Archivos Mensuales: octubre 2016

El Principito. El libro de la película*

El principito. Libro de la película. Reseña,

Hemos leído el libro ilustrado de la película El Principito. Una edición especial y cuidada de la editorial Panini, en tapa dura y con fotogramas de la película.

Quiero resaltar el hecho de que es muy fiel a la película, tanto en los textos como en las imágenes. Si esta te gustó, entonces este libro será un acierto seguro. Está clasificado para niños a partir de seis años. Ellos lo podrán leer sin problemas, ya que el tipo de letra que tiene es perfecto para primeros lectores. En cambio, es una historia bonita, que si se lee por un adulto con el énfasis adecuado, puede tener enganchados a los más pequeños hasta el final. Cuando terminamos de leerlo la primera vez en casa, Alba con cuatro años dijo ‘¡qué bonito!’.

La historia es la de la peli. Una historia de amistad entre un viejo aviador y una niña, con guiños por un lado a la escasez de tiempo que tenemos hoy en día, y por el otro como no, a la historia original del Principito. El asteroide B612, el cordero, los baobabs, el zorro, la rosa, incluso la serpiente del libro original, tienen su momento en la historia.

La intención de este libro no es traer de nuevo otra versión más de El Principito, así que no lo leas buscando esto. Eso sí, te aseguro que cuando lo leas, te entrarán unas ganas increíbles de volver a detenerte en las páginas de El Principito y de si no lo has hecho ya, enseñárselo a tus peques. Porque ese libro y su historia sí que son únicos.

El principito. Reseña del libro de la pelñicula

¿Tú ya lo has leído? ¿Me cuentas qué te pareció?

* Post escrito en colaboración con Boolino.

El juego de las sillas versión DIY

Juego de las sillas musicales DIY

Seguro que has jugado alguna vez al juego de las sillas (yo le llamaba así, lo de ‘sillas musicales’ me parece rimbombante)… aunque puede que de la manera que te voy a enseñar todavía no. Esta manualidad es de esas que me gustan porque  es mega sencilla, lo pasamos genial haciéndola, y después se queda con nosotros para disfrutarla dentro y fuera de casa. Igual que la oruga glotona, la diana de fieltro, o el juego de policías y ladrones… por deciros sólo alguno de los juegos que han desfilado ya por el blog. ¡Si es que nos lo pasamos pipa!

Hace mucho tiempo, en una de esas salidas a comprar en las que no se puede apagar el ‘modo’ manualidad, me traje a casa unos salvamanteles de corcho con la idea de transformarlos en algo diferente. Aunque no tenía ni idea de en qué se convertirían, se vinieron a casa a esperar su momento.

Salvamanteles para manualidades

Pensé que como discos para jugar a las sillas musicales, podrían funcionar muy bien en casa, en el campo, o en la playa. Perfectos para cuando se junta un grupo de niños. Con la idea en mente, sólo quedaba pensar cómo decorarlos. Con una manita de pintura seguida de una capita de barniz, quedarían estupendos. Recorté  en un cartón un par de círculos para hacer unas palntillas.

Recorte de círculos

Los recortes van a servir para hacerte idea de cómo quedarán nuestras ‘sillas’.  El único secreto si es que puede llamarse así, es que no los coloques concéntricos. Verás que el efecto que queda al final, es muy chulo.

Plantillas para decorar

Piensa un color para cada uno, y ya está. ¡Todo listo para empezar a colorear! Puedes usar pintura acrílica. Si les explicas a los peques como pueden ir aclarando los colores ellos mismos con pintura blanca para degradar los tonos, seguro que les encanta probar. Cuando esté seco, que será muy rápido, sólo queda usar una mano de barniz. Esto las hará bastante resistentes, y perfectas para poder jugar en el exterior. ¡Que hace buen tiempo, y apetece muchísimo! Bueno, y si se pone a llover, ¡pues nos quedamos en casa!

Hago un inciso para decirte que aunque la pintura ya haya secado, necesitan un poco de tiempo para dejar de ser algo pegajosos. No pasa nada, ya no mancharán ni la ropa ni el suelo. Se puede jugar con ellos, pero no los guardes apilados para que no se peguen unos a otros. Después de unos días ya no hará falta tener tanto cuidado.

Colores

Todo listo para jugar. Podemos hacer todas las sillas que nos apetezca, y prepararnos para un grupo tan grande como queramos. En la foto ves el juego preparado para seis. Sólo falta que suene la música, y poner a toda la chiquillería a dar vueltas alrededor de las sillas. Cuando la música pare, a buscar asiento. Hay que sentarse en el suelo, ¡cuidado con esos culetazos!. El que se queda sin asiento se elimina del juego, y se retira una silla para poder seguir jugando con los demás. Se va repitiendo hasta que nos quedamos con un único ganador!

Juegos tradicionales al aire libre

Espero que te lo pases muy, muy bien en casa con la manualidad de hoy. Cuesta casi más escribirlo, que hacerlo. Es tan fácil, tan fácil, que merece la pena darle una tarde un poquito a los pinceles. ¿No crees? ¡Ánimo, y cuéntame qué tal!

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