Archivo de la categoría: Nuestras cosas

Postales animadas para peques

Postal para pascua

El post de hoy es sencillito, sencillito, ideal para niños de preescolar. Os lo quería enseñar, porque este pollito tiene historia, aunque breve. O mejor dicho, debería decir que tiene muuuchos años. Lleva viviendo en mi cabeza años y años. Ya no sé si se lo debo a mis padres que siempre andaban haciendo cosas de estas conmigo, o a alguna profe del cole. El caso es que me acuerdo de tener varios, de colorearlos, de hacérselos luego a mis hermanos… En fin, una actividad ‘vintage’ más, como las pizarras caseras que os enseñé hace tiempo.

El otro día, se los hice a las peques. La verdad es que superaron mis expectativas, ya sabéis que muchas veces lo más simple es lo que más entretiene. Pues con esta manualidad me pasó. Me encantaría que hubieseis visto la cara de Bombón2 cuando vio que el pollito que podía colorear, ¡hablaba!

Sólo necesitáis un papel, un cutter y un rotulador, y todito lo que se os pueda ocurrir para que los peques puedan adornar luego su postal. En casa para empezar sólo echamos mano de unos cuantos rotuladores y ceras de colores, sellos y pegatinas.

Os enseño alguna foto para que os hagáis una idea de cómo queda el pollito. Lo primero es doblar una cuartilla en cuatro.

Postal desdoblada

Cuando está doblado por la mitad, dibujamos un pollito y nos aseguramos de que el pico quede en el centro. El pollito puede ser como os de la gana, pero el pico tiene que tener forma de rombo para que podamos enseñarles a los peques como el pollito habla. Hacemos un corte con el cutter en el pico, y vamos al siguiente paso. Fijaros bien en la foto, porque hay que doblar el piquito con un pelín de maña.

Hacer un corte en el pico

Ya habla pero… ¿a que da no se qué verle blanco por dentro? ¡Así parece mudo! Habrá que solucionarlo. Desplegamos la cuartilla, y justo debajo del pico, coloreamos un manchurrón rojo.

Interior del pico

Ya tenemos nuestra postal terminada, y lista para que los peques den rienda suelta a su imaginación. ¡Ya veréis cómo se motivan viendo que su pollito puede mover el pico!

 

Os dejo dos muestras del resultado final de un par de ellos. Estuvimos haciendo pollos una tarde entera.

Postal terminada

Y esta otra super decorada. ¿Habíais visto alguna vez un pollo rosa con pelo largo? ¡Pues aquí lo tenéis!

Postal de pascua para peques

En casa no celebramos la pascua como en otros sitios de Europa, pero ya sabéis que nos apuntamos a todo lo que suene divertido. El caso es que estos pollitos podrían ser una manualidad perfecta para esta época del año, ¿verdad? Además, si os gusta el tema, estad bien atentos al blog por que estamos preparando una actividad muy divertida.

¿Os animaréis a hacer algo para pascua? ¿O estas postales taaaan monas? ¿Hacéis algo distinto en casa por estas fechas?

Anuncios

Había una vez un barquito chiquitito…

Cómo hacer barcos de papel

Después de una semana bien pero que bien movidita en el trabajo, y después de contaros alguna trastada de las peques que hasta a puntito estuvo de cambiar el nombre del blog, apetecía un post tranquilo. Así que aquí llega, en tonos azules, el barquito chiquitito. Y de paso vamos a recordar cómo hacer barquitos de papel.

El barquito chiquitito es la canción favorita para dormir de Bombón1. Ya os hablé en el blog de lo que nos gusta cantar por las noches. El barquito chiquitito es todo un clásico de sus noches, así que merece con todas las de la ley un post dedicado en el blog. Yo me acuerdo de cuando me la cantaban a mí, ¡y también me acuerdo perfectamente de los barquitos que me hacía mi papi! (no viene a cuento la pila de años que hace de todo eso, ¡para qué!)

Os conté cuando hicimos los comecocos que tenía montones y montones de papel de origami en casa y que seguramente volvería a pasarme por aquí con alguna de estas manualidades. En estas fotos podéis ver el paso a paso de cómo se hacen. Pero shhhhh…. tengo un secreto… Hay un paso importantísimo, del 8 al 9, en el que se necesita que un peque nos ayude al estirar hacia los lados. Y es que el barquito sólo se abre bien si sopla un niño. Ah, ¿no lo sabíais? Pues sí, así queda mucho mejor. Ya lo sabéis.

Paso a paso barquitos de papel

Para que el post sea completito y completito y entre en la categoría de homenaje con todas las de la ley, os voy a poner la letra de la canción del barquito, que para qué engañarnos, difícil no es.

Había una vez un barquito chiquitito,
había una vez, un barquito chiquitito,
que no podía, que no podía navegar.
 
Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco seis semanas,
pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas.
 
Y aquel barquito y aquel barquito,
y aquel barquito navegó.
Y si esta historia parece corta,
volveremos, volveremos a empezar.

Es corta y enseguida hay que repetirla y cantarla otra vez. Creo que por eso le gusta tanto a Bombón1. Las peques aún son pequeñas para hacer barquitos de papel, pero estuvimos jugando con todos los que hicimos. Primero customizándolos, ya os enseñaré cómo que eso da para otro post, y luego a la hora del baño a la bañera con ellos.

¿Sabíais que hay distintas formas de hacer los barcos de papel? Los vuestros, son de este estilo ¿o los hacéis de otra manera? Si os animáis a ver la cara de vuestros peques cuando soplan y ven cómo de un cuadrado sale un barquito, estaría encantada si me lo contáis después. Ya sabéis que un comentario nuevo en el blog es para mí como si hubiesen pasado por aquí los Reyes Magos.

El blog de Bombones a punto de cambiar de nombre

INgredientes para convertirse en bombón

Hay una cosa que me gusta hacer con mi blog, y es leer entradas que he escrito hace tiempo. Me gusta hacerlo con el blog de Bombones, pero también con otros blogs, grandes y pequeñitos, que leo habitualmente. Es genial ver cómo en todos hay una evolución. Este por ejemplo, tenía muchas más anécdotas al principio y poquito a poco he ido metiendo más manualidades, porque he visto que os encantan.

Y leyendo, leyendo, volví a ver la entrada en la que os contaba como Bombón1 planeó un plan perfecto para invitar a Campanilla a que viniese a desayunar a casa. Me reía sola leyéndolo. Leyéndolo, y visualizando el salón, ahora que hay tiempo de por medio, claro. Si os apetece conocer la historia de las hadas, vais a ver la que lió en casa.

Por suerte, no me la lían así cada dos por tres en casa. Pero cuando se ponen a ello, se ponen a ello. Parecen auténticas profesionales, os lo aseguro. El título del post puede que no os de pistas suficientes de lo que ha pasado esta vez. Paso a contaros los hechos que acontecieron a la velocidad del rayo.

Escena: Acabamos de dejar el desayuno en la mesa del salón, porque es domingo y desayunamos allí. Mientras cogemos las últimas cosas en la cocina para tenerlo todo listo, escuchamos desde allí risas, carcajadas, un ‘ay, Albi que mona eres’. Más risas, así que empezaba a pensar que iba a ser un domingo genial. El tono de las risas fue subiendo y subiendo. Mucho. Alguna carrera. Todo en el rato que cogía unos cereales y preparaba zumo. Así que cuando empezaba a temerme lo peor, salí corriendo a ver que era eso tan divertido que estaba pasando.

No tengo foto de cuando llegué al salón con los zumos, lo siento. Os pongo en antecedentes: últimamente a Bombón1 le encanta servirse el colacao a ella solita, y en el viaje anterior se nos había olvidado el bote en el salón. ¿Podéis imaginar ya por dónde van los tiros? Las dos se habían quitado los pijamas, la pequeña, encantada, se estaba comiendo el colacao a cucharadas, había colacao encima de la mesa, en el mueble de la tele, en el suelo y en el sofá. ¡Ah! Y también quedaba un poquito en el bote, que casi se me olvida. Y de ellas dos, ¡para qué hablar! tenían colacao hasta en las cejas, y el pelo les olía a chocolate. Las dos a la bañera.

La primera reacción fue limpiarlas un poco… Por lo menos todo lo de las pestañas, para que al menos pudiesen ver un poco. Pero en ese momento me acordé del post de las hadas, y pensé: antes de entrar en cólera, mejor preguntar. Cuesta pararse y pensar, no  creáis. Así que pregunté en qué consistía ese juego que parecía tan divertido. Y la respuesta fue ‘Mami, le he puesto mucho colacao a Albi, para poder convertirla en un bombón porque es muy mona’. Una vez más preguntar mereció la pena, acordaros cuando os pase algún caso parecido, porque siempre, siempre, hay una historia detrás que merece la pena. Las cosas tienen siempre un porqué. Los pequeñajos siempre tienen una explicación. Claro, que eso no quiere decir siempre que estemos deseando averiguarlo. Por cierto, hago un inciso para deciros que el colacao en el suelo resbala más que unos patines sobre hielo, ¡cuidadín si os pasa algo parecido!.

Esta historia no tuvo nada que ver con el nombre del blog, pero seguro que me entendéis perfectamente cuando os digo que me hizo plantearme muy en serio su cambio.

Sabéis que me encantan vuestros comentarios. Si tenéis alguna travesura con o sin historia detrás, aquí tenéis un montón de sitio para desahogaros. ¡Venga, que lo vamos a pasar en grande!

Tus hijos no son tus hijos

No tengáis prisa

Hoy hago un inciso en el ritmo normal de publicación del blog. Hace mucho tiempo que quería escribir este post. No es una manualidad, ni siquiera es alguna anécdota de las que cuento de vez en cuando. Esta vez no, pero creo que en el blog va a estar bien. Es un post escrito especialmente para mis dos bombones… aunque todavía no sepan leer. Sara y Alba, intentaré tener estas palabras presentes siempre. Y lo publico un día de San Valentín porque no se me ocurre otro día mejor para hacerlo.

Para muchos de los que me leéis habitualmente, este poema no será nuevo. A todos, los que sí lo hayáis leído alguna vez y a los que no, os pido que lo leáis despacito, aunque ‘pique’ un poco hacerlo.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
 
Puedes darles tu amor, 
pero no tus pensamientos, pues, 
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas, 
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.
 
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede, 
ni se detiene en el ayer.
 
Tu eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación 
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
 
Khalil Gibran

La vida no retrocede ni se detiene en el ayer, eso es una realidad. En el camino seremos muy felices, lo intentaré siempre. Las cosas malas pasan, van perdiendo peso, y al final se olvidan. Siempre. Avanzaremos pasito a pasito, saboreando cada momento, sin prisas, pero mirando siempre, pase lo que pase, hacia adelante.

A todos los que me leéis, ¡feliz San Valentín!

Balance del 2013

Vivid el 2014

No os voy a mentir, he estado dando vueltas a si hacía o no post sobre el 2013. Y es que mi querido 2012 dejó tan alto el listón, y el 2013 fue tan flojo, que costaba ponerse a hacer balance. El 2013 ha sido un año de altibajos, con momentos increíbles y con otros más flojillos… por llamarlos de alguna manera.

Pero bueno, de cosas malas no se habla en el blog. Que estoy escribiendo esto para que veáis manualidades chulis y facilonas para vuestros peques, y para que en el camino pueda quedar documentado algún recuerdo de mis dos bombones.

Y es que hay cosas que me han encantado este año. El 2013 he tenido un bebé precioso en casa. Vi cómo daba sus primeros pasitos, incluso ayudada de su hermana ‘mayor’ de tres años (super momentazo donde los haya), vi como le salieron sus primeros dientes, sentí sus primeros abrazos apretando bien fuerte y también me dejó escuchar sus primeras palabras a base de repetir dos sílabas. Mamá fue la primera, ¿sabéis? Bombón1 dejó los pañales para dormir por iniciativa propia, porque le daban calor, terminó su primer año de cole, y vi como el colegio nos devolvió una personita muy distinta a la que llevamos allí en la primera semana de adaptación. En el verano como siempre, lo pasamos en grande. Y aprendí una cosa importantísima de mis hijas: las vacaciones en la playa son mejores cuando lo único que esperamos de ellas es un baño y tomar helados. Con tres años fuimos por primera vez al cine. No vimos un estreno, vimos Brave, me pareció una peli ideal para que una mami la vea con su hija. Descubrimos el cine de verano, y mil cosas más. Nos apuntamos a todo lo que se nos ponía en el camino. Tanto, que por las mañanas Bombón1 me preguntaba ‘mami, ¿qué hacemos hoy?’

El blog ha aumentado muchísimo sus visitas, ¡gracias a todos los que me leéis!. En el trabajo, un proyecto interesantísimo entre manos, aprendiendo sin parar y lleno de retos. Trabajando en casa mientras veo crecer a mi bebé. El 2013 vino lleno de ideas que tengo metidas en la cabeza esperando el momento de poder canalizarlas como se merecen.

Os lo he dicho antes. El 2013 fue un año de altibajos, pero como todos los años que han pasado hasta ahora, ha sido una experiencia y es ya parte de mí. Así que le agradezco al 2013 todo lo que trajo, lo bueno, y lo menos bueno. Especialmente le agradezco el par de tortazos que vino a darme para enseñarme que el tiempo vuela, que si no estás atento tus peques crecen de un día para otro, que si tardas en ver a tus amigos notarás el paso del tiempo en ellos, y que hay que mimar mucho, pero mucho, a los que nos rodean. No mañana. Hoy. Ahora.

2014, bienvenido. Espero saborearte todo lo que pueda, despacito, para poder construir recuerdos juntos. Y a todos los que me seguís, os deseo exactamente lo mismo. Que podáis escribir un 2014 lleno de buenos momentos.

Queridos Reyes Magos

Feliz Año Nuevo

Este año hemos hecho cantidad de manualidades en el blog. Y la última que os voy a contar, es para usarla el día de Reyes. Aunque claro está, ahí va la idea… cada cual puede animarse a customizarlo después como y para lo que más le guste. Los últimos días hemos visto como preparar postales, adornos para el árbol, o porta velas para adornar nuestra mesa en las comidas de fiesta. Entre manualidades, salir a los mercadillos, ver las luces de la ciudad, los belenes, las comidas, las cenas… la verdad es que no hemos parado. Nos lo hemos pasado fenomenal. Incluso tuvimos la suertaza de ver, desde la ventana, la nariz del mismísimo Rudolph el día de nochebuena. Sólo por este detalle, estas fiestas ya han merecido la pena.

Aún quedan fiestas, y puede que como a nosotros, os apetezca parar un ratillo en casa. Dentro de nada vendrán los Reyes, y mientras escribimos con cuidado la carta y planeamos el ir a la cabalgata para recibirlos como merecen, en casa hemos preparado un plato de bienvenida que les va a encantar. Ahí, antes de irnos a la cama, les dejaremos unos dulces el día cinco. No muchos, poquitos, porque ya sabéis que hay muuuuchos, muuuuchos niños y casas que visitar en una sola noche. ¡Eso sí que es una agenda apretada!

Rotuladores de cerámica

Necesitamos un plato blanco o de un color clarito, y rotuladores que valgan para cerámica. Horneando los platos a 150º durante 30 minutos, haremos los dibujos permanentes. Hace tiempo era difícil encontrar colores muy surtidos, pero parece que la cosa va mejorando y cada vez es más fácil conseguir estas cosas. Algo que se agradece, la verdad.

A partir de ahí, imaginación al poder. A mí me parecen un recuerdo genial si dejamos que los peques hagan sus obras de arte en ellos. Así, sin decirles nada más, que el dibujo es para los Reyes Magos de Oriente, y que seguro que les gustará mucho verlo. Porque además de un buen mazapán que llevarse a la boca, también está bien el que le dediquen a uno algo más personalizado, ¿o no?

Así que así se lo expliqué a Bombón1, y nos pusimos manos a la obre.

Dibijo

Como os decía, el único requisito es saber que el plato va a ser especial para SSMM los Reyes Magos de Oriente. Con tanta solemnidad, lo de que después sean preciosos y no nos queramos deshacer nunca, nunca, de ellos, ya es cosa exclusivamente de los peques. ¡No olvidéis que para que el dibujo sea permanente hay que hornearlo a 150º durante 30 minutos!.

Sara

Bombón1 con cuatro años, decidió dibujarse ella al lado de una flor gigante (con un centro donde está la miel), un gran corazón, un montón de estrellas, y muchas monedas de chocolate.

Sabemos que los Reyes harán un huequito la noche del día cinco y vendrán a vernos, y también que como cada año, beberán agua y puede que coman algún dulce de los que les preparamos. Así que este plato, antes de irnos a la cama, se llenará de dulces, pero además de toneladas de ilusión y amor. Por cursi que suene, posiblemente no he escrito una verdad más grande en este blog.

¡Esto sí que es magia de la de verdad!.

Plato de bienvenida

Si lo preferís, también podéis usar los platos para los Reyes Magos para plasmar nuestros mejores deseos para el año que viene. Es una buena forma de capturar recuerdos, ¿No os parece?.

Dulces

Con la fiesta más bonita del año acaba la Navidad. El año que viene no olvidéis reír, cantar, jugar y sobre todo, querer mucho, mucho.

Espero que en el 2014 el blog os siga gustando y entreteniendo tanto como a mí. Si os gustó el post, decídmelo, y si os animáis a hacer algo parecido, me encantaría ver vuestras versiones. Ya sabéis que eso me hace muchísima ilusión.

Feliz Navidad

Me paso por aquí para desearos Felices Fiestas a todos.

Feliz Navidad

No nos vamos, ¡seguid atentos al blog que además estamos preparando una manualidad chulísima para completar nuestras actividades navideñas! Y estamos preparando muchas cosas chulas para el año que viene.

Esta noche viene Papá Noel, os dejo con los mejores consejos para saber si es el auténtico el que ha estado en casa. Lo podéis leer aquí. Pasadlo fenomenal y disfrutad mucho, mucho, de los vuestros. Nos vemos pronto, y os recuerdo que para estar preparados para los post sorpresa, lo mejor es suscribirse al blog.

A %d blogueros les gusta esto: