Archivo de la etiqueta: manualidad super facil

Diana de velcro y fieltro para aprender a contar

Diana con fieltro y velcro

La manualidad de hoy en realidad es un juego para aprender a contar. Es la típica diana de fieltro y velcro, pero con un diseño un poquito diferente. Aquí no hacemos diana, pero sí aprendemos a contar y a sumar. Veréis que la puntuación que le he puesto es muy sencillita… la idea es que a los más pequeños les ayude a aprender a contar. Es una manualidad super sencilla, rápida de hacer, que podemos usar para jugar en grupo, y que es perfecta para nuestras fiestas, igual que el juego de la calabaza. Es un juego del que no se cansan fácilmente, así que con lo poco que cuesta hacerlo, os aconsejo que le deis una oportunidad.

Vamos primero con los detalles de como hacer la diana, y un par de opciones para que podáis customizarla a vuestro  antojo. Necesitamos una cartulina grande, fieltro de los colores que más nos gusten, un rotulador permanente, velcro y tres pelotas de pingpong.

Con ayuda de un vaso, y un par de platos, haremos círculos de distintos tamaños. Yo hice tres grandes, cuatro medianos, y seis pequeñitos.

Círculos para la diana

Cuando ya tenemos todos nuestros círculos recortados, los presentamos sobre la cartulina como más nos guste. También los podríais dejar sueltos, y pegarlos directamente sobre la pared donde vayáis a jugar. Más separados, más juntitos, como os de la gana.

Campo de dianas

Otra opción que además seguro que os parece genial a los que tengáis alguna mantita pequeña (de cuna) para reciclar. Podéis pegar los círculos a la manta, y construir así una diana ‘para llevar’. En los viajes, de vacas, o a casa de los abuelos. Esta idea es muy buena además, para recogerla cuando ya no la quieran usar.

Para unir los círculos a la cartulina he usado pegamento de tela, pero puede funcionar igual de bien algún otro pegamento de manualidades o silicona caliente. A veces me decís que es complicado encontrar los materiales, pero muchas veces es cuestión de pararse a pensar otras alternativas que tengamos más a mano. De todos modos, ya sabéis que a mí no me gusta complicarme demasiado la vida.

Pegando los círciulos

Ya sólo nos queda poner puntuación a la diana, y preparar las pelotas. Venden pelotas ya con velcro, pero yo no las encontré. Así que compré pelotas de ping pong, y botones de velcro autoadhesivo para recubrirlas. Corté triángulos pequeños y fui cubriendo toda la pelota. En esta foto se ve bien la idea.

En las fotos no se nota mucho, pero el fieltro que usé está super planchado. No es el mejor para hacer una diana. Si lo podéis encontrar algo más ‘tosco’, mejor. Y si no puede ser, pues ya lo despelucháis vosotros un pocquillo antes de empezar a jugar. Con el mismo velcro lo podéis hacer. ya veréis que así la pelota se fija mucho mejor.

Pelota con velcro

Sólo queda colgar la diana donde más nos guste, y empezar a jugar. En casa estamos en dos momentos distintos de las matemáticas, y para cada uno de ellos nos vale este juego:

1. Aprender a contar. Ponemos la numeración del 1 al 3, y usamos algo para contar. Palillos o palitos de colores que iremos cogiendo según los puntos que hayamos sacado en cada tirada de tres bolas. Las partidas tienen que ser cortas, y al terminar cada uno cuenta cuantos palitos fue recopilando con cada jugada.

2. Aprender a sumar y a manejar las decenas. En este caso las puntuaciones que hemos usado han sido 5, 10 y 20. Sara está practicando en el cole el tema de las decenas, y contar así le sirve de repaso.

Podéis seguir creando juegos como mejor os parezca: sumando puntos hasta un tope, descontando, dando en cada uno de los círculos al menos una vez… ¡lo que sea!

Diana casera con velcro y fieltro

Em fin, pasamos un rato de lo más divertido. Hasta acabamos haciendo alguna que otra trampilla. Menos mal que estaba cámara en mano, y tengo la prueba del delito!

Juego con diana de fieltro y velcroUna manualidad y un juego, nada complicados y que dan para pasar un buen rato después. Además de las cuentas y las sumas, hemos organizado turnos, y ¡Sara ha llevado el control de la hoja de puntuaciones por primera vez!

Y vosotros, ¿tenéis dianas en casa? ¿cómo jugáis con ellas?

 

 

Anuncios

Christmas navideños con árboles de cartulina

Abetos por Navidad

Hoy echamos mano de cartulina, pegamento y tijeras para hacer una felicitación de Navidad de lo más bonita. Los peques podrán hacerla ellos solos, o ayudar si son muy pequeños. Vamos a hacer un árbol de Navidad con cartulina, y a decorarlo como más nos apetezca. Así que empieza en el blog la temporada de manualidades navideñas, con una idea para hacer una tarjeta, igual que hicimos con esta postal con purpurina el año pasado.

He visto la idea original en pinterest, y nosotros hemos hecho nuestra propia versión de los arbolitos convirtiéndolos en postales. Los materiales son muy fáciles de conseguir. Cartulinas verdes, y papeles de los colores que más os apetezcan. Pata hacer las estrellas del árbol yo usé unas formas de flor en goma eva precortada. Y yo rescaté del cajón de las manualidades un rollo de cuerda de papel que les va a ir fenomenal, aunque usarla o no es opcional. No están en la foto pero también usé, cartulina blanca y sellos… luego os lo enseño.

Materiales

La manualidad no necesita mucha explicación, pero os cuento como lo hice con las peques. Para sacar los círculos, lo más fácil para ellos es usar una plantilla. Como tenemos una bolsa enorme llena de tapones para reciclar, fuimos a buscar allí las tapas. Hemos usado de tres tamaños diferentes.

Plantillas

Se monta con pegamento, y colocando los círculos como si fuesen escamas. Esto no tiene que ser muy exacto, dejad que los peques lo vayan montando a su aire. Necesitaréis dos círculos grandes, tres medianos, y cinco pequeños en distintos tonos de verde. Dejad que los ordenen eso sí, de mayor a menor. En casa usamos cola blanca para pegarlos. Os vale igual el pegamento de barra para esto.

Hojas del arbol

Mientras va secando, sacamos la perforadora, y empezamos a hacer circulitos de los colores que más nos gusten. En casa nos gusta mucho, ya os lo he comentado alguna vez. Pero con esta manualidad tuvimos lío en casa. Sara quería adornar su árbol con muuuuuuchas ‘bolas’, así que se puso como loca a hacer agujeros por aquí y por allá. Y Alba en cambio, decidió que los circulitos podían ser un confeti estupendo, y no hacía más que tirarlos por los aires. Cuando se hayan cansado de la perforadora, les dejamos que decoren su árbol como más les guste. Para esto sí os recomiendo mejor el pegamento de barra, porque mancha menos que la cola blanca.

Bolas de Navidad

Estamos casi en el último paso. Añadimos nuestro espumillón particular (si queréis podéis usar un cordón, una cinta o lana), y como no, una estrella en lo alto del árbol. La cuerda de papel que usamos nosotras va bien sujeta por detrás con cinta adhesiva.

Hablando de esto me he acordado de los buenos momentos que nos han dado en casa las palabras navideñas. Como dice la prima de los bombones, es que son palabras que se usan sólo una vez al año y claro, cuando salen, pues salen de esa manera… ¡O incluso no salen por mucho que nos empeñemos!. Hace unos días Sara me hablaba de unos limpiapipas monísimos que había visto en una tienda, y que teníamos que comprar para hacer alguna manualidad con ellos. Eran muy graaaandes, y suavecitos. Con lo que le gustan las manualidades, la palabra limpiapipas sí que la conoce de sobra. Así que un día me llevó a ver los limpiapipas gigantes que resultaron ser espumillón. Ahora ‘espumillón’ no le sale muy fluído, así que me parto de la risa con ella. Todo esto va a nuestra libreta de primeras palabras, para que no se nos olvide nada, nada.

Arbol de Navidad super fácil

Vuelvo a la manualidad, que me despisto. Me pareció buena idea pegar por detrás una cartulina blanca donde podamos felicitar las Fiestas a las personas que más queramos. Para recortarla, dibujamos la silueta del arbol primero, y luego la recortamos dejando aproximadamente medio centímetro de margen hacia dentro. La cartulina tapa el celo con el que hemos sujetado todo y convierte nuestros árboles en tarjetas. ¡Genial!

Felicitación de Navidad

Seguiremos haciendo manualidades de Navidad en los próximos días, que se acercan las vacaciones y viene muy bien tener unas cuantas ideas para estar entretenidos a mano. Aquí tenéis alguna manualidad para Navidad que ya he publicado en el blog.

Nos lo hemos pasado muy bien haciendo estos arbolitos, y os lo quería enseñar. Es una manualidad cero complicada y que queda muy alegre. ¿Os animaréis con ella? ¿Qué os parece la idea de que los peques hagan sus propias tarjetas de Navidad?

 

Pulseras de loom bands con bolitas

Loom bands con cuentas

Pues sí, la moda de las pulseras de gomitas o loom bands ha llegado de golpe a España y también a nuestra casa. La primera vez que vi lo de estas pulseras, pensé en practicar y enseñaros un tutorial con gomitas de las que venden para el pelo de las niñas (de hecho, tengo que probar, porque el resultado tiene que ser también chulo). Así que ahí estaba, como otras tantas cosas, en la lista de cosas por hacer.

En sólo una semana tuve que lanzarme a escribir el post de las pulseras. La tita Nuri apareció un día en casa con unas cuantas bolsas de muchos colores, y empecé a ver post hablando del tema en otros blogs. Hasta he leído que hay varias marcas potentes de juguetes que se están peleando por ver quien comercializa los loom bands ‘oficialmente’ en España. Y digo oficialmente, porque en cualquier bazar las venden de toditos los colores. Fijaros hasta donde llega la fiebre de las pulseritas. De todo esto me enteré sin investigar nada del tema, y repito, en sólo una semana. Increíble. Pero la sorpresa llegó cuando buceé un poco en pinterest. Os invito a que lo hagáis y veáis todo lo que es capaz de hacer la gente. ¡Hasta figurtas para un belén entero he visto!

He pensado que lo mismo os gustaba ver como hacer una pulsera con cuentas. Le vamos a poner un lazo al final, así que haceros con uno. Estos son los materiales que vamos a usar. Los palillos son para usarlos de soporte, enseguida lo veréis.

Materiales para pulseras loom bands

Estas pulseras me recuerdan mucho a las que hacíamos de espaguetis de colores cuando éramos pequeños… alguien más se acuerda de esas pulseras, no soy la única, ¿verdad? Bueno, pues si se llamaban de alguna forma, decídmelo porfa, que no recuerdo el nombre. Y de paso, me contáis cuales son las que más os gustan de las dos.

Os dejo aquí el paso a paso para hacer pulseras de gomitas o loom bands, a ver que os parece. Empezamos poniendo una goma cruzada. Para las siguientes ya no será necesario hacer esto. Tenemos que tener siempre tres gomitas en los palillos, e ir pasando por encima de la última que hemos añadido, la que hay más abajo. Así siempre, independientemente de que la última goma tenga o no una cuenta en el medio. El único secreto que tiene el incorporar cuentas a la pulsera es que entre cuenta y cuenta utilicemos siempre el mismo número de gomas (en el caso del tutorial, hay cuatro gomas entre cuentas).

Las bolsas de gomitas que venden vienen con un montonazo de ganchitos para poder cerrarlas. Pero también podéis hacer el cierre con un lazo para darles un toque diferente.

Paso a paso para hacer pulseras de gomitas o loom bands

La verdad es que las pulseras pueden gustar más o menos, pero lo que sí os aseguro es que hacerlas engancha. La peque se animó a hacerle una a su papi, así que ya sabéis… hasta un niño de cuatro años puede pasar un rato entretenido haciendo pulseras. Últimamente cada vez que hacemos alguna manualidad en casa, Bombón1 piensa en hacer regalos para alguien. ¡Me la como!

Sólo necesitó ayuda para que le sujetasen los palillos. Ella sola me contó cómo a veces hacen series en el cole, y organizó las gomitas que iba a usar para su pulsera, con los colores que le parecieron más ‘de chico’.

Pulseras de gomitas - Manualidad para niños

En esta sí que usamos los ganchos que vienen con las gomitas. Lo del lazo habría sido demasiado para papi, ¿no creéis?

Loom Bands

Espero que os hayan gustado estas dos ideas de pulseras. Y si aún no habéis probado a hacer una, os animo a que lo hagáis, que aunque lo parezca, ¡ni tiran de los pelillos ni nada!

Ya sabéis que si recibo comentarios vuestros en el blog hasta me tiemblan las piernas de la emoción, así que no seáis vergonzosos y ¡animaros a contar que os han parecido las pulseras de hoy!

¡Ah! Y si os ha gustado, dadle al +1.

Regalos de último minuto. Marcapáginas con cuentas

Marcapáginas con cuentas

Creo que la entrada de hoy os va a gustar. Estos marcapáginas tan chulos son super fáciles de hacer, y un regalo original y muy resultón. Además de ser un recuerdo genial para el que los recibe. Hace unos años, compré un marcapáginas que fue el que me ha dado la idea para este post. Los vendían en una librería de Chicago que me encanta, los tenían al lado de la caja, y llamaban la atención por lo coloridos que resultaban. Total que, cosa rara en mí, no me pude resistir, y me compré uno. Lo usé tanto y tanto tiempo, que al final su cordón se rompió. Lástima que de aquella no se me ocurriese montarlo otra vez. Eso sí, ahora me voy a desquitar porque he hecho unos cuantos.

Seguro que todos tenéis los materiales necesarios en casa. Todo lo que necesitaremos son cuentas de collares viejos que tengamos por casa, y cordones, lana, o como hemos usado nosotros, hilos de bordar de colores. Si os apetece ir a alguna tienda de abalorios y comprar algo especial, adelante, que va a quedar chulísimo. Yo lo hice con el corazón de la foto.

Abalotrios

Estas son algunas de las que teníamos para empezar. Desde luego que siempre viene bien hacer acopio de materiales para cuando los podamos necesitar. Aquí ya no se tira nada. Por lo menos no, antes de pensar en sus posibilidades para alguna manualidad. Hacemos sobre la mesa distintas combinaciones hasta dar con alguna que nos guste, y nos ponemos a ensartar las cuentas. Sólo hay que tener en cuenta que cada uno de los extremos tiene que tener algo de peso para que queden más chulos, y la parte de abajo tiene que ser un poquillo más larga que la de arriba.

Montaje de los marcapáginas

Tenemos que tener en cuenta el tamaño de los libros para que los queremos hacer, y hacer unos nuditos en los extremos de las cuentas. Cuanto más juntos, mejor.

Extremo de marcapáginas

Y aquí os dejo mi segunda versión. Me chifla.

Marcapáginas con cuentas de collares

En casa a Bombón1 le encantó la idea y se puso manos a la obra para hacer uno para su profe. Le encanta llevarle dibujos y manualidades de las que hacemos en casa, señal de que la quiere  mucho. Ya veis que no hace falta pensar tanto. Se improvisan, y quedan también la mar de chulos. El de las bolitas naranjas me encantó, creo que le voy a pedir que haga otro para mí. Le llevó un ratito, porque no es sencillo pasar los hilos por las cuentas que tienen los agujeros más estrechos.

Marcapáginas para regalar

Esto sí que ha sido una manualidad super fácil, que nos vale además para poder hacer un regalo cuando se nos ha echado el tiempo encima. Decidme, ¿os vais a animar? ¡Más fácil no puede ser! Si os ha gustado dadle al +1 🙂

Atrapasoles

Colorante sobre cola blanca 1

Vamos a hacer algo para que los más pequeños disfruten un buen rato, jueguen con los colores y enreden de lo lindo. ¡Que ya va siendo hora! En casa le dedicamos todos un buen rato a la manualidad. Hasta la peque de 18 meses disfrutó como una loca viendo como movía y mezclaba colores. Sólo necesitaréis varias tapas de plástico, cola blanca y colorante. ¿Qué vamos a hacer con todo esto? Unos atrapasoles muy chulos, pero sobre todo jugar, jugar y jugar mientras tanto.

Cola blanca y colorante

Antes de seguir, os confirmo lo que os estáis preguntando: sí pringa, y mucho. Pero por lo divertido que es, ¿no creéis que merece la pena darle una oportunidad? A los peques les encanta mezclar los colores, y hacer dibujos ayudados por un palillo… ¡o por los dedos! Y además, despegar poco a poco el pegamento de sus deditos cuando se les haya secado, os trasladará a vuestra época de cole. Y si queréis hacer otra actividad llena de color pero que no manche nada de nada, os dejo que visitéis esta otra entrada sobre cómo hacer vidrieras mágicas. Pero seguid leyendo este post, que seguro que os acaba picando el gusanillo.

Intuís que no tiene mucho misterio, ¿verdad? Hay que poner una capa de cola blanca en una tapita de plástico, y echar encima tres o cuatro gotas de colorante. Si la capa de cola blanca es finita, el atrapasol va a quedar más chulo. En cambio, para jugar con el colorante es más fácil si tenemos un poquito más de cola blanca. Para los más peques la parte divertida es la de mezclar los colores, así que sed un poquito más generosos con el pegamento que uséis. Una gota aquí, una gota allá, y ¡manos a la obra!

Pintando en cola blanca

He visto hacer algo parecido con leche, pero me gusta menos por dos motivos: el colorante se diluye muchísimo más rápido, la diversión no dura, y además no ‘fabricamos’ nada. Aquí vamos a sacar ¡atrapasoles! Perfectos para alegrarnos la vista ahora que llega el invierno.

Nosotros estuvimos un buen rato liados con los palillitos, y nos quedaron dibujos tan chulos cómo estos. Tengo que confesaros que cuando empecé a ver cómo quedaba, metí yo también mano en el asunto. Y es que no me puedo resistir a estas actividades de mezclar cosas. De pequeña me encantaba. ¿A vosotros no? ¡Que levente inmediatamente la mano el que no haya hecho este tipo de experimentos de física hace sólo algunos añitos, o que calle para siempre!

Colorante sobre cola 2

Y después de liarme yo también con los palillos, me volví loca con la cámara. Tengo unas cuantas fotos de este estilo, todas super chulas. Creo que les daré alguna otra utilidad algún día, aunque todavía no sé cual. Ya os lo contaré, jeje. Os pongo sólo un par de fotos por no aburrir.

Atrapa sol - mezcla3

Después de jugar a hacer formas aquí y allá, y antes de que quede todo el color muy igual, lo apartamos para dejarlo secar. Os vendrá bien tener alguna otra tapa preparada, porque seguramente no quieran dejar de hacer experimentos. El pegamento va a tardar entre uno y dos días en secar completamente. Tened en cuenta que el colorante de los dibujos que hagáis se va a seguir moviendo por el pegamento mientras seca, así que el dibujo cambiará un poquito.

Cuando hayáis comprobado que está completamente seco, podéis llamar a los pitufos, porque seguro que les va a encantar ver como su obra de arte se despega de la tapa, sin ningún problema. El último paso es hacerles un agujerito con una perforadora, y pasar una cinta para poder colgar nuestros atrapasoles de la ventana.

Atrapa soles

Un toque de alegría para nuestras ventanas, un rincón genial para que todo el mundo vea las obras de arte de nuestros peques. Siempre hay que buscar un sitio ‘para que lo vea todo el mundo’ para exponer las obras de arte de los peques. Tenéis uno, ¿verdad? Porque si no, me vaís a permitir que os ponga deberes para la semana que viene. En casa no son las ventanas, pero sí tenemos un rincón en la entrada, que tenemos siempre super animado, lleno de dibujos que van cambiando.

¿Qué me decís? ¿Os váis a animar con los atrapsoles? Venga, que lo mismo os he asustado un poquito al principio y al final no es para tanto. Eso sí, ya sabéis que me encantan vuestras fotos si hacéis las cositas que os cuento y que cuando veo que habéis dejado un comentario nuevo hasta me tiemblan las piernas hasta que lo leo. ¡Así que ya sabéis!

Una caja para mis trastitos

Caja reciclada

A veces los papis piensan manualidades para los peques… a veces los peques piensan manualidades para los papis. Eso es así. Hoy os voy a enseñar una cajita super mona que hemos customizado a partir de una caja de cerezas. Seguimos con actividades de reciclaje, como aquí.

Y es que hoy os traigo al blog otra manualidad que pensó Bombón1. ¿Os acordais de los dibujos con patatas? Entonces la peque pensó en algo que vio en unos dibujos animados. Pero estoy super contenta, porque esta vez, ha sido cosecha propia. La cajita de la foto estaba en la bolsa de los papeles para reciclar. Y cuando el papi se disponía a bajar todo el papel al contenedor, caja incluida, oímos un grito. – ¡Nooo, papi, no!, la caja no, ¡que la quiere mami! Claro, ante semejante grito tuve que salir a investigar que es lo que estaba a punto de perder. Al final del pasillo, el papá con cara de sorpresa, hombros encogidos, y caja levantada por encima de su cabeza. – Tú, ¿quieres esto para algo? – ¿Yo?, Yo no, ¿y tú, peque? – Yo sí mami, para hacer una malanidad (aún se le atasca un poco la palabra)

La caja en cuestión

Claro, podeís imaginar que la caja se quedó celosamente guardada hasta que hiciésemos un hueco para trabajar con ella. Siguió la conversación. – ¿Para que quieres la caja? – Para guardar cosas. – Y, ¿qué vas a guardar? – Pues, ¡mis trastitos!. La idea inicial era pintarla sólo. Luego decidimos ir añadiendo algún detalle más.

Pintando con rodillo

Además, usamos el rodillo para pintarla. ¡Fue muy divertido! Llegó la hora de poner atención a los detallitos. Y para ello recurrimos a los sellos de las peques que tenemos por casa. Seguro que vosotros también teneis. Animaros a buscar, ya vereis que chulos quedan si los empleais en alguna manualidad.

Sello Caperucita

En cada lateral un cuento…

Sello de Cenicienta

Bueno, y si habíais pensado mal con la primera foto del post enseñando como yo me había adueñado de la manualidad esta vez, os dejo esta otra con alguno de los peluches que se pelearon para estar en esa caja tan chula.

Peluches

Me ha gustado mucho compartir este post con vosotros, porque de verdad que me sorprendió la iniciativa de Bombón1 de hacer algo con una cajita que íbamos a tirar a la basura. ¿Os animais a versionarlo y compartir las fotos de vuestras obras? ¿Qué otras manualidades se os ocurren para reciclar y que además sean rapiditas?.

Cajitas de regalo super fáciles

Listas para regalar

Hoy es día de manualidad super fácil. Y además con una pequeña historia detrás, como a mí me gusta. Sé que más de uno de vosotros tiene almacenados en casa tubos de papel higiénico esperando que les llegue una buena oportunidad para hacer algo con ellos… Pues bien, desempolvad esas cajas, y sacadlos, que hoy os va a gustar lo que os traigo.

Antes de seguir con los detalles, dejadme hacer un inciso para agradeceros todos los comentarios y visitas de mi último post sobre qué ver y qué hacer en Conil. Habeis sido super generosos a la hora de hacer comentarios y correr la voz sobre el blog. Se ha leído tanto y se ha comentado tanto esa entrada, que me habeis hecho pensar que me quedé a medias con todo lo que os conté. He ido mucho a Conil, tengo referencias de muchos sitios más, así que no descarto el escribir una segunda parte. No pude contaros todos los sitios que me gustan en el post, y me da un poco de rabia eso… así que a ver si pienso alguna forma de arreglarlo. Está visto que Conil no cabe ni en quince días, ni en un sólo post de un blog.

Desde la semana pasada también ha aumentado el número de seguidores (otra vez gracias, de verdad), así que para los nuevos os comentaré que publico todos los martes a las 12:00. Tengo pensado aumentar el ritmo, así que si os suscribís al blog para no perderos nada, mejor que mejor.

Gracias

Bueno, vamos a ver como hacemos las cajitas, que es la manualidad de hoy. En realidad no hay mucho que contar, ya vereis que son super sencillas y que quedan fenomenal. Sólo hay que aplastar el tubo, hacer un par de dobleces en cada extremo, y quedan unas cajitas de lo más apañadas. Esta foto no es muy mona que digamos, pero se ve fenomenal lo que os estoy contando.

Cajas feas

¡Ah, casi se me olvida! Os he dicho que el post viene con historia… ¿Os acordáis de las chapas de plastilina que os enseñé hace unos días? ¿Y de que había una chulísima que me quería quedar yo porque me encantaba? Bueno, pues mi gozo en un pozo. Bombón1 tenía otros planes mejores: regalársela a tita Nuri. Así que en contra de mi voluntad, me tuve que desprender de ella. A tita Nuri le encantó, claro. Se la ponía a todas horas, así que la tenía siempre a mano, en su mesita de noche. Bien, tenemos esto por un lado. Y por otro tenemos a Bombón2 que tiene diecisiete meses, le encanta cotillearlo todo, todo, y mordisquear también todo, todo… os imagináis que pasó, ¿verdad? Pues sí, cinco dientecitos dan para dejar una marca de mordisco casi perfecta. Os lo aseguro. ¡Vaya disgusto! La chapa destrozada. Pero bueno, incluso con el mordisco seguía siendo chula, se podía usar así. Hasta que recibió un segundo ataque.

Así fue como nos pidió por favor que hiciésemos otra. Nos pusimos a ello, y las cajas son la idea que tuvimos para dársela cuando estuviese terminada. Lo primero que hicimos fue pintar los tubos del color favorito de Bombón1. Por cierto, me han dicho que la etapa del rosa se pasa, ¿alguien sabe a que edad?

Pintando en rosa

Nosotros terminamos uno haciéndole lunares, usando la goma de borrar de un lápiz. Y para el segundo decidimos decorarlo con alguno de los sellos que tenemos rodando por casa.

Cajas terminadas

¿A que han quedado chulas? Hemos usado pintura acrílica para pintarlos, pero se puede usar pintura de otro tipo, decorar con pegatinas, dibujar sobre ellos con rotuladores, añadir purpurina… ¡Las posibilidades son infinitas! Por cierto, las chapas triunfaron una vez más, todo un éxito. Os recuerdo que podéis ver como se hacen aquí.

Qué me decís, ¿eran fáciles o no eran fáciles las cajitas? Si os han gustado, ya sabeis… compartidlo, ¡que para eso tenemos todos los botones que hacen falta a continuación! Y sobre todo, sobre todo, no olvideis enviarnos fotos si os animais a probar en casa.

A %d blogueros les gusta esto: