco a poco (o no tan poco a poco) se dejan de lado a las asignaturas o tareas que son más artísticas. Incluso llegamos a valorar si una persona sabe o no sabe dibujar… Mis dibujos son mis dibujos, a mí me valen, y os podéis hacer una idea de lo que pienso de los que hacen mis hijas. En la vida se me ocurriría decirles que no son bonitos, o que hay que cambiarlos. Y no por protección, no, si no porque de verdad no lo pienso. Me encantaría que no perdiesen la facultad de poder expresarse dibujando.

Hay otro momento que me volvió a recordar el post que llevaba tiempo queriendo escribir, y fue un comentario durante un curso sobre innovación al que asistí. Hubo un momento en el que se dijo que la asignatura de dibujo no debería desaparecer nunca de nuestros planes de estudio, incluso en estudios superiores. Y es que el dibujo, por mencionar sólo algún aspecto positivo, nos ayuda a poder expresarnos de otra forma, o a resolver problemas, por no hablar de lo que puede llegar a relajar. Además, cada vez vivimos en un entorno más visual, y me parece más importante que nunca el cultivar esta faceta creativa en nuestros peques. Al curso que es más que recomendable, no os puedo mandar. Pero sí queréis leer el post de el blog “El clip infinito”, os dejo aquí el enlace al mismo.

Me lío, y es que el post de hoy tiene miga. No he terminado de contaros la historia, esperad. Porque tengo un par de descubrimientos más que quiero compartir con todos. Y os van a gustar. Para que os vayáis preparando, os diré que lo que vais a necesitar es bien simple: pinturas pastel, y cartulinas negras. Yo ya he tenido que ir a comprar un par de veces.

Pasteles y cartulina negra

Sigo contándoos. Hoy me inspiró otro blog, “Le Dada de l’Enfant Terrible” y uno de sus post en el que se inspiraba en las ilustraciones de un libro genial para hacer unas láminas parecidas a las que os enseño hoy aquí. No acaba la historia aquí, y es que investigando sobre el libro en cuestión, lo he encontrado, y os lo puedo compartir. Una preciosidad.

Sólo participé en las láminas de las peques haciendo las siluetas de los peces. Y quisimos dibujar todos, porque de verdad que es un poquito adictivo. Alba me pidió una ballena.

SiluetaPoquito a poco la fue coloreando… ¡incluso a dos manos! Los pasteles se emborronan muy fácil, pero incluso así el resultado es genial. No importa.

Coloreando con pasteles

Los colores son brillantes y se pueden superponer, incluso colores claros sobre otros más oscuros. Esta es la ballena que ha coloreado Alba, con dos años. Ella misma me ha dicho que no se ha salido del dibujo, si no que ha dibujado a una ballena de cuatro pelos. Ahí queda eso (sí, se me cae la baba)

Ballena pintada con pasteles

El de Sara debe de ser un pez tropical, porque tiene todos los colores que pudo utilizar. ¡Su pez tiene pestañas!

Peces tropicales

Y esta es nuestra primera serie de láminas. A ver que hacemos con ellas, porque me gustan muchísimo. Los pasteles son bastante delicados de conservar. Si os pica el gusanillo, hacéis esta manualidad en casa y os apetece enmarcar algún dibujo después, os aconsejo que lo barnicéis antes. Yo he usado laca para el pelo, que funciona bien con la cartulina.

Pastel sobre fondo negroNo sé que os habrá parecido el post, aunque me encantará que me lo contéis aquí abajo. A mí me ha gustado mucho escribirlo, me gustan los descubrimeintos de estos días, que en tan poco tiempo me haya encontrado en terrenos muy distintros con ‘señales’ que hablen de lo importante que es el dibujo, y haber podido contároslo a todos en el blog.

¡Espero vuestros comentarios!

Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá

Me encanta esta frase de Toy Story, ¿no os parece? Me gusta mucho por lo que significa, y por la fuerza que transmiten sólo seis palabras. Pero lo que más me gusta de “Hasta el infinito y más allá“, y con diferencia, es que me la enseñó mi hija mayor cuando aún estaba en la guardería, con sólo dos años y antes de que yo conociese la película.

Ella la usa para decirme lo mucho que me quiere, yo se la voy a copiar para hacer lo mismo, y poder decírsela a las dos cada vez que empiecen algo nuevo, estudios, trabajo, una relación… lo que sea. De momento, esta y esta otra frase que ya os enseñé en el blog, me parecen lo mejor de lo mejor para poder desearle a una persona. Con la foto de hoy, he hecho una lámina para colgarla en su cuarto. ¡Me encanta!

El corazón, super rosa, es el dibujo que elegimos para decorar un capazo que hemos usado muchísimo. Si queréis ver cómo lo hicimos, tenéis todos los detalles aquí.

Y a vosotros, ¿os gusta la idea de poner alguna frase bonita en el cuarto de los niños? ¿Tenéis alguna frase preferida? ¡Contádmelo todo!

Diana de velcro y fieltro para aprender a contar

Diana con fieltro y velcro

La manualidad de hoy en realidad es un juego para aprender a contar. Es la típica diana de fieltro y velcro, pero con un diseño un poquito diferente. Aquí no hacemos diana, pero sí aprendemos a contar y a sumar. Veréis que la puntuación que le he puesto es muy sencillita… la idea es que a los más pequeños les ayude a aprender a contar. Es una manualidad super sencilla, rápida de hacer, que podemos usar para jugar en grupo, y que es perfecta para nuestras fiestas, igual que el juego de la calabaza. Es un juego del que no se cansan fácilmente, así que con lo poco que cuesta hacerlo, os aconsejo que le deis una oportunidad.

Vamos primero con los detalles de como hacer la diana, y un par de opciones para que podáis customizarla a vuestro  antojo. Necesitamos una cartulina grande, fieltro de los colores que más nos gusten, un rotulador permanente, velcro y tres pelotas de pingpong.

Con ayuda de un vaso, y un par de platos, haremos círculos de distintos tamaños. Yo hice tres grandes, cuatro medianos, y seis pequeñitos.

Círculos para la diana

Cuando ya tenemos todos nuestros círculos recortados, los presentamos sobre la cartulina como más nos guste. También los podríais dejar sueltos, y pegarlos directamente sobre la pared donde vayáis a jugar. Más separados, más juntitos, como os de la gana.

Campo de dianas

Otra opción que además seguro que os parece genial a los que tengáis alguna mantita pequeña (de cuna) para reciclar. Podéis pegar los círculos a la manta, y construir así una diana ‘para llevar’. En los viajes, de vacas, o a casa de los abuelos. Esta idea es muy buena además, para recogerla cuando ya no la quieran usar.

Para unir los círculos a la cartulina he usado pegamento de tela, pero puede funcionar igual de bien algún otro pegamento de manualidades o silicona caliente. A veces me decís que es complicado encontrar los materiales, pero muchas veces es cuestión de pararse a pensar otras alternativas que tengamos más a mano. De todos modos, ya sabéis que a mí no me gusta complicarme demasiado la vida.

Pegando los círciulos

Ya sólo nos queda poner puntuación a la diana, y preparar las pelotas. Venden pelotas ya con velcro, pero yo no las encontré. Así que compré pelotas de ping pong, y botones de velcro autoadhesivo para recubrirlas. Corté triángulos pequeños y fui cubriendo toda la pelota. En esta foto se ve bien la idea.

En las fotos no se nota mucho, pero el fieltro que usé está super planchado. No es el mejor para hacer una diana. Si lo podéis encontrar algo más ‘tosco’, mejor. Y si no puede ser, pues ya lo despelucháis vosotros un pocquillo antes de empezar a jugar. Con el mismo velcro lo podéis hacer. ya veréis que así la pelota se fija mucho mejor.

Pelota con velcro

Sólo queda colgar la diana donde más nos guste, y empezar a jugar. En casa estamos en dos momentos distintos de las matemáticas, y para cada uno de ellos nos vale este juego:

1. Aprender a contar. Ponemos la numeración del 1 al 3, y usamos algo para contar. Palillos o palitos de colores que iremos cogiendo según los puntos que hayamos sacado en cada tirada de tres bolas. Las partidas tienen que ser cortas, y al terminar cada uno cuenta cuantos palitos fue recopilando con cada jugada.

2. Aprender a sumar y a manejar las decenas. En este caso las puntuaciones que hemos usado han sido 5, 10 y 20. Sara está practicando en el cole el tema de las decenas, y contar así le sirve de repaso.

Podéis seguir creando juegos como mejor os parezca: sumando puntos hasta un tope, descontando, dando en cada uno de los círculos al menos una vez… ¡lo que sea!

Diana casera con velcro y fieltro

Em fin, pasamos un rato de lo más divertido. Hasta acabamos haciendo alguna que otra trampilla. Menos mal que estaba cámara en mano, y tengo la prueba del delito!

Juego con diana de fieltro y velcroUna manualidad y un juego, nada complicados y que dan para pasar un buen rato después. Además de las cuentas y las sumas, hemos organizado turnos, y ¡Sara ha llevado el control de la hoja de puntuaciones por primera vez!

Y vosotros, ¿tenéis dianas en casa? ¿cómo jugáis con ellas?

 

 

¡Bienvenido 2015!

El mejor deseo

Escribo el primer post del año dando las gracias a todos los que habéis echado de menos las actualizaciones, y me habéis preguntado si todo iba OK. Es un honor teneros a todos al otro lado, de verdad. Las últimas vacaciones fueron de desconexión total, de abrazos, de besos, de salir a la calle, de jugar, y también de hacer alguna manualidad que otra, pero sin cámara a mano… Así que si os enseño algo en estos días, será sin paso a paso. Pero no os preocupéis, que son todo cosas muy facilitas. Esto de la desconexión sienta muy bien. Si os habéis olvidado de probarlo, os animo a que lo hagáis pronto.

No quería retomar el blog sin hacer un mini balance de lo que fue el año pasado. Siempre me gusta hacerhacerlo, y preparar los propósitos del que entra, aunque sin ser demasiado exigente, que ya sabemos que es fácil si lo somos demasiado, que alguno se escape sin cumplir. El 2014 fue un año tipo montaña rusa, pero como me gusrta quedarme siempre con lo bueno, y olvidar lo malo, dejadme que lo resuma con la frase que ilustra el post. Me encontré con ella por casualidad el año pasado, y aunque no he encontrado a su autor, me parece buenísima.

El 2015 convertirá mi bebé en una niña preciosa y super alegre. En realidad quedan pocos días para que esto suceda. Alba cumplirá tres años en Marzo, y aunque ya hay muy pocas cosas que me recuerden al bebé que fue, me tomé la licencia de alargar el tiempo de bebé hasta los tres años. Me gustaba demasiado como para dejarla escapar con dos ;-) En este año diremos adiós definitivamente al chupete, y a los pañales de dormir. Iremos a las fiestas de carnaval, del rojo, del azul, de la primavera… Tendremos la ceremonia de graduación de la guarde. Y después del verano, empezaremos el cole de mayores. Muchos cambios.

Para Sara, el 2015 también será la bomba. ¡Acabará de aprender a leer y a escribir todo lo que le apetezca! Y todos sabemos que hay un antes y un después de este momento, ¿verdad?. Iremos también a todas sus fiestas (ya sabéis que por aquí nos apuntamos a un bombardeo). Y además, cambiará de ciclo en el cole. Empezará primaria. Seguro que con muy buen pie.

En el trabajo, dos super proyectos. Uno de ellos arrancando, y muy interesante. Ojalá vaya todo según lo previsto, porque hay muchas personas que se pueden beneficiar de él.

El blog sigue creciendo mucho. Señal de que os gusta, y de que seguís alguna de las ideas que escribo aquí. ¡Muchísimas gracias! Seguiré en ello, seguro. Es demasiado lo que me gusta como para no hacerle el hueco y seguir alimentándolo.

Y para poner la guinda a todo el pastel, en el 2015 celebraré mi décimo aniversario. Estaréis conmigo en que con tanto hito tiene que ser un año 10. ¡Seguro que sí!

Sin embargo, a pesar de todo lo que se avecina, no le voy a pedir mucho al año. Lo dejaremos rodar todo. Sólo le pediré que nos deje salir airosos de un par de temas de salud que planean sobre algunas personas muy cercanas y que nos trajimos del 2014, y eso sí… que me deje estar a la altura para poder dar el apoyo que sea necesario cuando se necesite.

Para todos vosotros, que tengáis posibilidad de llenar el 2015 de buenos recuerdos, y que tengáis varios momentos en los que seáis tan felices que no sepáis si vivís o soñáis. Espero que vuestro año pinte bien… ¡contadme!

Feliz Navidad

Feliz Navidad

Os deseo Felices Fiestas, y sobre todo, que aprovechéis para pasarlo genial con los peques que tenéis alrededor. No hace falta hacer grandes cosas. Estas fechas son mágicas para ellos, y dejan recuerdos para siempre.

Besos. Gracias por estar ahí.

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