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¿Y si metemos nuestros planes en un montón de estrellas?

Estrellas de la suerte

Acabamos de empezar el verano, y ya estamos pensando en los planes para ocupar los días. En casa no tenemos mucho problema para ponernos a maquinar e inventarnos algo que sea divertido para todos. Pero aún así, hay muchas horas por delante que ocupar con actividades, cuanto más variadas, mejor. En el post de hoy os voy a contar una idea que hemos tenido, a ver que os parece.

¿Conocéis las estrellas de la suerte de origami? Bueno, pues son estas estrellas tan monas que veis en las fotos del post. De verdad, super fáciles de hacer. Vais a necesitar una regla, un lápiz, tijeras y papeles de muchos colores. Ya os conté cuando hice los comecocos y los barquitos de papel, que había comprado papel de origami como para un regimiento. Así que yo he usado eso, papel de origami. Pero sirve cualquier papel de color que tengáis a mano. En internet he visto estas estrellas hechas incluso con papel de periódico, y también quedan fenomenal.

Estrellas de origami

Lo primero que tenéis que tener claro es una lista de cosas que les guste hacer a los peques, cortar tiras de papel de un centímetro de ancho, y escribir en cada una de ellas una actividad. Mis tiras medían 15 cm de largo. Yo os diría que esta es la longitud mínima que tienen que tener, y que si miden algo más, incluso mejor.

El paso a paso de estas fotos lo he preparado con la tira ‘acampar en el salón’ 🙂 Hay que empezar haciendo un nudo como veis en las dos primeras fotos. Cuando lo tengáis bien tensado quedará una forma como de pentágono. Tenemos que doblar hacia adentro el extremo corto, y con el largo bien tensado, dar vueltas al pentágono según nos lo vaya ‘pidiendo’ el papel. Veréis que es muy sencillo. Al final se remata metiendo la tira de papel debajo de la última vuelta, y se corta lo que sobresalga. Al pentágono le damos forma de estrella ayudándonos de la uña, y ¡ya está, ya tenéis vuestra primera estrellita!

Aviso de que a partir de este momento, esto es ya un no parar. Llevamos yo que sé los días añadiendo planes a nuestro tarro… ¡espero que el verano no se nos quede corto!

Lucky stars - Paso a paso

Ahora la idea es meter todas las etrellas en un tarro. Cada día sacaremos una en plan calendario de adviento, para ver que es lo que nos ha tocado. Yo he metido alguna estrella genial, que tiene cosas como pasar el día en el parque de atracciones, ir de excursión al campo, o cenar en el cine de verano. Todas las actividades de este tipo llevan una coletilla diciendo que las haremos el día que encontremos hueco, o entrada, o nos guste la peli, etc. ¡Lo único que hay que hacer es comprometerse a planificar cualquier cosa que nos salga! Tengo un montón del tipo salir a patinar, hacer una manualidad, maratón de cuentos… que sí que son para el día. ¡Ah, y he aprovechado para desempolvar algún juego que tenemos un poco olvidado en las estanterías! Al final no va a ser mala idea lo de las estrellitas, jeje.

Intenté buscar la historia de las estrellas, esperando contaros en el post una leyenda super chula, pero no he encontrado mucho más que salen de una peli china de los 80, en las que un chico se las regala metidas en un tarro a la prota para desearle buena suerte. Ya está. Seguiré investigando, porque son demasiado famosas, y ¡hasta te las venden hechas!. La verdad es que también quedarían genial para acompañar algún regalo.

Estas estrellas son aún un poquito complicadas como para que un niño de cuatro años las haga. Pero ya sabéis como es Bombón1, si no le da su toque a la manualidad revienta. Bueno, y además las cosas que os cuento en el blog es para que los peques participen, así que ¡cómo iba a decir que no cuando me sugirió que pintásemos caritas en todas las estrellas! La verdad es que con esas caras tan sonrientes y sus super pestañas, quedan monísimas. ¿No os parece?

Estrellas de la suerte de origami

Espero que os haya gustado el post, y que lo compartáis en todas vuestras redes sociales. ¿Conocíais las estrellas de la suerte?

Aquí en los comentarios me gustaría que me contaseis como se entretienen los peques estos días de verano en los que ellos están de vacas pero nosotros aún no. Venga, ¡a ver si hacemos una super lista de ideas entre todos!

Un barquito, de cáscara de nuez…

Bombón II

¡Ja! ¡Os pillé! ¿A que más de uno habéis leído el título del post canturreando? Bueno, alguno podría achacarnos al haberlo hecho el tener ya unos cuantos años, pero por suerte esta canción sigue siendo uno de los top para los peques a la hora de irse a la cama, y entonces el tema de la edad pasa a un segundo plano. Como decía un amigo, a los payasos de la tele hay que reconocerles el mérito de habernos hecho cantar las mismas canciones a distintas generaciones. Llevaba tiempo queriendo hacer estos barcos, y en estos días he conseguido, por fin, nuestra propia versión de los barquitos de cáscara de nuez. Creo que me gustan tanto o más que los barcos de papel que os enseñé hace poco.

Por cierto, la semana pasada no hubo post… Empieza a hacer buen tiempo, y la agenda de parques, jardines y escapadas de fin de semana varias nos tiene super ocupados. Dicho esto, confirmaros que no he cambiado el día de publicación, ni la frecuencia, ni nada de nada. Tenemos una cita todos los martes a las 12:00, y alguna vez que otra… ¡post sorpresa!

Bueno, me centro ya. Es increíble lo fáciles que son estos barcos, y lo deprisa que se hacen. He probado a pintarlos antes para darles un toque distinto, espero que os gusten. Bueno, ahí va la foto de los materiales. Enseguida os cuento el paso a paso.

Materiales

Lo primero que hice fue pintar el casco del barco con pintura acrílica. Funciona muy bien, porque seca super rápido, y no se va con el agua. Creo que cada vez la voy a usar en más manualidades. ¡Ya veréis que al final pusimos a navegar y todo a nuestros barquitos!

Pintamos la cáscara de nuez

Mientras está secando la pintura del casco, podemos empezar a trabajar en las velas del barco. Podéis hacerlas como prefiráis, de papel, de cartóhjn, de tela, de casi cualquier cosa. Yo he cogido goma eva porque como dice Bombón1, le da un aire de ‘tripota hacia afuera’ que queda super bien.

Como quería unos barcos diferentes y que tuviesen mucho color, compré goma eva blanca para poder colorear las velas a nuestro gusto. Si las poneis lisas también quedan estupendas. Esta es la primera que hice, con forma de trapecio. La coloreé con rotuladores permanentes, para no tener luego ningún problema en el agua. ¡Tenía grandes planes para estos barquitos!

Diseñando la vela del barquito

Ya que estaba liada con los rotuladores, pinté también el mástil. Un par de agujeritos, y  ya tenemos la vela lista para nuestro primer barquito.

Y ¡mirad esto! Ya sé por qué para fabricar algunos palillos se dan el curre de esculpir uno de los extremos y hacer que no acabe en punta. ¡Es para hacer mástiles de barcos de juguete! ¡No me negaréis que queda mucho mejor así que acabado en punta!.

Mástil

Para colocar cada vela en su barquito, sólo hay que cortar la punta del palillo a la altura que nos guste. Si no lo hacéis puede que quede un mástil muy largo, pero esto ya al gusto del consumidor. Usamos una bolita de plastilina para pegarlas al casco, ¡y listo!. Así de chulos quedan los barcos navegando en un mar de papel.

Bartquitos de cascara de nuez en un mar de papel

Si queréis, podemos hasta bautizarlos con un nombre, dejando todo listo para su botadura. Yo de primeras los metí en una pecera, aunque los barcos acabaron en la bañera, la tarde que los hicimos. La verdad es que nos dieron bastante juego, primero haciéndolos, y luego jugando en el agua con ellos.

NavegandoY esta es la versión de Bombón1, pintando a dos colores el casco y con una ‘Monster High’ en la vela. Estamos en fase Monster High, que le vamos a hacer. La semana pasada celebramos San Isidro en Madrid, y ganó un concurso al botijo más original… lo había coloreado todo de rosa y negro, al estilo monster. Esta es la foto de su barquito. No le falta detalle, ¡no me digáis que no es precioso!

Barco de Bombon1

Aquí tenéis la flota entera. Ya os anticipo que no hemos parado de hacer barcos, porque al final salen como churros.

Flota

Esta manualidad sí que la tenéis que probar, que quedan monísimos. Si os ha gustado, dejadme un comentario. ¡Ya sabéis que me chiflan! Y si encima me enviáis fotos de vuestras creaciones, hasta se me saltan las lágrimas cuando las veo. Yo creo que me voy a poner a hacer una versión pirata, pero ya. Y vosotros, ¿cómo los haríais?

Libretas amorosas para regalar

Detalle libreta grande

Nos lo hemos pasado fenomenal haciendo esta manualidad de ‘decoupage’ para niños. Básicamente consiste en pegar papeles en cualquier objeto para crear algo completamente customizado y único. Sólo con lo que os acabo de decir, esto despierta la curiosidad de cualquier pequeñajo. Se pega el papel, y luego se barniza. Cuanto más fino el papel que utilicemos, mejor (por eso mucha gente usa servilletas de papel separando antes sus capas). El pegamento es lo mismo que usamos luego para barnizar. Y aunque venden uno especial para esta técnica, nosotros vamos a hacerlo más de andar por casa, también con buen resultado.

Bueno, vamos al lío. Estos son los materiales que vamos a usar:

Materiales para personalizar las libretas

Necesitamos unas libretas sencillitas, cuanto más, mejor. ¿Os acordáis de que hace ya unos cuantos post os dije que a Bombón1 le encantó la perforadora que usamos para uno de nuestros collages? Bueno, pues aprovechando que San Valentín está cerca, hemos sacado a relucir la super perforadora de corazones. Para recortarlos, doblamos el papel de seda y pedimos luego ayuda a unas manitas chiquititas para separar los corazones con mucho cuidado.

Corazones de papel de seda

Para que el pegamento sea más manejable, lo rebajamos un poquitín con agua. Usaremos un pincel viejo para ir dando manos de pegamento. Y lo único que tenemos que hacer es colocar poco a poco los corazones en las libretas. Ya veréis que el pegamento seca muy, muy deprisa. Así que vamos avanzando poquito a poco, trabajando por zonas.

Decorando la libreta

No tiene mucho más secreto, cuando hayamos terminado el diseño como más nos gusta, damos otra capa de la mezcla de pegamento por encima, como si fuese un barniz. Os doy un consejo, no paséis muchas veces por encima del papel de seda, porque destiñe muy fácilmente y se os puede emborronar todo el diseño.

Si os apetece, podéis combinar los papeles de colores con algún dibujo hecho con rotulador. Os dejo un collage de lo que hicimos la otra tarde en casa con las dos libretas que teníamos preparadas.

Libretas decoradas con decoupage para ninos

Y aunque lo parezca, estas libretas no fueron un regalo de San Valentín. Fue un regalo de cumple de las peques para su tita. Las empaquetamos en una bolsa de papel, y como nos habían sobrado corazones, a la peque se le ocurrió que los podíamos meter en la bolsa a modo de confeti. Quedó genial. Me encantan las ideas de los niños cuando se les deja a su aire.

Sé que muchos me leéis, porque lo veo en las visitas que crecen día a día, pero no os acabáis de lanzar a comentar. Aunque algún día os echaré la bronca por esto, hoy os quiero pedir que por lo menos os animéis a enseñar las versiones de las manualidades que hacéis. Esta semana me llegó la foto de algún monstruito de los de la semana pasada que era la bomba, no os imagináis la ilusión que me hace.

Ahora decidme, ¿os vais a animar con estas libretas súper fáciles?

¡Por fin hemos usado los bastoncillos de la canastilla de bebé!

Corazones con bastoncillos de algodón

Y es que yo no les había dado otro uso que no fuese alguna tarea de bricolage, y limpiar minuciosamente alguna piececita impregnándolos antes en alcohol. Así que decidí desempolvarlos y utilizarlos para pintar. Como siempre que sacamos las pinturas a relucir, un buen rato de entretenimiento asegurado. Ya veréis como la actividad de hoy evolucionó un poco por libre.

Sólo necesitamos pintura para dedos o témperas y bastoncitos de algodón.

Pintira de dedos y bastoncillos

Preparamos la pintura y para que no sea muy espesa, la podéis mezclar con un poquitín de agua, aunque sin pasaros porque los colores vivos nos gustan más. Colores vivos, hasta que dejan de serlo… ¡claro! Aquí, una muestra.

Colores

¡Y eso que cogimos un bastoncito para cada color! No importa. Al mezclar unos colores con otros hacemos colores nuevos, y de eso también se aprende. Si nos falta el que nos gusta, ¡pues a intentar fabricarlo nosotros mismos! ¿no? En casa siempre se acaban antes los rosas: rotuladores, plastilinas, acuarelas… no importa el material. Siempre el rosa. Y desde que entendemos algo de mezclar colores, digamos que el blanco también empieza a tener sus días contados para combinarse con el rojo.

Total, que así se pasa el rato. Y si los peques son de manualidades, un buen rato, os lo aseguro. Concentrados en lo que están haciendo, sin distracciones. Bombón2 es muy pequeña para esta actividad, me temo. Con veintidós meses todo lo que he conseguido es que chuperretee cual piruleta, uno de los bastoncitos y que se ponga la cara perdida. Eso sí, adivinad el color elegido. ¡Exacto!

Bombón1 en cambio, ha hecho un montón de dibujos. El primero, un poco más atenta a la técnica, fue un derroche de puntitos de tooodos los colores. Una vez que acabó con su dibujo, me dijo “toma mami, te lo regalo. Para que los unas”. Y es que esto de unir los puntos es otra cosa que la vuelve loca últimamente,

Puntos de colores pintados con bastoncillos de algodón

Después de unos cuantos dibujos de este estilo, empezamos a usar los bastoncitos como si fuesen pinceles. Creo que le gustó más este uso, porque después de estas flores tan primorosas, ya no volvió a pintar puntitos.

Flores pintadas con bastoncillos de algodón

(Y sí, lo de arriba es un árbol de Navidad con sus adornos. Es que las fiestas están cerca, y nos gustan mucho).

Haremos algún dibujito más seguro. Porque colgar los pinceles y dejar a un lado el pintar con las manos, ha estado requetebién. Además de enredar con las mezclas de colores, hemos aprendido que se puede pintar con casi cualquier cosa. Completito, ¿no?

Si os ha gustado la entrada, no os cortéis, y compartidla en todas las redes sociales que queráis. Será un placer. Y de los comentarios, casi me da cosa repetirme. ¡Pero es que me encantan!

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