Archivos Mensuales: septiembre 2014

Cuentos leídos y cuentos contados

Mural

Los que me seguís en twitter recordaréis el hashtag #asoñarconcosasbonitas, que nos llenaba de buenos pensamientos y nos dejaba relajados para ir a dormir. Durante mucho tiempo ha sido la forma de despedirnos de todos vosotros al acabar el día. Os parecerá una tontería, pero haberlo convertido en un ritual ayudaba a irse a la cama mucho más tranquilos. Me tendré que plantear el volver a recuperar la costumbre, porque os aseguro que he notado la diferencia.

Pero ¿a qué viene todo esto? Es una reflexión sobre lo importantes que son algunas rutinas para todos, peques y mayores. Nos gusta irnos a la cama tranquilitos, e intentar descansar por la noche y dormir bien. Como a todos, ¿verdad?. Por supuesto, seguimos cantando nuestras canciones. Eso no ha cambiado todavía, y mucho me temo que así seguiremos una buena temporada. Ahora hemos añadido también los cuentos. Después del baño, mientras esperamos a que esté lista la cena, hay una forma genial de ir disminuyendo la actividad del día, y es hacer un rincón de cuentos y leer unos cuantos. Elegimos uno cada uno, y los leemos tranquilamente. Lo del rincón de cuentos ya lo hacíamos desde hace tiempo de vez en cuando, a cualquier hora del día. Lo de ponerlo en la noche ha sido una cuestión de supervivencia. O tranquilizarse un poco para que descansemos todos, o acabar de los nervios. Leerlos cuando ya nos vamos a dormir no nos va muy bien porque una vez en la cama, preferimos tener la luz apagada. Así que en la habitación, a cantar o cuentos… pero esta vez contados, mejor si son inventados, pero no leídos. En este post nos dan consejos para contar cuentos sobre cuales tienen que ser los ingredientes principales para aprovecharlos a tope: simplicidad, emociones y mantener la intriga hasta el final. Sin ser una experta, yo añadiría que les viene bien a ellos, y nos viene fenomenal a nosotros… aunque solo sea por ayudarnos a desconectar y poner el coco a pensar en algo distinto a lo que hemos hecho todo el día.

Lo del rincón de los cuentos es lo más. ¿Qué hacemos para montarlo? Elegimos bien una esquinita de la casa, y llevamos a ella todos los cojines que encontremos en cualquier habitación. En las estanterías los cuentos van rotando, para que los que están más a la mano también cambien. Pero, cosas de la vida, los preferidos son siempre los de la parte más alta. Sara los llama los ‘cuentos olvidados’ (cada vez que lo dice me da una pena horrible, y los vuelvo a reorganizar todos). No os voy a hablar de lo bueno que es leer para los niños, hay muchísimos artículos estupendos que hablan del tema. Aprenden cosas nuevas, estimulan su imaginación, desarrollan el vocabulario, se ejercita la memoria, etcétera, etcétera. Pero a mí lo que más, lo que más me gusta de todo, es acurrucarme con ellas y pasar un buen rato abrazadas.

Perfecto todo para irnos a dormir, ¿no os parece? ¿Me contáis que rutinas tenéis vosotros a la hora de iros a la cama?

Por cierto, la foto del post es de una manualidad que publicamos en el blog y gustó bastante. Si queréis, podeís encontrar el paso a paso aquí.

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La fábrica de pegatinas

Pegatinas para regalos

Hoy os invito a que hagáis pegatinas. Es una actividad prácticas y sobre todo, muy, muy entretenida para los peques. Ya que estamos terminando con la vuelta al cole y muchos tendréis totalmente interiorizado el proceso de marcar cosas, voy a aprovechar para proponeros esta manualidad antes de que os enfriéis con el tema.

Vais a necesitar materiales muy simples: papeles de colores llamativos, papel blanco, un par de tapones de distinto tamaño (si tenéis troqueladoras es el momento de sacarlas a relucir), papel para forrar libros adhesivo, rotuladores permanentes, y unas tijeras. Por cierto, compré un par de cuadernos rosas super sosos, para customizarlos y guardar en ellos todos los dibujos que vayamos haciendo en casa… que el otoño promete ser lluvioso.

Materiales

Estos son los materiales para la primera idea, que os contaré más tarde. Y las peques estaban de hecho encantadas, ayudándome a cortar círculos por aquí y por allá, pero ya que teníamos la técnica y la fábrica en marcha, nos fuimos a rebuscar dibujitos que nos gustasen más. Todo un acierto. Así que os voy a pedir que entre los materiales preparéis también revistas infantiles de esas viejas, con todas las actividades ya hechas, y alguna que otra página arrancada. Antes de llevarlas a reciclar vamos a darles una segunda oportunidad. Aunque en la foto sólo hay dos, en casa las tenemos a mares, y seguro que vosotros también (venga, confesad).

Más materiales

El paso a paso os lo explico para hacer pegatinas de nuestros monigotes favoritos en lugar de las etiquetas, ya que se hace todo igual. Revisad bien las revistas o lo que os quede de ellas, y recortad los dibujos que más os gusten. A mí me gusta dejarles un pequeño margen alrededor como veis en la foto. Cuando ya tengáis el dibujo que queréis convertir en pegatina, lo único que hay que hacer es ‘plastificarlo’. Esto lo hacemos despegando una esquinita del papel de forro, y volviéndola a bajar poco a poco colocando el dibujo en el medio. Mirad la segunda foto, que se entiende mucho mejor.

Insisto en lo de volver a pegar poco a poco, especialmente si la pegatina va a ser un poco grande. Es para que no se hagan burbujas. A continuación recortamos nuestro dibujo plastificado volviendo a dejar un pequeño margen alrededor, y ¡ya está!… primera pegatina lista para usar en el momento, mañana, o dentro de un mes. Cuando queráis. Nosotros las fuimos pegando en el cuaderno nuevo, que para eso lo habíamos comprado y pedía pegatinas a gritos.

Como hacer pegatinas caseras

Estos son sólo algunos de los dibujos que se iban a convertir en pegatinas, y pasar de estar en páginas olvidadas que nadie volvería a ver, a estar en primera plana del cuaderno de actividades del curso. ¡Casi nada!

recortes para hacer pegatinas

Así dejamos uno de los cuadernos. ¿A que mola? La verdad es que tendría que decir que esto es una fase intermedia de cómo quedó el cuaderno. Ya sabéis que los niños tienen una especie de relación compulsiva con las pegatinas y no pueden parar de usarlas cuando se ponen a ello. Y nosotros hicimos muchas, muchas, todas de colores muy chulos, así que seguimos pegando monigotes por aquí y por allá hasta que casi no cabían más.

Decorando nuestros cuadernos

Sara estuvo super entretenida decorando su cuaderno. Entre las revistas ‘olvidadas’ como les llamamos en casa, había también un catálogo de juguetes, y también convertimos en pegatinas a alguno de sus favoritos. Me gustó mucho hacer esta actividad, porque igual que os conté en el collage del fondo del mar o cuando hicimos el mosaico, a los peques les viene fenomenal el practicar con las tijeras. Dejadles a su aire, y ya veréis las caras de orgullo cuando hayan acabado con sus cuadernos.

Horas y horas de diversión con pegatinas

Y ahora sí. Esta es la primera idea que tuvimos para las pegatinas, las etiquetas. Aunque nos pueden servir para marcar libros y cuadernos, la idea inicial es que nos sirvan para poner nombre a los regalos de cumpleaños. Empieza el curso, y vamos a hacer muchiiiiiiisimos. La única diferencia de estas pegatinas, es que en este caso llevan dos círculos de papel para conseguir el efecto de etiqueta.

Pegatinas para marcar regalos

En la primera foto del post veis que he hecho acopio de etiquetas para poner nombres a los regalos. ¡Tengo unas cuantas para vivir de las rentas una temporada!

¿Os animáis? Los materiales son de lo más simple, muy fáciles de encontrar, y es una manualidad de las que enganchan, lo que significa… un buen rato de entretenimiento asegurado. Un valor en alza ahora que por aquí se avecinan tardes largas de lluvia.

Decidme que os parecieron y compartidlo en vuestras redes si os ha gustado. ¡Muchas gracias!

Por cierto, si queréis más ideas, aquí tenéis otra opción para que los peques customicen sus propios cuadernos.

 

Pompones para animar a tu equipo favorito

Pompon de animadora con papel de seda

Todo empezó en la guardería de Bombón1, cuando enseñaron a los peques a animar a la selección con la bandera de España pintada en la cara, y gritando como locos. Y como ya sabéis que en casa nos encanta buscar cualquier excusa para montar una fiesta de la nada, se ha convertido en tradicción. Os imaginaréis que, con tanto entusiasmo, tuvimos que comprar una cera para pintarnos la cara (ya que se hace, se hace bien). Bien, la cera en cuestión, está a punto de acabarse y la tendremos que renovar en breve, con eso os digo todo. Por cierto, hago un inciso para comentaros que si por un ‘despiste’ los colores pasan de la piel a la tapicería del sofá de casa, las toallitas de bebé lo limpian estupendamente. Así que no hay dolor, incluso si el sofá es clarito. Se limpia, y listo.

Tenía otro post pensado para esta semana, pero con España clasificada para cuartos de final en  el mundial de baloncesto, la selección de fútbol jugando para clasificarse para la Eurocopa, la vuelta y demás eventos deportivos, se me ocurrió hacer unos pompones de papel de seda para ir a por el kit completo y poder animar como locos a los nuestros.

¿Os parece que revisemos los materiales? Muy fáciles de encontrar, que no me gusta mucho complicaros la vida con eso. Necesitamos cordón o cinta y un par de horquillas para hacer la base del pompón. Papel de seda y tijeras para hacer los flecos. Y para fijarlo todo, cinta adhesiva.

Materiales para hacer lo spompones

Esta vez si los peques son muy pequeños van a tener que necesitar bastante ayuda. No es porque la manualidad sea complicada, que no lo es. Tiene más bien que ver con lo bien que se les dé manejar las tijeras. Si ya se defienden con ellas, adelante… que no importará si queda algún trasquilón, porque luego ni se notan.

Empezamos cogiendo pliegos de papel de los colores que más nos apetezcan. Con la idea de animar al equipo en mente, nosotros sólo podíamos ir a por el rojo y amarillo. Doblamos las hojas en una tira larga que tenga unos 15cm de ancho. Estos los van a manejar unas manos chiquititas, pero podéis hacerlos con las tiras algo más largas si os apetece. Las medidas son orientativas, vosotros veréis como os gusta más. Esto no es una obra de ingienería, chicos. ¡No os obsesioneis con las medidas! Lo único importante es que la parte de arriba de nuestra tira esté doblada, y que al hacer los cortes de los flecos de 1 – 1,5cm de ancho, no lleguemos al final. Si queréis os podéis ayudar dibujando antes las marcas con lápiz.

En esta tira hay dos hojas de papel de seda de cada color dobladas a la mitad. Es decir, tenemos al final ocho capas.

Flecos para hacer pompones

Para contaros como empezamos a hacer nuestro pompón, he montado este paso a paso. Lo de usar una horquilla se me ocurrió, porque así podríamos enganchar un cordón o una cinta a uno de los extremos.

Cuando esté todo unido, podéis empezar a sujetarlo bien fuerte envolviéndolo en celo. Antes de hacer nada con los cordones, yo fijé los extremos cosiéndolos entre sí, porque me parece que así queda más reforzada la cosa. Podéis hacer lo mismo, o usar unas gotas de pegamento. Como queráis.

Con la base montada, sólo nos queda empezar a liar capas de flecos como locos. Podéis poner tantas como queráis, cuantas más vayáis añadiendo, más chulo os va a quedar el pompón. En la foto más grande del paso a paso tenéis como queda después de enrollar la primera capa.

Paso a paso para hacer pompones de animadora

Seguimos enrollando tiras como las que hemos hecho la primera vez, hasta que el pompón esté tan gordito como queramos. Aviso, habrá accidentes y se os romperá la tira de papel de seda. No pasa nada… se fija con celo lo que llevásemos hasta ese momento, y se continúa enrollando el trocito que nos quedó. Intentad ir apretando bien con cada vuelta, y que el papel vaya por donde vosotros queráis (no por donde a él le de la gana, que lo intentará, veréis).

Tener el cordón en un extremo nos deja tener las manos libres sin soltar el pompón, y además hace que sea más difícil que a los pequeñajos de la casa se les caiga. Recordad que también podéis usar una cinta para hacer esto.

Pompón de animadora terminado

Chicos, animaros con los pompones, que se hacen super rápido, y aún llegáis a tiempo. ¡Lo vamos a pasar en grande! ¡Todos con la selección!

Me leéis de muchos sitios, me encantaría ver pompones con los colores de las banderas de otros países, así que ¡ánimo! Contadme abajo que os ha parecido, y si os vais a animar con esta idea.

Si os ha gustado la manualidad, compartidla en vuestras redes sociales y ¡que gane el mejor!

Que seas tan feliz que no sepas si vives o sueñas

El mejor deseo

Hace unos días lo leí, y me pareció de lo mejor que se le puede desear a una persona, así que lo he querido compartir con todos.

Me parece que la época en la que termina el verano y empezamos curso es como el fin de año. Todos llegamos con un montón de nuevos propósitos… nos apuntamos a cursos, retomamos los gimnasios, empezamos a hacer colecciones… ¡que sé yo! De ahí esta forma de abrir el curso en el blog.

Empiezo el año así, despacito, pero cargada de ideas para ver y hacer durante los meses que viene. Un montón de anécdotas y manualidades super fáciles, probando alguna técnica nueva y con mucho, muchísimo color. Si os quedáis por aquí, será un placer ir enseñándoos poquito a poco todo.

Por cierto, si queréis probar a hacer un dibujo tan chulo como el de la foto con vuestros peques, os cuento cómo en esta entrada del blog.

Y hoy, como siempre, estaría genial que compartieseis el post en todas vuestras redes sociales. Pero lo que ya sería lo más, es que me comentaseis a continuación qué manualidades son vuestras favoritas cuando os ponéis a jugar con vuestros peques. Así voy tomando nota, y pienso en cosas que encajen también con vuestros gustos.

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