Papi, ¡felicidades!

¡Hola papá!

Hoy será el primer día del padre en el que te feliciten por partida doble. Tus bombones aún no saben escribir, aunque todo hay que decirlo, hasta Bombón2 hace ya sus pinitos dibujando. Y como mamá tiene blog casi recién estrenado, pues te va a dedicar un post. Enterito, para tí solo. ¿Recuerdas hace un año? Bombón2 se adelantó y quería nacer en este día tan chulo. Al final se escapó…por poquito. Eso sí, nos dejó tiempo para que celebrásemos el día tal y como lo habíamos planificado. Desde el día del padre del 2012 hemos visto crecer a dos hermanitas, que cada vez se empiezan a compenetrar más.

Este año ha sido fantástico, y queríamos darte las gracias por tantas, tantas cosas que seguro que se nos escaparía alguna si las empezamos a enumerar. Así que hemos decidido optar por resumir:

Gracias por querer. Nosotras también te queremos. Mucho. Con locura.

Lovely Charlotte

Un empujoncito de ilusión

‘Hola abuela, tú… Cuantos años de número cumples?’ Así empezaba la conversación teléfonica de la nieta de tres años llamando a la abuela el día que esta celebraba su cumpleaños. Y no quería cotillear los años que cumplía, su pregunta era para buscar entre su amplísima colección de velas, la que mejor le venía.

Este post no va de contaros batallitas de los bombones (que también), si no sobre todo, de hablaros de la importancia que tiene el involucrar a los niños en todas las cosas que hacemos cada día. Se lo pasarán pipa porque les sacamos de la rutina, y nosotros también, viéndoles. Y el cumple de la abuela que fue el otro día, me ha parecido un buen ejemplo para contaros y que veais lo que quiero decir.

‘Es que no sé si voy a tener vela de ese número’, seguía la conversación (viendo que era posible que tuviésemos un problema). La tuve que convencer después de que seguro, pero seguro segurísimo, que con alguna de las suyas también le valdría. ¡Imaginaros, abuelita iba a tener para elegir un uno, un dos, o como mucho un tres para su cumple! ¡Como para no estar contenta con la idea! El viernes por la tarde ya estuvimos planeando todo lo que haríamos antes de ir a casa de los abuelos. Teníamos el regalo, pero aún quedaba lo más importante: terminar el dibujo de la abuela pensando bien qué colores usar y, más importante aún, buscar la vela que mejor ‘pegase’ con los años que cumplía. Una mañana de sábado por delante, bien completita.

No os he contado, que las velas de cumple de Bombón1 se guardan celosamente todo el año, y las vamos llevando a todos los cumples de la familia. Ella, lo primero que piensa cuando va a uno de nuestros cumples, es en dejarnos su velita. Hay una especie de tradición en la familia: tita Charo regala la vela de Bombón1, y luego esta rula por un año por todas las casas.

Entusiasmar un poco a los renacuajos es algo muy simple de hacer, porque enseguida entran al trapo! Se puede encontrar algo para cada situación, es fácil. En el caso de los cumples de los abuelos, os aseguro que por ver la cara de complicidad de las dos partes, merece la pena. El sábado desde que nos levantamos, estuvimos super nerviosos, y no veíamos el momento de hacer entrega del regalo, del dibujo, de la vela… ¡Tantas cosas! ¡Menos mal que todo estaba controlado, preparado al detalle, y salió redondo!

Seguro que vosotros teneis buenas historias que surgen de pinchar un poco a los peques para exprimir momentos al máximo.

Gusanitos de pompones

Hace ya tiempo que no compartimos alguna manualidad en el blog. Y hoy le ha tocado a una de esas manualidades super fáciles, que os gustan tanto. Está bien para niños desde 3 años más o menos.

El otro día nos compramos unos pompones y unos limpiapipas, y los llevamos a casa sin saber bien que hacer. Son taaaaan blanditos, y de taaaantos colores, que no hay niño que no sucumba ante sus encantos. Jejeje. Además de las figuritas, si buscais en internet encontrareis miles de ideas para jugar y hacer actividades con ellos. ¡Hay un mundo de posibilidades ahí fuera, chicos!

Hicimos varias figuritas con los bombones, pero os he dejado la foto de nuestro gusanito preferido para ver que os parece. Sólo tendremos que poner ojos y boca a los pompones para darles vida. Es tan sencillo, que no hacen falta instrucciones, en la foto teneis todo lo necesario. Para pegar las partes hemos usado bastante cola blanca. Como se queda transparente al secar, ni se nota que está pegado, y tolera bien el trabajo de las manos pequeñitas porque no tiene que estar perfecto.

Shhhh…. ¿Os cuento un secreto? En las fechas que estamos, puede ser un buen regalo para el día del padre ¿No os parece?

Juegos de 0 a 12 meses

Dentro de muy pocoss días, Bombón2 cumplirá un añito. Así que si estais buscando juegos y entretenimiento para bebés hasta 12 meses, os vamos a contar cuales han sido nuestros juegos preferidos en este tiempo.

Mirarse al espejo. Desde muy pequeñitos, es increíble lo que les gusta verse reflejados. Primero es curiosidad por el otro bebé que les mira desde el otro lado, después alucinan con su imagen, haciendo las mismas cositas que ellos.

Volar. Dos modalidades usamos. La primera, ir volando cogidos por la cintura. El tito Jesús tiene la especialidad en esto, aún nos acordamos de los paseos en volandas por toda su casa. Y es que ¿podeis imaginar algo mejor para un bebe que está deseando explorarlo todo? La otra modalidad es sobre las rodillas de mamá cuando está tumbada. Casi, casi como ir al parque de atracciones, ¡no os digo más!

Vueltas y mas vueltas. Si vuestros peques están en la edad de empezar a voltearse ellos solitos y aún no lo habéis hecho, probad a ayudarles a rodar sobre sí mismos encima de una mantita. Os aseguro que les encanta, y además les ayuda a su desarrollo.

Esconder cosas Esconder cosas, el escondite, o el clásico cucu-tras. No imaginais lo interesante que puede resultar ver cómo las cosas desaparecen y aparecen ¡como por arte de magia!

Aserrin, aserran. O el caballito, da igual. Estar subidos en las rodillas de papá o mamá, donde podemos ver todo muuuucho mejor, y encima en movimiento, es la bomba.

Cosquillas. Suaves al principio, se convierten en guerra de cosquillas según se acerca el año. Con este juego nos reímos todos.

Pilla pilla. Poquito después de empezar a gatear es genial comprobar como puedesn escapar de sus ‘peligros’ (papá o mamá gateando detrás)

Tirar torres de piezas. Y montarlas, y volverlas a tirar, y montarlas, de nuevo, y tirarlas, y… Se nos pasan las horas muertas jugando a esto!

Palmas Palmitas. Cualquier canción con ritmo es siempre divertida. Y si tiene coreografía asociada, mejor que mejor. Les encanta ver como pueden repetir los movimientos.

Baños de espuma. Estre es total. En casa hasta escuchamos gimoteos si no nos damos prisa en desvestir a Bombón2 para meterla en la bañera, sobre todo cuando tiene todos sus juguetes esperando en la bañera. Aquí sí que podemos estar horas, y horas. Bueeeeeno mejor no, mejor, sólo hasta que los deditos se nos ponen súper arrugados, ¿vale?.

Ya sabéis, si quereís ampliar la lista con vuestras cositas, seguro que hay a mucha gente que le vendrá genial.

Adictos a cantar

No me he vuelto loca, no. No me voy a dedicar a estas alturas al mundo de la farándula, ni mucho menos me voy a presentar a ningún tipo de concurso o reality.

Sólo comentaros una observación que he hecho en casa en estos últimos días. Nos cansamos de decir que los bebés necesitan rutinas… pero, ¿sólo los bebés? ¡Ja! ¡Y un jamón!

La rutina para irse a la cama de Bombón1, es que le cantemos una canción. No tiene un repertorio muy amplio, a ella le gustan “Sueño, sueño”, o una que me invento yo y llamamos “El bombón chiquitín”, las dos, nanas en toda regla (o casi, por lo de la inventada). Pero también tiene en su lista de top para irse a dormir, y no preguintéis por qué, “El barquito chiquitito”, y “Había una vez un circo”. Sí, “Había una vez un circo” para dormirse, con redoble de tambores y todo… Así que creo que lo que evidencia esto es que lo importante no son las canciones que elijamos ni las melodías que usemos para la hora de dormir, sino el hecho de dedicar un tiempo tranquilo y cien por cien para ella sola. Pero este no es el tema hoy.

Lo que le gusta a Bombón1 es que primero papi le cante una canción, y luego mami, o al revés. Ella va pidiendo… Ah! y si por un casual ‘la tita’ o los abuelos están en casa a la hora de dormir, puede que les toque desfilar por su cuarto y demostrar sus dotes de cantante. El caso es que la rutina papi canta -mami canta, no nos la quita nadie. ¡Ni queremos!

Si alguna vez se acuesta tan cansada que no le da tiempo a pedir el segundo turno de canciones antes de dormirse, voy volando para ver si llego a tiempo de cantarle y que aún se de cuenta de que estoy allí, aunque sea entre sueños. Pero es que el otro día fui yo la primera en cantar la canción, y estaba tan dormidita cuando la dejé que ya no me pidió que le dijese nada a papi… y ¿que hizo papi? Excactamente lo mismo, dejar todo, pasarse por la habitación y cantarle su canción de buenas noches. ¡Me encanta! Somos los dos, adictos a cantar.

Os animo a que compartáis las rutinas que os han enseñado vuestros bombones, y que además no estáis dispuestos a perder. Por nada del Mundo.

Tablas de Recompensas

Seguro que muchos, muchísimos ya habéis probado a tener en la nevera o en el cuarto de los peques una de estas tablitas. Y para los que aún no las useis o los que hayais llegado al post buscando un poco más sobre esta práctica, quiero compartir aquí mi opinión. Las hemos visto vender de fieltro, con montones de figuritas de quita y pon, super monas. A mí me gusta hacerlas en casa por dos motivos principales: podemos elegir la tarea o actividad que queremos reforzar más fácilmente, y además siempre la podemos usar de excusa para hacer una ‘manualidad’ con los peques. Si participan en la creación de su tablita, más les gustará usarla después, ¿no creeis?.

Hay algunos que se vuelven locos, y ponen mil tareas en ellas. Con todos mis respetos, no creo que consigan mucho haciendo esto. A mi me gusta poner dos o tres tareas, y una más que sea más sencilla para que el premio llegue pronto. Preparamos las tablas para entre cinco y siete días también jugando con lo pronto que queremos llegar al premio. Como hacemos juntas las tablas, Bombón1 aprovecha para sugerir tareas que podemos incluir. Y como tonta no es, siempre sugiere cositas que tiene archi-superadas. Como limpiarse los moquitos sola o lavarse los dientes antes de irse a la cama.

No le decimos cual es el premio, aunque hemos visto en internet que en muchos casos si se comenta. En la siguiente tabla lo vamos a probar a ver si de verdad se mejora el interés por este ‘juego’. De momento, nosotros lo habíamos dejado como sorpresa. Elegimos las pegatinas más bonitas del Mundo para ir rellenando las casillas, lo ponemos en un sitio súper visible, y se lo enseñamos a todos. ¡Claro! Esta es la siguiente, que acabamos de empezar.

En el caso de hermanos, se puede hacer una tabla de colaboración, en la que los premios se consigan entre todos. Os dejo una foto para que veais que quiero decir.

Y he leído también como sugerencia que se pueden crear tareas tambien para los padres… Esto nos puede venir bien en situaciones como las vacaciones en las que todos cambiamos de entorno y queremos un poquito de normalidad especialmente con nuestros Bombones.

Os diré que no hemos notado una mejoría de cero a todo, pero que sí hemos tenido mejoría, que es de lo que se trata. Con el tiempo las prioridades van cambiando, y las tareas y los premios también.

¿Las usareis vosotros?

Edito la entrada para que veais otra idea sobre como recompensar a nuestros peques, que hemos publicado en el blog. Lo podeís leer aquí.

Disfraces que nos han encantado

Ya a las puertas de Carnaval, no he podido hacer otra cosa que escribir este post para recopilar todas las preciosidades que me he encontrado por ahí. La mayoría están disponibles en tiendas, pero ya me direís vosotros si algunos los visualizais o no como estupendos DIY. Y es que con un poco de maña, se pueden hacer unos disfraces de lo más resultones para nuestros pequeños. Desde luego, yo creo que le voy a dar una oportunidad a alguno de ellos. A los niños les encanta disfrazarse, y es buenísimo para ellos porque con los disfraces desarrollan la imaginación. Además, tenemos la suerte de que les basta con cualquier cosa para convertirse en bailarina, superhéroe, o princesa. No es necesario que seamos super perfeccionistas.

Bueno, vamos con las fotos. Desde hace mucho tiempo, tenía el ojo echado a este guiño a Desayuno con Diamantes. No me negaréis, que la peque va hecha un bombón. ¡Es que me encanta la peli!

Como la idea de utilizar tul para hacer vestidos me parecía una buena base, seguí mirando y encontré las preciosidades que os enseño más abajo. Los de pavo real, la princesa fantasma, Minnie Mouse o la muñequita de nieve son de lo mas inspirador. Si investigais un poco, la red está llenita de tutoriales para hacer falditas de tul. Os dejo sólo cuatro fotos, pero hay cantidad de cosas chulísimas.

Os voy a dejar también estas fotos de la Reina de Corazones y Alicia que hablan por sí solas. En la web de las fotos los comercializan y tienen muchos, muchos. ¿Os animáis con uno de estos? ¡Todas las niñas tienen derecho a sentirse en algún momento princesas de verdad!

Y por último os quiero enseñar mis disfraces favoritos de bebé. No he visto ninguno igual a los del fotógrafo Tom Arma. Son chulísimos, y en su web podéis ver muchos más. Está sacando modelos nuevos sin parar.

¿Que me decís de esta muestra? ¿Son o no super bonitos? Puede que haga algo inspirado en el pavo real para alguna fiesta de Bombón1.

Nota: Todas las fotos de este post están sacadas de pinterest.

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