Rebecca Rabbit, la pandilla crece

Poquito a poco van llegando los refuerzos! Después de modelar a la familia Pig, nos hemos acordado de las mejores amigas de Peppa. Hace unos días le tocó el turno a Suzy Sheep, y en este post nos encargamos de otro personaje de la serie. Bueno de dos, Rebecca Rabbit y su hermano Richard. Rebecca Rabbit es de la familia de los conejitos, y es la compañera de juegos de Peppa Pig, así que no podía faltar. Aquí está la historia de cómo llegó Rebecca Rabbit al grupo: “¿Os acordáis del último post? George se había ido, porque eso de tomar medidas y hacer cosas de chicas era súper aburrido. Pero claro, estar solito también lo era… así que ahí estaba el pobre, pensativo para ver como podía pasar el rato. En cambio Peppa Pig y Suzy Sheep estaban encantadas de estar juntas y poder jugar. Precisamente haciendo planes para su siguiente aventura se dieron cuenta de que echaban muchísimo de menos a su amiguita Rebecca Rabbit (que normalmente está en todos los saraos que organizan). Así que tuvimos que poner remedio, y comenzar de nuevo a hacer bolitas… George pensaba mucho en Richard, que es de su misma edad y además chico. ¡Habría dado lo que fuera por que en un día tan aburrido como estaba siendo ese, Richard estuviese a su lado! Os podéis imaginar que todos se quedaron de lo más sorprendidos cuando esa misma tarde, sus amiguitos a los que tanto querían y de los que tanto se habían acordado, se unieron al grupo. Cuando Peppa Pig, Rebecca Rabbit, George y Richard estuvieron juntos, no se lo podían creer. Hasta posaron para la posteridad en una foto chulísima ¿A que están guapos?”

¡Ya veis que poquito a poco empezamos a tener la casa de lo más animado! Todos estos muñecos se hacen siguiendo más o menos las instrucciones del primer post de la familia Pig. Acordaros, las formas básicas son bolitas y lágrimas. Lo característico de la familia rabbit es su hocico afiladito, las orejas laaargas, y el rabo en forma de bolita.

Esto seguirá, porque nos estamos aficcionando. ¿Sabíais que hay un capítulo en el que la Sra. Rabbit va embarazada al hospital y tiene gemelos? ¡Sí, gemelos! Se llaman Rosie y Robbie.

Ya sabéis, si os pica el gusanillo y quereis compartir vuestras creaciones y la historia de cómo llegásteis a ellos, nos encantará leeros.

Consejos para organizar nuestras fotografías

Siempre me lo he preguntado… si me gusta hacer fotos, si me encanta verlas y recordar los momentos que hay en ellas, si cuando son de mis bombones disfruto haciendo copias para los abuelos y mandándolas a los titos por correo… Entonces, ¿por qué me da taaaanta pereza descargarlas? Creo que es por organizarlas. O no. Aún no lo he descubierto.

Antes procesaba todas las fotos. Todas. Corregía ojos rojos, ajustaba la luz y nivelaba por lo menos. Con alguna aún me recreaba más. Una cosa importante que aprendí, fue a hacer limpia de lo que no nos interesa en la misma cámara, y a dedicar los ‘esfuerzos’ de procesado sólo a las mejores, o a las que hayamos elegido para distribuir. Aún así esto no ha conseguido evitar mi fobia a la descarga de fotos de las cámaras.

Así que me puse a buscar cómo podía gestionar mejor mi colección de fotos. Si encontraba algo super simple, pues mejor que mejor. ¡Oh-Dios-mío! Hay todo un mundo ahí afuera sobre el almacenaje de fotos. Yo no soy profesional, necesito ir al grano grano. Quiero algo rápido, lo más intuitivo posible, y que sirva para manejar una cantidad relativamente pequeña de fotos (porque es pequeña, ¿verdad?, ¿o no tanto?).

Os cuento aquí lo que ya estamos haciendo y funciona, y cositas a las que después de haberlas visto en internet, les daremos una oportunidad.

1. Este punto puede parecer una obviedad, pero es muy importante para que el mantenimiento posterior y las búsquedas sean efectivas: almacenar todas las fotos del archivo en un únco lugar, y a ser posible en un solo directorio.

2. Descargar las fotos según las vayamos haciendo en este directorio general. Y sea cual sea el origen: distintas cámaras, dispositivos móviles, CDs, correos de familiares o amigos… Cuanto menos tiempo pase entre que hacemos las fotos y su descarga, mejor.

3. Ordenarlas cronológicamente. En carpetas por años, y dentro de estas por meses. Los meses se pueden numerar antes: 01, 02… Así el primer mes que aparecerá en nuestra lista será enero y no abril.

4. Si hay alguna temática especial que nos haya hecho sacar un número considerable de fotos como ‘Vacaciones Lanzarote’, o ‘Boda Pepe’, se pueden hacer subcarpetas con estos nombres, pero las mantenemos en su mes correspondiente.

5. Tener siempre actualizada la fecha de la cámara, para que esta quede copiada en el archivo.

6. Si somos nosotros los que vamos a incorporar fechas bien a los directorios, bien a los archivos, será mejor usar el formato americano. De este modo se mantendrá siempre el orden cronológico.

7. Cuando procesamos fotos, y seleccionamos las mejores, nosotros creamos una carpeta en su correspondiente directorio con el nombre ‘Selección’. De este modo, podemos ahorrarnos tiempo, ya que tendremos super localizadas las mejores instantáneas.

8. Super importante… Hacer un backup periódico de nuestras fotos. Y es que hay que ponerse en lo peor pensando que el soporte que elijamos para almacenarlas, tarde o temprano fallará. ¿Os imaginaís todas vuestras fotos almacenadas en un disco duro externo que deja de funcionar? No sé a vosotros, pero a mí me costaría un disgusto serio, difícil de olvidar.

9. Tener siempre dos copias de seguridad, para evitar accidentes con una de ellas. Además, aunque parezca exagerado para el uso ‘doméstico’, lo ideal sería tener estas dos copias en localizaciones diferentes.

10. Ser constante en estas tareas.

Otras cosas chulas que me encontré. Para almacenar fotos en la nube me he enterado de la existencia de Shutterfly. Es gratis, y el almacenaje es ilimitado. Hay un software que parece funcionar bastante bien, para el backup de datos. Se llama Cobian Backup. También hay mucho software que ayuda con el almacenamiento de fotos. No quiero recomendar aquí ningún programa específico, ya que no los he probado. Me apunto el echarles un ojo y contaros si encuentro uno bueno para el uso no profesional, mis impresiones.

Las fotos que hacemos se convierten en nuestros recuerdos, en parte de nuestra memoria. ¡Vamos a mimarlas! Y si quereis compartir algún truquito que a vosotros os funciona, ya sabéis… estaremos encantados de leeros en los comentarios.

Mi querido 2012

Querido 2012,

Te dedico este post porque intentando hacer balance de cómo fue la cosa el año pasado, he visto que fuiste estupendo. 2012, viste nacer a Bombón2, motivo de peso para recordarte toda la vida.

Pero tenías más regalos guardados. Nos enseñaste también cómo un bebé deja de serlo para convertirse en una niña preciosa. Fuiste también el año del cole del nene y la nena (como Bombón1 llamaba su guarde), que tantos buenos recuerdos nos dejó: los primeros trabajos, las primeras notas, la visita al circo, al teatro, a la granja, las clases de la piscina, las fiestas del azul del amarillo o del verde, la fiesta de los Reyes, los carnavales, San Isidro y sobre todo… ¡La fiesta de graduación! Esta nos hizo llorar. También nos enseñaste a decir adiós porque nos hacíamos mayores: adiós al pañal, y adiós al chupete.

Estuvimos en la playa, y en el pueblo de los abuelitos, y conocimos en persona a Mickey y Minnie!

Nos hiciste andar de cabeza para buscar un buen “cole de mayores”. A la vuelta de las vacaciones nos estaba esperando. Comenzaron las clases de mates, de inglés, de piscomotricidad, de ciencias… Aprendimos juntos un montón de canciones nuevas. Y los abuelos pudieron asistir orgullosos a la primera función de Navidad.

Ya lo hemos dicho, fuiste de nuevo un año de preparativos para la llegada de nuestro bebé pequeñito. Aunque esta vez como ya tenía de todo en casa, la logística se simplificó bastante. La fecha que Bombón2 escogió para nacer fue el día del padre, aunque se nos fue por poco al día 20 de Marzo. Nos dejó disfrutar de los planes que teníamos para el día, y cuando terminamos, entonces sí, avisó de que estaba en camino. Vimos sus primeros balbuceos, como aprendió a sentarse, la primera sonrisa (sí, en el 2012 volvimos a ver nacer un hada), su gateo, su primera palabra ‘mmma-mmma’, y la curiosidad infinita por aprender, por saber de todo lo que hay alrededor.

Pudimos presenciar también como Bombón1 guiará a Bombón2 con sus consejos de hermana mayor, como el que el chupete está más rico si está mojado. Y su comprensión, cuando al cambiarle el pañal a Bombón2 mientras lloraba, le oímos decir ‘es que las toallitas están frías’. Vimos besos, abrazos, y también algún que otro pellizquito. Consejos de una peque de dos años que ya no pararán, y se volverán mutuos con el paso de los años. Eso sí, los temas irán cambiando :-)

2012, nos llevaste a twitter, y al blog, y por fin fuimos al gimnasio habitualmente. Nos regalaste tiempo. Mucho. El mejor año para tener este regalo, sin duda. También te permitiste tenernos pendientes de unas cuantas pruebas médicas de familiares y amigos que superaron perfectamente.

Por todas estas cosas, gracias. Gracias por llenar nuestra vida con más VIDA.

Como comprobar que el verdadero Papá Noel ha estado en casa

imagePapa Noel va a venir a casa… ¡Qué nervios! ¿Verdad? ¿Tenéis todo listo para agasajarle como se merece y para hacer de esta visita un momento inolvidable? ¿Si? Vamos a ver si es así, con nuestra lista de imprescindibles para cerciorarnos de que ha estado en casa de verdad nada más y nada menos que el auténtico Papá Noel. Si queréis, la podéis revisar con vuestros bombones.

1. Antes de acostarnos tal y como marca la tradición, dejamos un polvorón y agua para Papá Noel y un par de zanahorias para los renos, y por la mañana, o por la noche si Papá Noel pasó por casa prontito, vemos que ha bebido el agua, los renos mordisquearon las zanahorias, y sólo quedan miguitas del polvorón. ¡Trabajar tanto debe dar mucho hambre!

2. Dejemos donde dejemos su carta esa noche (en la chimenea, o en la ventana si no tenemos chimenea), cuando nos damos cuenta de que Papá Noel ha venido y vamos a buscarla, ya no está ahí.

2. Llama al timbre de casa y suena una campanilla, y cuando vamos a abrir vemos que ha dejado allí todos los regalos. Seguro que uno o dos duendes súper majos le han ayudado a colocarlo todo. Esta es la mejor oportunidad de intentar verle. Si os atrevéis, abrid la puerta rápido.

3. Si habéis tenido la suerte de que llame a la puerta y os habéis atrevido a buscar a Papá Noel puede que le veáis. O puede que no, porque es muy rápido, y encima tiene que apresurarse porque tiene mucho, pero que mucho trabajo para una sola noche. No pasa siempre, pero nos han dicho que alguna vez al irse tan deprisa, han perdido por el camino algún muñequito pequeño. Pobrecillo, ¡Si es que además de trabajar tanto, lleva los sacos de regalos a tope!

4. Los paquetes son muy bonitos, especiales. El papel es distinto a los que vemos siempre, o tienen etiquetas, o llevan lazos…¡Y es raro, pero rarísimo volver a ver el mismo papel de regalo!

5. Los niños que viven en casas con jardín a veces han visto fuera y ya a la luz del día, las marcas que dejó el trineo de Papá Noel si lo aparcó por un momento ahí. En la ciudad esto no se puede ver tan fácilmente. Ya sabéis que lo de aparcar en estos casos está complicado.

6. En ocasiones hay niños que tienen la inmensa suerte de ver a Papá Noel en persona, e incluso de hablar con él. En estos casos no cabe duda de que Papá Noel estuvo en casa. Comprobaréis en persona el auténtico “Ho, Ho, Ho”, y notaréis que no habla mucho y que no le gusta llevar ni relojes, ni pulseras, ni pendientes, ¡nada! Total, ¡con tanta ropa no se le verían!

Ya sabéis, papás… ¡Todos a intentar ‘cazar’ a Papá Noel, que los bombones necesitan vuestra colaboración! Seguro que no se os a a olvidar esta Navidad nunca. Y os animamos a compartir vuestros trucos, y a que nos contéis si usasteis alguno de los nuestros. ¡Feliz Navidad!

Suzy Sheep, la mejor amiga de Peppa

Tal y como se veía venir, después de hacer la familia Peppa Pig, hemos seguido haciendo personajes de la serie favorita de los Bombones. Hoy le ha tocado el turno a la mejor amiguita de Peppa, Suzy Sheep.

Los materiales son los mismos que hemos empleado en hacer a toda la familia Pig, y la técnica prácticamente igual. Cambia todo lo que es típico de una oveja (¡claro!): nariz redondita y rosada, orejas también redondeadas, y rabito algodonoso. Lo demás lo hacemos todo igual.

Esta es la breve historia de cómo ha llegado Suzy a nuestras vidas. “El día que Suzy llegó a casa, empezó siendo un montón de bolitas. Peppa y George creían que aquello eran pelotas, y se acercaron a jugar, pero enseguida se dieron cuenta de que algo se estaba tramando, y de que esas pelotas en realidad se iban a convertir en algo mucho mejor… A Peppa le gustó mucho esa bola rosita que era exactamente del mismo color que el vestido de su amiga Suzy. No sabía por qué, pero le daba buena espina, y bajo la atenta mirada de Mamá Pig que tampoco se quiso perder detalle, se quedó a ver como evolucionaba aquello que tenía ante sus ojos. Incluso hizo de modelo cuando comprendió que estábamos modelando a su mejor amiga, ya que sabe que ella y Suzy son exactamente de la misma talla. A George le pareció un poco rollo hacer de modelo (además de ser cosa de chicas), y se fue. Unos retoques por aquí, unos retoques por allá y… Tachaaaan! Ahí estaba Suzy preparada para vivir mil aventuras con su amiga Peppa.”

Lo siguiente que tenemos en mente hacer son unos buenos charcos de barro, ya que a Peppa y a toda la familia les encanta. Además hemos guardado una cajita que apunta muy buenas maneras para convertirse en la casita de Peppa Pig. Si quereis seguir viendo como evoluciona esto, estad pendientes del blog, que aquí os lo iremos contando.

Y si os animáis a hacer las figuritas, ¡animaros a compartir sus fotos para que veamos lo bien que lo pasan!

Mis primeras Navidades

IMG_1882¡Ahora sí que huele a Navidad! Y es que la primera cena familiar, la Nochebuena, está ya a la vuelta de la esquina. Como este año disfrutaremos de las primeras navidades de nuestro bebé, estamos como locos planificando todo para que estos dias sean super alegres y que no se nos olviden nunca. Seguro que tendremos muchas, muchísimas cosas en la cabeza, intentando que esté todo controlado. Por eso, queremos compartir con vosotros unos pequeños consejos que esperamos sean de ayuda para estar más relajados y para que tanto el bebé como vosotros lo paseis fenomenal estas Navidades.

Vereis que simplemente aplicando el sentido común, el poder disfrutar de estos días como queríamos, va a ser mucho más sencillo de lo que parecía. Os pasamos la lista de los consejos que consideramos imprescindibles para tener unas primeras navidades de verdad, sobresalientes.

1. Respetar el ritmo del bebé. Este es el más importante de todos, y el que da el OK o invalida los demás. Si el bebé está relajado y disfrutando, nosotros también. Si el bebé muestra síntomas de irritabilidad o de cansancio, habrá que ir con él a un lugar tranquilo (estemos o no en nuestra casa) e intentar que duerma.

2. Mantener los horarios del bebé. No importa si los horarios se desplazan ligeramente, pero en líneas generales hay que mantener el ritmo diario del bebé. Los días que no tenemos reuniones familiares o de amigos podemos aprovechar para hacer que sean más relajados, a modo de ‘recuperación’.

3. Celebrar fuera, atentos a la seguridad. Seguramente sea mejor, si nos vamos a juntar muchos en Navidad, que las reuniones se hagan fuera de casa. Sacamos al bebé de su entorno, sí… pero a cambio tenemos a unos papás más relajados. Y eso también lo agradecerán nuestros bombones. ¡Claro que sí! Si no estamos en nuestra casa, tendremos que estar más atentos a la seguridad de los peques. Especialmente si ya gatean o han empezado a dar sus primeros pasos.

3. Observar la reaccion del bebé ante las caras nuevas. Todos están deseando disfrutar de las primeras navidades del bebé, y le quieren coger, dar mimos, besar, abrazar. ¡Genial! Esto les viene fenomenal a nuestros pequeños porque les enseña a socializar. Sólo habrá que estar pendientes a los síntomas que puedan aparecer de estrés. Y es que hay que hacerse cargo de que algunas de las caras pueden no ser tan familiares para ellos como para nosotros.

4. Fotos sí, pero con cuidado. A nosotros las fotos nos encantan, siempre claro está, que estas no agoten a nuestros bebés. En Navidad nos gusta hacer esas fotos que podemos usar como postales (vestidos de Papá Noel, con el árbol…), cualquier día tranquilos en casa. Durante las reuniones familiares, lo ideal es que la cantidad de fotos que hagamos no estresen a los más pequeños. No estaría de más que muchas de las fotos las hagais sin avisar, seguro que os sorprenden los resultados. Estas fotos como mucho sólo representan un problema para el fotógrafo, y sin que nadie se entere, permiten captar perfectamenmte la magia de esos momentos en familia.

5. Enseña al bebé los adornos de la casa. ¿A que vuestro peque se fija en todo lo que tiene alrededor? ¿A que pone atención a los detalles más pequeños? ¿Verdad que sí? Entonces, nada mejor que dejarle observar de cerca los adornos del árbol o las figuritas del belén. Hay que tener cuidado con ellos, sí. Pero ahí están, y en lugar de evitar que se acerquen a ellos, mejor pasar un ratito con ellos en brazos dejándoles satisfacer su curiosidad.

6. Saca a pasear al bebé para que vea las luces. El ambiente de las calles es especial. Y también a los bebés les gusta ver todos los adornos. No hay ningún problema en salir fuera si vamos bien abrigaditos. ¿O es que los niños de los países más fríos no pasean?

7. El bebé no necesita muchos regalos. Los niños tan pequeños no entienden absolutamente nada de Papá Noel, ni de los Reyes Magos, ni de por qué se hacen regalos, os lo aseguramos. Además, seguro que tienen la casa llena de juguetes. Con un detalle para recordar cual fue su primer regalo de Navidad, posiblemente sea suficiente. Lo que sí están listos para disfrutar en todos los momentos, es de los besos y abrazos de todos.

¿Que os ha parecido nuestra lista? ¡Os toca ampliarla con los trucos o consejos que os funcionen a vosotros!

Árbol de Navidad superfácil

imageEn este post os vamos a enseñar un arbolito de Navidad precioso, que vuestros peques pueden hacer para decorar la casa. Es una manualidad sencillita, y que no mancha. Y además para los más pequeñitos tiene otro punto a favor y es que es bastante rápida. Yo diría que lo pueden hacer niños desde los dos años.

Sólo hace falta cartulinas de colores, copos de maíz teñidos, tijeras y un cuchillo de plástico. Los copos de maíz los comercializa Playmais. Muchos los conoceréis, pero últimamente los he visto en muchas jugueterías también de otras marcas. Solamente tendremos que cortar los copos de maíz en rodajas y las siluetas sobre las que pondremos nuestros ‘adornos’. Lo demás, incluso elegir los colores, es cosa de la imaginación de los bombones. Nosotros hemos hecho árboles, pero se pueden hacer también bolas, estrellas… Lo chulo de este material es que se pega con una mínima cantidad de agua, y además se le puede dar algo de forma con los dedos.

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Bombon1 (3 años) ha hecho unos cuantos este mes, porque le divierte muchísimo. El azul lo hizo para felicitar Navidad a su profe. La idea de añadir la flor que veis en la primera foto, fue de ella. ¡No me digáis que no quedan chulos!.

¿Os contamos un secreto? ¡A los abuelos se les caerá la baba si los nietos les regalan uno de estos! ¡Decidnos que os parece la idea y si os vais a animar a probar!

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