Archivos Mensuales: mayo 2014

Las manualidades desarrollan tu creatividad a tope

Diseño de monigotes

Hoy hago un paréntesis en el blog, para reflexionar un poco sobre lo importante que es dejar espacio a los peques para que puedan desarrollar su creatividad. Aunque más que de desarrollo de la creatividad, habría que hablar de no atrofiarla. Todas las personas deberíamos encargarnos de no dejar nunca de entrenar la creatividad, porque nos da seguridad en nosotros mismos, en las relaciones interpersonales, y a la hora de resolver problemas. Casi nada. ¡Así que hacedme el favor de prestarle un poquito más de atención, que merece la pena!

Para los niños debería ser fácil: más tiempo para el juego, e incluso más tiempo para aburrirse si me apuráis un poco. Jugar al aire libre, disfrazarse, incluso tener tiempo para aburrirse son sólo algunas formas buenísimas de estar siempre creando, maquinando algo. No digo que los juegos dirigidos, con el móvil o tablet o en el ordenador sean malos. Tampoco lo es sentarse un rato delante de la tele. Hablo de equilibrar las cosas. Cada juego tiene su momento.

A estas alturas no voy a descubrir nada nuevo si os digo que me encantan las manualidades, ¿verdad? Nos lo pasamos genial con cada proyecto que hacemos en casa. En cambio, aunque las manualidades son algo creativo de por sí, y una herramineta potentísima para ejercitar la creatividad, también pueden convertirse en algo aburrido y monótono si no lo manejamos como es debido. Quiero compartir con vosotros algún consejo que en casa nos funciona requetebien, y luego me contáis los vuestros, por favor. Ahí va la lista.

  1. Supervisar la manualidad con los peques.
  2. Enseñar el paso a paso, pero dejando espacio a la creatividad de los niños.
  3. Practicar distintas técnicas y materiales.
  4. Ver y comentar otras manualidades.
  5. Diseñar haciendo bocetos y dibujos.
  6. Escuchar las ideas de los peques, y hacerlas.
  7. Nunca, nunca, criticar algo que hayan hecho los niños.
  8. Enseñar a los niños que las manualidades no tienen que ser perfectas.
  9. Relajarse y pasarlo bien todo el rato.
  10. Exponer la manualidad en un sitio bien visible de la casa.

Los dibujos de esta foto son una colección de ‘bocetos’ que hicimos hace un año para trabajar en una manualidad. Es increíble como cambian los dibujos de los niños en muy poco tiempo, los monigotes que hace Bombón1 ahora son completamente diferentes… un día escribiré algo sobre eso. Al final estas láminas no son más que dibujos, pero dibujos que usamos después para hacer alguna otra cosa, y eso les encanta a los peques. Después del día de los monigotes, tuve que escuchar alguna vez, ‘mami, necesito diseñar’. Señal de lo bien que lo pasamos. Eso sí, tened claro que como lo estén pasando bien, vais a acabar agotados porque a ellos les duran mucho, pero mucho más las pilas que a nosotros.

Bocetos para manualidades

Ya os he contado en el blog el día que pintamos con patatas, o las postales con plastilina. Son manualidades que están 100% hechas a la manera de Bombón1. Los niños son increíbles, aprenden de todo lo que ven. La semana pasada le regalaron un conejito de escayola para colorear, y adivinad que es lo primero que hizo: colocar muy bien la figurita, las pinturas y su pincel, y pedirme el móvil para hacer unas cuantas fotos. Y me vais a perdonar, pero ‘se me cae la baba’ es poco para decir como me siento cada vez que hace estas cosas.

En este post, más que decirme lo que opináis de él, me gustaría que me dijeseis si dedicáis tiempo a hacer manualidades en casa, cuales son vuestras favoritas, y que consejos daríais para aprovecharlas a tope.

Y eso sí, si os gustó el post, ¡dadle al +1!.

Un barquito, de cáscara de nuez…

Bombón II

¡Ja! ¡Os pillé! ¿A que más de uno habéis leído el título del post canturreando? Bueno, alguno podría achacarnos al haberlo hecho el tener ya unos cuantos años, pero por suerte esta canción sigue siendo uno de los top para los peques a la hora de irse a la cama, y entonces el tema de la edad pasa a un segundo plano. Como decía un amigo, a los payasos de la tele hay que reconocerles el mérito de habernos hecho cantar las mismas canciones a distintas generaciones. Llevaba tiempo queriendo hacer estos barcos, y en estos días he conseguido, por fin, nuestra propia versión de los barquitos de cáscara de nuez. Creo que me gustan tanto o más que los barcos de papel que os enseñé hace poco.

Por cierto, la semana pasada no hubo post… Empieza a hacer buen tiempo, y la agenda de parques, jardines y escapadas de fin de semana varias nos tiene super ocupados. Dicho esto, confirmaros que no he cambiado el día de publicación, ni la frecuencia, ni nada de nada. Tenemos una cita todos los martes a las 12:00, y alguna vez que otra… ¡post sorpresa!

Bueno, me centro ya. Es increíble lo fáciles que son estos barcos, y lo deprisa que se hacen. He probado a pintarlos antes para darles un toque distinto, espero que os gusten. Bueno, ahí va la foto de los materiales. Enseguida os cuento el paso a paso.

Materiales

Lo primero que hice fue pintar el casco del barco con pintura acrílica. Funciona muy bien, porque seca super rápido, y no se va con el agua. Creo que cada vez la voy a usar en más manualidades. ¡Ya veréis que al final pusimos a navegar y todo a nuestros barquitos!

Pintamos la cáscara de nuez

Mientras está secando la pintura del casco, podemos empezar a trabajar en las velas del barco. Podéis hacerlas como prefiráis, de papel, de cartóhjn, de tela, de casi cualquier cosa. Yo he cogido goma eva porque como dice Bombón1, le da un aire de ‘tripota hacia afuera’ que queda super bien.

Como quería unos barcos diferentes y que tuviesen mucho color, compré goma eva blanca para poder colorear las velas a nuestro gusto. Si las poneis lisas también quedan estupendas. Esta es la primera que hice, con forma de trapecio. La coloreé con rotuladores permanentes, para no tener luego ningún problema en el agua. ¡Tenía grandes planes para estos barquitos!

Diseñando la vela del barquito

Ya que estaba liada con los rotuladores, pinté también el mástil. Un par de agujeritos, y  ya tenemos la vela lista para nuestro primer barquito.

Y ¡mirad esto! Ya sé por qué para fabricar algunos palillos se dan el curre de esculpir uno de los extremos y hacer que no acabe en punta. ¡Es para hacer mástiles de barcos de juguete! ¡No me negaréis que queda mucho mejor así que acabado en punta!.

Mástil

Para colocar cada vela en su barquito, sólo hay que cortar la punta del palillo a la altura que nos guste. Si no lo hacéis puede que quede un mástil muy largo, pero esto ya al gusto del consumidor. Usamos una bolita de plastilina para pegarlas al casco, ¡y listo!. Así de chulos quedan los barcos navegando en un mar de papel.

Bartquitos de cascara de nuez en un mar de papel

Si queréis, podemos hasta bautizarlos con un nombre, dejando todo listo para su botadura. Yo de primeras los metí en una pecera, aunque los barcos acabaron en la bañera, la tarde que los hicimos. La verdad es que nos dieron bastante juego, primero haciéndolos, y luego jugando en el agua con ellos.

NavegandoY esta es la versión de Bombón1, pintando a dos colores el casco y con una ‘Monster High’ en la vela. Estamos en fase Monster High, que le vamos a hacer. La semana pasada celebramos San Isidro en Madrid, y ganó un concurso al botijo más original… lo había coloreado todo de rosa y negro, al estilo monster. Esta es la foto de su barquito. No le falta detalle, ¡no me digáis que no es precioso!

Barco de Bombon1

Aquí tenéis la flota entera. Ya os anticipo que no hemos parado de hacer barcos, porque al final salen como churros.

Flota

Esta manualidad sí que la tenéis que probar, que quedan monísimos. Si os ha gustado, dejadme un comentario. ¡Ya sabéis que me chiflan! Y si encima me enviáis fotos de vuestras creaciones, hasta se me saltan las lágrimas cuando las veo. Yo creo que me voy a poner a hacer una versión pirata, pero ya. Y vosotros, ¿cómo los haríais?

Visitar el Parque de Atracciones de Madrid con niños pequeños

Nickelodeon Land

Acabamos de estar en el Parque de Atracciones, y he pensado que os puede interesar la idea a más de uno. No fui pensando en escribir este post, así que solamente os pongo fotos de alguna cosilla. Así no os lo descubro todo, y dejo algo a la sorpresa, ¿os parece? Si vivís en Madrid podéis acercaros a conocerlo, y si venís de vacaciones es un buen plan con niños. Sabía que la zona infantil del parque se estaba reformando y que abría esta primavera, y la verdad es que me apetecía un montón ir a ver que tal. Ya os adelanto que la nueva zona infantil (Nickelodeon Land) nos ha gustado un montón, las peques se lo pasaron genial.

Ya al entrar pudimos saludar a Bob Esponja y a Dora. Las peques tienen ahora dos y cuatro años, y verlas correr para abrazarlos ya valió por el día entero. Bombón2 se abrazaba a sus piernas y no había forma de que mirase a cámara. En todas las fotos con los personajes sale de espaldas, ¡vaya suerte tienen estos muñecos!. Mirad cómo os llama Bob, ¿a que es simpático?

Saludo de Bob Esponja

Recorrimos todas las atracciones. Algunas son nuevas, y otras se han reinventado, y la verdad el resultado es genial. Una dosis de color importante que le han dado como fuerza a esta zona del parque. Y os lo digo yo, que no soy muy fan precisamente de estos dos personajes. Además de Dora y Bob Esponja hay atracciones de otros personajes Nickelodeon, aunque ellos son la estrella, por supuesto.

Padrinos voladores, la casa de Bob Esponja, Nickelodeon Express, globos locos, cazamedusas de Patricio, magneto de Jimmy Neutron, saltarín, al bosque con Diego, son algunas de las atracciones que visitamos.

Globos locos

Bombón2 tuvo mucha suerte porque mide justo, justito, 90cm que es el límite de la altura para subir en las atracciones acompañada por un adulto. Hay atracciones nuevas, como los globos locos…

Globos locos de botas

O atracciones que han adaptado como la de los coches antiguos, ¿os acordáis? Ahora se accede por esta estación tan bonita.

Dora's yelow house

Y estos son los coches que vemos dentro. Los coches antiguos con sus bocinas han dado paso a estos Jeep tan chulos. ¿El circuito? Sigue siendo el mismo, aunque ¡cualquiera lo diría! Eso sí, tengo que decir que echo en falta la bocina, o algo para hacer un poco de ruido. Señores del Parque, ¡a los peques les encantaría!

Jeep la aventura de Dora

Estuvimos hasta la hora de la comida explorando parte de la zona nueva. Para comer hay bastantes opciones en el parque, y además si lo preferís, hay una zona donde podréis disfrutar de un picnic casero.

Después de comer, fuimos a visitar la casa de Bob Esponja. Es genial cuando el mismísimo Bob Esponja sale a la puerta para recibirte. Eso sí, me pareció una pena que dentro no se puedan sacar fotos… porque la foto te la hacen ellos y se vende luego. He estado en otros parques donde te hacen muchísimas fotos en distintas atracciones, pero donde tu también puedes sacar tus propias fotos y he comprado y he visto comprar también muchas fotos, incluso para regalar a la familia. Pero bueno, al margen de esto, la visita a la casa es un momento chulísimo para los peques. ¡La piña de Bob Esponja!

¡El vive en la piña debajo del mar!

Mientras Bombón2 dormía una siestecita para reponer fuerzas, estuvimos viendo el espectáculo Kangreburger Party. Aun nos quedaba un buen rato de diversión, aunque las pilas se nos iban acabando. Conocimos a las Tortugas Ninja, a Patricio y Calamardo… Y nos estuvimos haciendo unas cuantas fotos en los Juegos del agua, una fuente super bonita que han hecho para que los peques se refresquen un poco. El otro día no funcionaba, supongo que están esperando a que apriete más el calor.

Hay animaciones en la calle, y más atracciones fuera de esta zona que también son para los peques. En total, hay opciones de sobra para pasar un día entero con los niños. Siempre que voy me encanta subir en el tiovivo. Me chifla pensar que es el mismo en el que yo subía cuando era una niña. En realidad es ya super viejito… ¡lo hicieron en 1927!

Tiovivo, año de construcción

Fui a pasar el día con las peques, para que lo pasasen en grande, y creo que lo conseguí. Cuando nos íbamos del parque, la mayor se iba llorando. Y la peque salió llamando a gritos a Dora, porque quería darle otro beso de despedida. Esa noche dormimos todos fenomenal, no se puede pedir más.

La nueva zona del parque lleva poquito abierta, pero me encantaría que me contéis lo que os ha parecido cuando la conocisteis. Y si aún no habéis estado, ¿os animaréis? Venga, que sabéis que me chiflan vuestros comentarios, no me dejéis con la duda.

A %d blogueros les gusta esto: