Pulseras de loom bands con bolitas

Loom bands con cuentas

Pues sí, la moda de las pulseras de gomitas o loom bands ha llegado de golpe a España y también a nuestra casa. La primera vez que vi lo de estas pulseras, pensé en practicar y enseñaros un tutorial con gomitas de las que venden para el pelo de las niñas (de hecho, tengo que probar, porque el resultado tiene que ser también chulo). Así que ahí estaba, como otras tantas cosas, en la lista de cosas por hacer.

En sólo una semana tuve que lanzarme a escribir el post de las pulseras. La tita Nuri apareció un día en casa con unas cuantas bolsas de muchos colores, y empecé a ver post hablando del tema en otros blogs. Hasta he leído que hay varias marcas potentes de juguetes que se están peleando por ver quien comercializa los loom bands ‘oficialmente’ en España. Y digo oficialmente, porque en cualquier bazar las venden de toditos los colores. Fijaros hasta donde llega la fiebre de las pulseritas. De todo esto me enteré sin investigar nada del tema, y repito, en sólo una semana. Increíble. Pero la sorpresa llegó cuando buceé un poco en pinterest. Os invito a que lo hagáis y veáis todo lo que es capaz de hacer la gente. ¡Hasta figurtas para un belén entero he visto!

He pensado que lo mismo os gustaba ver como hacer una pulsera con cuentas. Le vamos a poner un lazo al final, así que haceros con uno. Estos son los materiales que vamos a usar. Los palillos son para usarlos de soporte, enseguida lo veréis.

Materiales para pulseras loom bands

Estas pulseras me recuerdan mucho a las que hacíamos de espaguetis de colores cuando éramos pequeños… alguien más se acuerda de esas pulseras, no soy la única, ¿verdad? Bueno, pues si se llamaban de alguna forma, decídmelo porfa, que no recuerdo el nombre. Y de paso, me contáis cuales son las que más os gustan de las dos.

Os dejo aquí el paso a paso para hacer pulseras de gomitas o loom bands, a ver que os parece. Empezamos poniendo una goma cruzada. Para las siguientes ya no será necesario hacer esto. Tenemos que tener siempre tres gomitas en los palillos, e ir pasando por encima de la última que hemos añadido, la que hay más abajo. Así siempre, independientemente de que la última goma tenga o no una cuenta en el medio. El único secreto que tiene el incorporar cuentas a la pulsera es que entre cuenta y cuenta utilicemos siempre el mismo número de gomas (en el caso del tutorial, hay cuatro gomas entre cuentas).

Las bolsas de gomitas que venden vienen con un montonazo de ganchitos para poder cerrarlas. Pero también podéis hacer el cierre con un lazo para darles un toque diferente.

La verdad es que las pulseras pueden gustar más o menos, pero lo que sí os aseguro es que hacerlas engancha. La peque se animó a hacerle una a su papi, así que ya sabéis… hasta un niño de cuatro años puede pasar un rato entretenido haciendo pulseras. Últimamente cada vez que hacemos alguna manualidad en casa, Bombón1 piensa en hacer regalos para alguien. ¡Me la como!

Sólo necesitó ayuda para que le sujetasen los palillos. Ella sola me contó cómo a veces hacen series en el cole, y organizó las gomitas que iba a usar para su pulsera, con los colores que le parecieron más ‘de chico’.

Pulseras de gomitas - Manualidad para niños

En esta sí que usamos los ganchos que vienen con las gomitas. Lo del lazo habría sido demasiado para papi, ¿no creéis?

Loom Bands

Espero que os hayan gustado estas dos ideas de pulseras. Y si aún no habéis probado a hacer una, os animo a que lo hagáis, que aunque lo parezca, ¡ni tiran de los pelillos ni nada!

Ya sabéis que si recibo comentarios vuestros en el blog hasta me tiemblan las piernas de la emoción, así que no seáis vergonzosos y ¡animaros a contar que os han parecido las pulseras de hoy!

¡Ah! Y si os ha gustado, dadle al +1.

Regalos de último minuto. Marcapáginas con cuentas

Marcapáginas con cuentas

Creo que la entrada de hoy os va a gustar. Estos marcapáginas tan chulos son super fáciles de hacer, y un regalo original y muy resultón. Además de ser un recuerdo genial para el que los recibe. Hace unos años, compré un marcapáginas que fue el que me ha dado la idea para este post. Los vendían en una librería de Chicago que me encanta, los tenían al lado de la caja, y llamaban la atención por lo coloridos que resultaban. Total que, cosa rara en mí, no me pude resistir, y me compré uno. Lo usé tanto y tanto tiempo, que al final su cordón se rompió. Lástima que de aquella no se me ocurriese montarlo otra vez. Eso sí, ahora me voy a desquitar porque he hecho unos cuantos.

Seguro que todos tenéis los materiales necesarios en casa. Todo lo que necesitaremos son cuentas de collares viejos que tengamos por casa, y cordones, lana, o como hemos usado nosotros, hilos de bordar de colores. Si os apetece ir a alguna tienda de abalorios y comprar algo especial, adelante, que va a quedar chulísimo. Yo lo hice con el corazón de la foto.

Abalotrios

Estas son algunas de las que teníamos para empezar. Desde luego que siempre viene bien hacer acopio de materiales para cuando los podamos necesitar. Aquí ya no se tira nada. Por lo menos no, antes de pensar en sus posibilidades para alguna manualidad. Hacemos sobre la mesa distintas combinaciones hasta dar con alguna que nos guste, y nos ponemos a ensartar las cuentas. Sólo hay que tener en cuenta que cada uno de los extremos tiene que tener algo de peso para que queden más chulos, y la parte de abajo tiene que ser un poquillo más larga que la de arriba.

Montaje de los marcapáginas

Tenemos que tener en cuenta el tamaño de los libros para que los queremos hacer, y hacer unos nuditos en los extremos de las cuentas. Cuanto más juntos, mejor.

Extremo de marcapáginas

Y aquí os dejo mi segunda versión. Me chifla.

Marcapáginas con cuentas de collares

En casa a Bombón1 le encantó la idea y se puso manos a la obra para hacer uno para su profe. Le encanta llevarle dibujos y manualidades de las que hacemos en casa, señal de que la quiere mucho. Ya veis que no hace falta pensar tanto. Se improvisan, y quedan también la mar de chulos. El de las bolitas naranjas me encantó, creo que le voy a pedir que haga otro para mí. Le llevó un ratito, porque no es sencillo pasar los hilos por las cuentas que tienen los agujeros más estrechos.

Marcapáginas para regalar

Esto sí que ha sido una manualidad super fácil, que nos vale además para poder hacer un regalo cuando se nos ha echado el tiempo encima. Decidme, ¿os vais a animar? ¡Más fácil no puede ser! Si os ha gustado dadle al +1 :-)

Había una vez un barquito chiquitito…

Después de una semana bien pero que bien movidita en el trabajo, y después de contaros alguna trastada de las peques que hasta a puntito estuvo de cambiar el nombre del blog, apetecía un post tranquilo. Así que aquí llega, en tonos azules, el barquito chiquitito. Y de paso vamos a recordar cómo hacer barquitos de papel.

El barquito chiquitito es la canción favorita para dormir de Bombón1. Ya os hablé en el blog de lo que nos gusta cantar por las noches. El barquito chiquitito es todo un clásico de sus noches, así que merece con todas las de la ley un post dedicado en el blog. Yo me acuerdo de cuando me la cantaban a mí, ¡y también me acuerdo perfectamente de los barquitos que me hacía mi papi! (no viene a cuento la pila de años que hace de todo eso, ¡para qué!)

Os conté cuando hicimos los comecocos que tenía montones y montones de papel de origami en casa y que seguramente volvería a pasarme por aquí con alguna de estas manualidades. En estas fotos podéis ver el paso a paso de cómo se hacen. Pero shhhhh…. tengo un secreto… Hay un paso importantísimo, del 8 al 9, en el que se necesita que un peque nos ayude al estirar hacia los lados. Y es que el barquito sólo se abre bien si sopla un niño. Ah, ¿no lo sabíais? Pues sí, así queda mucho mejor. Ya lo sabéis.

Para que el post sea completito y completito y entre en la categoría de homenaje con todas las de la ley, os voy a poner la letra de la canción del barquito, que para qué engañarnos, difícil no es.

Había una vez un barquito chiquitito,
había una vez, un barquito chiquitito,
que no podía, que no podía navegar.
Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco seis semanas,
pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas.
Y aquel barquito y aquel barquito,
y aquel barquito navegó.
Y si esta historia parece corta,
volveremos, volveremos a empezar.

Es corta y enseguida hay que repetirla y cantarla otra vez. Creo que por eso le gusta tanto a Bombón1. Las peques aún son pequeñas para hacer barquitos de papel, pero estuvimos jugando con todos los que hicimos. Primero customizándolos, ya os enseñaré cómo que eso da para otro post, y luego a la hora del baño a la bañera con ellos.

¿Sabíais que hay distintas formas de hacer los barcos de papel? Los vuestros, son de este estilo ¿o los hacéis de otra manera? Si os animáis a ver la cara de vuestros peques cuando soplan y ven cómo de un cuadrado sale un barquito, estaría encantada si me lo contáis después. Ya sabéis que un comentario nuevo en el blog es para mí como si hubiesen pasado por aquí los Reyes Magos.

El blog de Bombones a punto de cambiar de nombre

INgredientes para convertirse en bombón

Hay una cosa que me gusta hacer con mi blog, y es leer entradas que he escrito hace tiempo. Me gusta hacerlo con el blog de Bombones, pero también con otros blogs, grandes y pequeñitos, que leo habitualmente. Es genial ver cómo en todos hay una evolución. Este por ejemplo, tenía muchas más anécdotas al principio y poquito a poco he ido metiendo más manualidades, porque he visto que os encantan.

Y leyendo, leyendo, volví a ver la entrada en la que os contaba como Bombón1 planeó un plan perfecto para invitar a Campanilla a que viniese a desayunar a casa. Me reía sola leyéndolo. Leyéndolo, y visualizando el salón, ahora que hay tiempo de por medio, claro. Si os apetece conocer la historia de las hadas, vais a ver la que lió en casa.

Por suerte, no me la lían así cada dos por tres en casa. Pero cuando se ponen a ello, se ponen a ello. Parecen auténticas profesionales, os lo aseguro. El título del post puede que no os de pistas suficientes de lo que ha pasado esta vez. Paso a contaros los hechos que acontecieron a la velocidad del rayo.

Escena: Acabamos de dejar el desayuno en la mesa del salón, porque es domingo y desayunamos allí. Mientras cogemos las últimas cosas en la cocina para tenerlo todo listo, escuchamos desde allí risas, carcajadas, un ‘ay, Albi que mona eres’. Más risas, así que empezaba a pensar que iba a ser un domingo genial. El tono de las risas fue subiendo y subiendo. Mucho. Alguna carrera. Todo en el rato que cogía unos cereales y preparaba zumo. Así que cuando empezaba a temerme lo peor, salí corriendo a ver que era eso tan divertido que estaba pasando.

No tengo foto de cuando llegué al salón con los zumos, lo siento. Os pongo en antecedentes: últimamente a Bombón1 le encanta servirse el colacao a ella solita, y en el viaje anterior se nos había olvidado el bote en el salón. ¿Podéis imaginar ya por dónde van los tiros? Las dos se habían quitado los pijamas, la pequeña, encantada, se estaba comiendo el colacao a cucharadas, había colacao encima de la mesa, en el mueble de la tele, en el suelo y en el sofá. ¡Ah! Y también quedaba un poquito en el bote, que casi se me olvida. Y de ellas dos, ¡para qué hablar! tenían colacao hasta en las cejas, y el pelo les olía a chocolate. Las dos a la bañera.

La primera reacción fue limpiarlas un poco… Por lo menos todo lo de las pestañas, para que al menos pudiesen ver un poco. Pero en ese momento me acordé del post de las hadas, y pensé: antes de entrar en cólera, mejor preguntar. Cuesta pararse y pensar, no creáis. Así que pregunté en qué consistía ese juego que parecía tan divertido. Y la respuesta fue ‘Mami, le he puesto mucho colacao a Albi, para poder convertirla en un bombón porque es muy mona’. Una vez más preguntar mereció la pena, acordaros cuando os pase algún caso parecido, porque siempre, siempre, hay una historia detrás que merece la pena. Las cosas tienen siempre un porqué. Los pequeñajos siempre tienen una explicación. Claro, que eso no quiere decir siempre que estemos deseando averiguarlo. Por cierto, hago un inciso para deciros que el colacao en el suelo resbala más que unos patines sobre hielo, ¡cuidadín si os pasa algo parecido!.

Esta historia no tuvo nada que ver con el nombre del blog, pero seguro que me entendéis perfectamente cuando os digo que me hizo plantearme muy en serio su cambio.

Sabéis que me encantan vuestros comentarios. Si tenéis alguna travesura con o sin historia detrás, aquí tenéis un montón de sitio para desahogaros. ¡Venga, que lo vamos a pasar en grande!

Aloha! Carnaval para muñecos

Disfraz de Hawaiana para muñecos

Antes de meterme en materia con el post de hoy, dejadme hacer un inciso para dar la bienvenida a los nuevos lectores del blog. Si tenéis bombones correteando por casa casa, creo que os va a gustar. Y deciros, también a los que no los tenéis, que seguro que en el blog encontráis ideas para cuando os las tengáis que ver cara a cara con uno de ellos. Os aseguro que vais a encontrar actividades que pueden tener entretenidos a los peques un buen rato. Y además mientras tanto, poquito a poco nos iremos conociendo algo más.

Segunda cosa… la semana pasada, escribí un post sobre los hijos muy especial para mí. Como fue el viernes, y no el martes que es el día que publico habitualmente, os lo recuerdo aquí… por si se os ha escapado. Aunque aprovecho para dejar caer que si os suscribís al blog, os llegará inmediatamente cualquier tipo de actualización. Si no os habéis suscrito aún ¡estáis tardando!

Y me pongo ya con la manualidad de hoy, que para variar, me lío, me lío y me voy de tema. Estaba yo pensando que podría publicar en el blog por carnaval, cuando se cruzó en mi camino una propuesta de Remorada para hacer vestidos de papel higiénico. Sí, como lo oís… ¡de papel higiénico!. No es que a priori parezca lo más manejable del Mundo, pero cuando leí la propuesta hice una asociación rápida de ideas: carnaval - disfraz- muñecos - papel higiénico - colores - blog - actividad con peques. Así fue la cosa… más o menos.

Sabéis que en casa nos encantan los colores, y como a las peques les picaba la curiosidad y les apetecía participar en el disfraz, les propuse que me ayudasen a colorear el papel para hacer nuestras ‘telas’. Al fin y al cabo, un disfraz de hawaiana en blanco inmaculado, como que no pega mucho ¿no? (Antes de liarnos con las pinturas, lo hicimos en blanco… también era chulo).

Necesitamos colorear trocitos de colores cálidos y trocitos con tonos de verde. Empezamos pinta que te pinta y cuando ya tuvimos suficiente tejido para ponernos manos a la obra con nuestro disfraz, acabamos haciendo unos dibujos la mar de chulos en papel de cocina, que es algo más resistente que el papel higiénico. A ver si un día os los enseño.

Tiñiendo el papel higiénico

El papel se reblandece bastante, así que cuando lo movamos para dejarlo secar, hay que manejarlo con cuidado. Esta es de hecho, la fase más complicada de todo el proceso. Estas son nuestras ‘telas’ recién tintadas, esperando a que sequen. La tira que está pintada sólo de verde es la que usaremos para hacer la falda.

Telas tintadas - Secado

Una vez seca la pintura, el papel ha cogido un poco más de cuerpo y aunque sigue siendo frágil, es un poco más sencillo de manejar. Para hacer la falda pegamos un celo transparente a la altura que va a ir la cintura, y empezamos a hacer flecos muy finos con unas tijeras. No importa si alguno se rompe.

Falda hawaiana

Dos vueltecitas a la cintura, y ¡ya está! Perfecta. Para el top, hacemos un lacito con un trozo de papel rojo. El siguiente paso, preparar todos los colores de las flores y una perforadora normal para hacerlas. Necesitamos círculos muy pequeños.

Papel para hacer las flores

Otra vez nos ayudan los peques… a sacar todos los circulitos, y a clasificarlos por colores. Increíble el juego que da esta actividad. Ya os lo dije cuando hicimos nuestro mosaico de la puesta de sol ¡Se lo pasan en grande!

Flores para collar hawaiano

Poquito a poco iremos ensartando nuestras flores para hacer el collar. Lo de la perforadora es genial, porque ya veréis que le queda del tamaño justo para la escala de la muñeca.

Como hacer un collar hawaiano

Ah, ¡guardad una flor para ponerla en el centro del top con una gotita de pegamento!

Collar hawaiano

Una vez tenemos el collar terminado, sólo nos queda hacer una super flor para el pelo. Hacemos un círculo que recortaremos en espiral. Enroscándolo sobre sí mismo al revés (empezando desde la orilla de más afuera), sale la flor sola. Es muy sencillo.

Patron para flor

Sujetamos la flor a la cabeza con un arfiler, y ya está. El toque final perfecto para tener un auténtico disfraz de hawaiana.

Flor del pelo

I love Minnie se lo ha pasado tan bien con el disfraz, y se ha metido tanto en el papel, que nos ha enviado esta postal. ¿Qué os parece?

Postal desde Hawaii

Si buscáis #vestidosdePH en twitter, vais a ver que cosas más increíbles se han preparado para este juego. Remorada los va a estar recogiendo hasta finales de mes, así que si os apetece participar, aún estáis a tiempo. Es divertido, os animo a que lo hagáis.

Bueno, en cualquier caso, creo que a los peques les va a encantar el poder hacer algo parecido y vestir a sus muñecos por carnaval. Los mayores les hacemos los vestidos a ellos, ellos se los hacen a sus peques. Ya sabéis… juegos de imitación ¡Es perfecto! Una manualidad de corte y confección muy de andar por casa. ¿Que os ha parecido?

Esta vez os voy a pedir que si os animáis a probar, le paséis la foto para el #vestidosdePH, porque la colección que se está haciendo es genial. Y yo os voy a pedir que si el post os gustó, lo compartáis en vuestras redes sociales. Y que me dejéis comentarios, que sabéis que para estas cosas soy como una niña pequeña y me pongo más contenta que si llegasen los Reyes Magos.

Tus hijos no son tus hijos

No tengáis prisa

Hoy hago un inciso en el ritmo normal de publicación del blog. Hace mucho tiempo que quería escribir este post. No es una manualidad, ni siquiera es alguna anécdota de las que cuento de vez en cuando. Esta vez no, pero creo que en el blog va a estar bien. Es un post escrito especialmente para mis dos bombones… aunque todavía no sepan leer. Sara y Alba, intentaré tener estas palabras presentes siempre. Y lo publico un día de San Valentín porque no se me ocurre otro día mejor para hacerlo.

Para muchos de los que me leéis habitualmente, este poema no será nuevo. A todos, los que sí lo hayáis leído alguna vez y a los que no, os pido que lo leáis despacito, aunque ‘pique’ un poco hacerlo.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.
Tu eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Khalil Gibran

La vida no retrocede ni se detiene en el ayer, eso es una realidad. En el camino seremos muy felices, lo intentaré siempre. Las cosas malas pasan, van perdiendo peso, y al final se olvidan. Siempre. Avanzaremos pasito a pasito, saboreando cada momento, sin prisas, pero mirando siempre, pase lo que pase, hacia adelante.

A todos los que me leéis, ¡feliz San Valentín!

Libretas amorosas para regalar

Detalle libreta grande

Nos lo hemos pasado fenomenal haciendo esta manualidad de ‘decoupage’ para niños. Básicamente consiste en pegar papeles en cualquier objeto para crear algo completamente customizado y único. Sólo con lo que os acabo de decir, esto despierta la curiosidad de cualquier pequeñajo. Se pega el papel, y luego se barniza. Cuanto más fino el papel que utilicemos, mejor (por eso mucha gente usa servilletas de papel separando antes sus capas). El pegamento es lo mismo que usamos luego para barnizar. Y aunque venden uno especial para esta técnica, nosotros vamos a hacerlo más de andar por casa, también con buen resultado.

Bueno, vamos al lío. Estos son los materiales que vamos a usar:

Materiales para personalizar las libretas

Necesitamos unas libretas sencillitas, cuanto más, mejor. ¿Os acordáis de que hace ya unos cuantos post os dije que a Bombón1 le encantó la perforadora que usamos para uno de nuestros collages? Bueno, pues aprovechando que San Valentín está cerca, hemos sacado a relucir la super perforadora de corazones. Para recortarlos, doblamos el papel de seda y pedimos luego ayuda a unas manitas chiquititas para separar los corazones con mucho cuidado.

Corazones de papel de seda

Para que el pegamento sea más manejable, lo rebajamos un poquitín con agua. Usaremos un pincel viejo para ir dando manos de pegamento. Y lo único que tenemos que hacer es colocar poco a poco los corazones en las libretas. Ya veréis que el pegamento seca muy, muy deprisa. Así que vamos avanzando poquito a poco, trabajando por zonas.

Decorando la libreta

No tiene mucho más secreto, cuando hayamos terminado el diseño como más nos gusta, damos otra capa de la mezcla de pegamento por encima, como si fuese un barniz. Os doy un consejo, no paséis muchas veces por encima del papel de seda, porque destiñe muy fácilmente y se os puede emborronar todo el diseño.

Si os apetece, podéis combinar los papeles de colores con algún dibujo hecho con rotulador. Os dejo un collage de lo que hicimos la otra tarde en casa con las dos libretas que teníamos preparadas.

Libretas decoradas con decoupage para ninos

Y aunque lo parezca, estas libretas no fueron un regalo de San Valentín. Fue un regalo de cumple de las peques para su tita. Las empaquetamos en una bolsa de papel, y como nos habían sobrado corazones, a la peque se le ocurrió que los podíamos meter en la bolsa a modo de confeti. Quedó genial. Me encantan las ideas de los niños cuando se les deja a su aire.

Sé que muchos me leéis, porque lo veo en las visitas que crecen día a día, pero no os acabáis de lanzar a comentar. Aunque algún día os echaré la bronca por esto, hoy os quiero pedir que por lo menos os animéis a enseñar las versiones de las manualidades que hacéis. Esta semana me llegó la foto de algún monstruito de los de la semana pasada que era la bomba, no os imagináis la ilusión que me hace.

Ahora decidme, ¿os vais a animar con estas libretas súper fáciles?

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