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Feliz Navidad

Me paso por aquí para desearos Felices Fiestas a todos.

Feliz Navidad

No nos vamos, ¡seguid atentos al blog que además estamos preparando una manualidad chulísima para completar nuestras actividades navideñas! Y estamos preparando muchas cosas chulas para el año que viene.

Esta noche viene Papá Noel, os dejo con los mejores consejos para saber si es el auténtico el que ha estado en casa. Lo podéis leer aquí. Pasadlo fenomenal y disfrutad mucho, mucho, de los vuestros. Nos vemos pronto, y os recuerdo que para estar preparados para los post sorpresa, lo mejor es suscribirse al blog.

Porta velas navideños

Conjunto para caramelos de menta

Detrás de este título tan ‘así’, os voy a enseñar a hacer unos porta velas que nos han dado mucho juego con la decoración. Ya sabéis que no me gusta mucho complicarme la vida. Son super sencillos, y a mí por lo menos, me ha encantado el resultado.

La semana pasada fue de locos. Casi todos enfermos en casa, con fiebre, tardes de sofá y manta… una pena. En fin, supongo que cosas del invierno, o mejor dicho, de finales del otoño. Me gusta pensar que los virus nos atacan ahora para dejarnos en paz durante las vacaciones, espero que sea así. Así que tenéis que saber que estáis leyendo este post de milagrito. Pero claro, es que ya sé que el martes esperáis ver que hay de nuevo en el blog, y no puedo fallar a esta cita. Me sentiría fatal, en serio. Podría sacar algún post programado, pero estamos en plenas Fiestas, y me apetece que los post de esta temporada sean fresquitos, fresquitos, nunca mejor dicho. Y es que si no os cuento estas ideas navideñas ahora, me las tengo que callar un año. Y si me callo todo, ¡reviento! Así que vamos dando salida al menos a alguna de las manualidades que estamos haciendo en casa.

Bueno, al grano.

Esta manualidad es muy sencilla, pero queda la mar de resultona. Y otra vez, igual que con las postales y los adornos para el árbol, los peques van a tener una oportunidad de oro de lucir orgullosos sus trabajos, o incluso de preparar algún regalo. Necesitamos tarros de cristal, un lazo o cordón chulo, y algo para pintar en el cristal: pintura, rotuladores, lo que sea. Yo usé pintura 3D, de la que os enseñé en la actividad para aprender las vocales de hace unos días.

Puffy paint y vasos de yogurt

Empezamos dibujando un arbolito de Navidad en uno de los vasos.

Arbol de Navidad con pintura 3D

Atamos un cordón con una lazada para adornar, y pedimos a un pequeño, porque no siempre son los pequeños los que tienen que pedir ayuda a un mayor, que nos ayude a pintar todos los copos de nieve. Se lo va a pasar genial.

Árbol de Navidad y nevada

Yo he usado dos frascos de yogurt para este post, pero cualquier tarro como os decía antes, sirve. Yo hice con ayuda, dos porta velas. Pero es que Bombón1 hizo un tarro para los dulces ella solita, que le quedó monísimo. Hasta el rabito de las flores lo pintó en rojo para que todo hiciese juego, aunque insistió en que el verde también es color de Navidad. Ella usó un tarro de potito de su hermana. Mirad que cosa más bonita le salió.

Diseño Bombón1, 4 años

Bombón1 con sus cuatro añitos ya tiene una idea de lo que es diseñar, y eso me encanta. El día que le conté lo que íbamos a hacer y para qué guardábamos los tarros de cristal, no paraba de insistir en que nos pusiésemos manos a la obra. Yo no le podía hacer mucho caso en ese momento, y le dije: «mira, lo primero que tienes que hacer es pensar bien el dibujo que querrás para tu tarro. Y además, puedes hacer pruebas en un papel para que veas como queda. Eso, ¿sabes? es diseñar». Así que le pinté diez siluetas de tarros de yogurt en un papel, y así estuvo entretenida casi toda la tarde. Ahí se quedó la cosa, hasta que dos días después, al salir del cole vino a donde yo estaba trabajando y me dijo: ‘mami, necesito diseñar». Me hizo gracia lo de «necesito», ¡a ver si ahora se me ha enganchado al diseño y ya no puede parar!.

Cuando fue a pintar su frasco, eligió su diseño ‘flor’. El lugar de una flor quiso hacer dos. Y claro, le pusio nieve porque este también iba a ser un tarro de Navidad.

Detalle

Y así, sin quererlo, me parece a mí que la peque ha creado una tradición. En Navidad, me encanta poner un par de velas en la entrada de casa. Creo que a partir de este año van a ir acompañadas por un tarrito de caramelos. ¿A que queda mono?

Vela encendida

Bueno, a mí se me cae la baba. No puedo ser objetiva aunque quiera. Porfa, dejadme vuestros comentarios y decidme si os vais a animar a probar. Estos porta velas queda bien en la entrada de casa, encima de cualquier mueble, o incluso para vestir la mesa en la cena de nochebuena. ¡Venga, que se hacen en un periquete!

Y no os olvidéis de compartir el post si os gustó y mandarme fotos de vuestros frascos, que cuando os acordáis de hacerlo casi hasta se me saltan las lágrimas de la emoción.

¡A jugar y a cantar con las vocales!

Juego con las vocales

Creo que este post os va a gustar. Es completito, completito. Tiene una manualidad, materiales nuevos, un ‘experimento’, canciones y bailes, y encima vamos a aprender las vocales… ¡Casi nada! ¡Si es que estoy que me salgo! Bombón1 está empezando a tener interés por conocer un poquito más a fondo las letras, y le encantaría saber leer ya. Hace ya unos días que venimos jugando con las vocales. Y por eso se me ocurrió hacer esta manualidad/juego.

En esta actividad vamos a usar las pinturas para colorear en relieve que nos regalaron en el último cumple. Tenéis que saber que muchos de mis post están bastante relacionados con la prima Rocío, que es hoy por hoy, nuestro sponsor número uno. ¡Gracias Roci! Por cierto, ya que sale el tema de patrocinios a relucir, si alguien lee esto y quiere colaborar con el blog, será más que bienvenido.

Hice una plantilla con todas las vocales. Y busqué un tipo de letra hueca, que se pudiese colorear.

Plantilla

Se me ocurrió hacer un experimento, usando papel de hornear, para ver si una vez secas las letras, podíamos despegarlas. Sólo hace falta sujetar un poco el papel de horno a la plantilla para empezar a calcarlas. Un par de clips nos vale.

Cubierta papel vegetal

¡Entran en acción los peques! Con mucho cuidadito, tiene que colorear las letras. Los papis podéis dar un toquecillo al final. Aunque habíamos preparado la plantilla para hacer mayúsculas y minúsculas, sacamos sólo las mayúsculas porque son las que salen en la canción que os traigo más abajo, y así vamos poquito a poco, sin liarnos también con las minúsculas.

Pintura

La pintura tarda más o menos un día en secar. Y si se ayuda con un secador de pelo, la pintura se infla aún más. Después de unas horillas íbamos a poder ver si el plan de despegar las letras funcionaba. ¡Y funcionó! Se podían despegar perfectamente. Sin ningún problema, las cinco.

Despegando las letras

Ya estaban listas para jugar en las ventanas de casa. Veréis que se quedan en el cristal perfectamente. Pegando y despegando letras del cristal se nos fue un buen rato. ¡Fue super entretenido! Y después de las ventanas, nos la llevamos al baño. ¡Qué os voy a decir! También perfectas para la hora del baño. A Bombón1 le gustaron tanto, tanto, que se las llevó al cole y se las acabó regalando a su profe. Así que en casa tendremos que preparar otro kit. Ultimamente repito en casa las manualidades que os enseño varias veces, porque tienen muchísimo éxito (eso sin tener en cuenta las tomas falsas, que darían para un buen repertorio de post).

Bombón2 también disfrutó de lo lindo con la actividad, moviendo letras de aquí para allá. Y bailando al son de estas canciones que nos han servido en casa muy bien para aprender las vocales.

  • El sapo. Para hacer juegos de sonidos con las vocales. Divertidísima, porque además cuenta la historia de un sapito que es un poco guarrete. A los peques les chifla.
  • La marcha de las vocales. Un desfile de vocales en toda regla, genial para aprender su forma. En casa nos hemos inventado una coreografía, y nos partimos de la risa cada vez que bailamos la canción.

¿Me contáis como han aprendido vuestros peques las vocales? Ya veis, yo voy a preparar ya mi segundo kit, aquí han tenido éxito. La peque está tan contenta con saber escribir ya alguna letra, que encontrar esta forma de jugar con ello, ha sido ideal. Animaros a comentar que os ha parecido, y si os gusta la idea, ¡compartidla en vuestras redes sociales!.

Mis primeras palabras

Anotar las primeras palabras del bebé

Ayer lo volví a escuchar. – ¿Cuanto quieres a mami, chiquitina? – Uno (levantando su dedito) La peque con sólo 18 meses. decía que me quería. Aún no sabe hablar, ni decir lo que es mucho o poco… pero es genial pensar que a uno le quieren lo máximo que se puede. Tenía que recurrir otra vez a la libreta.

Bombón1 también lo hizo. A la misma pregunta contestaba: – Dos, cuando dos era todo lo que sabía contar, y aún tenía lengua de trapo. Aunque en este caso, ella sí quería decir que era mucho.

Me encanta esta fase en la que está Bombón2, cuando se empiezan a acumular palabras nuevas, y sólo los que estamos más cerca de los peques somos capaces de entenderlas. ¿Queréis una muestra? Os propongo un juego en este post. Hay que adivinar el significado de estas palabras. Os daré una pista mientras lo pensáis: todo son dibujos animados.

  1. Mima
  2. Mimi
  3. Mon
  4. Lola
  5. Mimi (otra vez, lo usa con dos personajes)
  6. Tam

Después de esta fase donde prácticamente todo son sonidos, empiezan a soltarse como locos, cada vez más y más palabras. (Luego os doy la solución a lo de arriba, no sufráis). Y entre las confusiones y las palabras inventadas nos lo pasamos genial. No sé como será la evolución de Bombón2 en esto, pero el cambio de la mayor fue rapidísimo. Tardó un poco en soltarse, pero luego parecía un loro auténtico. Tenía dos años cumplidos y empezó a hablar fenomenal casi sin que nos diésemos cuenta. Dice la prima Rocío que tardó tanto en hablar porque quería hacerlo perfecto cuando lo hiciese.

Hay una palabra que a Bombón1 se le atravesó especialmente, ‘tita’. Tita Nuri (os hablé de ella en este post) se lo curró lo suyo hasta que consiguió decirla bien. Pero es que no os imagináis ni por lo más remoto lo que decía en lugar de ‘tita’. Bueno, mejor os transcribo un diálogo típico entre las dos, un viernes por la tarde en casa: – Di tita – Caca – Noooo, di Tiiiiita – Caaaaaca, – Tiiiiita – Caaaaaca, – ¡Ains!, ¡tita, tita, tita! – ¡Caca, caca, caca! Llegué a pensar que nunca lo conseguiría, pero sí, ¡lo consiguió!

Por cierto, la solución a la lista de arriba es: 1. Peppa Pig, 2. Minnie, 3. Doraemon, 4. Dora, 5. Hello Kitty, y 6. Monster High (sí, monster high, con 18 meses, consecuencias de tener una hermana mayor). ¿Cómo os quedáis? ¿Hay o no una fase en la que entenderse con los bombones es casi cosa de magia? Yo alucino con Mima ¿Peppa??? ¿De verdad?

La peque está a puntito de llegar a esa etapa de nuevas palabras, dejando atrás la fase de los monosílabos. Espero que no vaya muy rápido, lo quiero saborear. No me quiero perder nada, nada. Y no quiero olvidarme de estas cosas cuando pase el tiempo. Así que en casa tengo una libreta de las primeras palabras de las dos. Primero con palabritas, luego con expresiones y frases que me hacen gracia. Peque, te espero libreta en mano. No estarán todas las palabritas que vayas aprendiendo, pero sí la mayoría. Algo para releer cuando pase el tiempo y ataque la nostalgia.

Dejo también un secreto cuyo significado sólo conocen papá y mamá, lectores habituales de este blog: papos, mamo, polones, atés, pifafafa, trocotrón… Son algunas de mis primeras palabras, que también se han hecho un huequito en la libreta de la que os hablo en este post.

Seguro que tenéis palabras geniales vuestras o de vuestros retoños. ¿Os animáis a compartirlas, y que pasemos un buen rato juntos?

Un pastel de Jalin

Pastel de Halloween

A petición popular traigo el post de hoy, para que luego no me digáis que no os hago casito. Si es que es insinuarme una entrada, o un tema, y allá que me pongo con ello en el blog. Este no es un blog de recetas, lo sé. Pero sí de cosas divertidas que hacer con los peques, de liarla parda en casa o de cositas nuestras que nos apetece contaros. Y como este pastel de Halloween ya es todo un clásico en casa, me he animado a compartir con vosotros la receta por si os apetece hacer algún día un super bizcocho de chocolate en el microondas.

La receta es muy sencilla. Topé con ella hace años, en Pequerecetas. En casa siempre la hemos preparado con el pinche Bombón, que se la sabe casi mejor que yo. Ya os he dicho que se hace en el micro, y por eso se pueden ver los resultados super rápido. Un buen tanto para los peques que así no se impacientan, y ya ni os cuento para los mayores, porque cuando os digo super rápido, es super rápido. Y es que sin duda vais a tardar más en bajar a comprar los ingredientes que en preparar el bizcocho.

Ahí va la receta. Para el bizcocho

  • 150gr de chocolate
  • 125gr de mantequilla
  • 125gr de azúcar
  • 50gr de harina
  • 3 huevos

Para el frosting de queso (yo prefiero llamarle cobertura, o queso a secas, lo de decir frosting no me sale aunque esté de moda)

  • 1 tarrina de queso fresco (300gr)
  • 8 cucharadas de azúcar tamizado

No se necesita ni anotar como se hace: primero derretís el choco y la mantequilla en el microondas, Con un minuto con la potencia a tope, será suficiente. Aquí los peques nos ayudarán a remover bien con unas varillas. Importante, muy importante, haberse vestido antes de cocinero. Un delantal es imprescindible. Y si ya tenemos gorro, será la bomba. A esta mezcla se le añade todo lo demás: azúcar. harina y huevos y se busca al pinche para remover otra vez con las varillas. ¡No os olvidéis!

Bizcocho de chocolate

Engrasamos un molde de los de plum cake con mantequilla, y se echa la mezcla dentro. Lo ponemos 3 minutos en el microondas a la máxima potencia, se deja después reposar sin abrir la puerta del micro (muy importante) durante cinco minutos, y repetimos: tres minutos más a tope, y cinco de reposo. Lo sacamos, y cuando ya haya templado, se puede desmoldar.

Para hacer la cobertura tenéis que mezclar el azúcar y el queso hasta que quede bien cremosito. En casa tenemos el corazón dividido. Hay a quien le gusta más el bizcocho sólo, hay quien prefiere la receta tal cual. Yo creo que las dos cosas combinan de maravilla.

La foto de arriba son los pasteles que preparamos para una de las fiestas de Halloween de este año. La plantilla de la calabaza la compré en una tienda donde la vendían para pintarse el pelo. No quiero ni imaginar la pescadería que habría montado yo si lo hubiese intentado. Mucho más fácil de usar para la tarta, ¡dónde va a parar!

El pastel se llama pastel de Jalin, porque la primera vez que lo hicimos fue para una fiesta de Halloween, que en casa desde que Bombón1 se aprendió el nombre, se llama Jalin. Y me temo que con ese nombre se ha quedado. También hacemos pasteles de Jalin para las fiestas de fin de curso del cole, y cambiando la decoración un poquito.

Pastel para el cole

Sin ningún adorno, sólo con un poquito de azúcar glass es un bizcocho riquísimo para la hora del café. Y personalmente tengo grandes planes para el bizcocho. Porque el próximo que haga se va a convertir en una especie de tarta Selva Negra (salvando las distancias, claro).

Ale golosos, locos del chocolate, ya podéis contarme que os han parecido estas versiones del bizcocho de chocolate. El verano está lejos, no hay operación biquini ni nada al acecho,  ¿os vais a animar a probar?

Os presento a Pumpkin, un juego de Halloween para los más pequeños

Pumpkin

Halloween sí, Halloween no… Hace unos años hubiese contestado que me daba bastante igual esta fiesta. Hoy, no tengo duda: Halloween sí. A mí me encanta agarrarme a lo que sea para festejar algo. Y si ya es para los peques, voy a donde haga falta con tal de verlas pasárselo guay. Eso sí, no me gusta que se vuelva algo consumista, pero no tiene por qué, ¿no?

Llevo un par de post hablando del tema, con los disfraces de príncipes y princesas fantasma aquí y aquí. Así que ya os habréis percatado de esto que os comento. Hace tiempo pensé escribir un post sobre lo que hacemos en nuestra fiesta de Halloween. La verdad es que sería muy largo si me paro en los detalles, porque hacemos muchas cosas. Así que os voy a contar el juego que más nos divierte en casa. Y de paso, lo convierto en manualidad. A ver que os parece.

Le llamamos el juego de la calabaza. Os voy a presentar a Pumpkin. En realidad con una calabaza sencilla en una cartulina, nos puede valer. Pero para el post quise haceros algo un poco más chulo, y me puse a hacer dibujitos de como podía ser nuestra calabaza.

Boceto

Este dibujo lo pasamos a una plancha de goma eva, y recortamos las plantillas de lo que sería luego la cara de la calabaza.

Plantillas

Hicimos nuestra calabacita un poco más especial, recortándole una flor para el pelo. Aquí siempre coquetos, ya sabéis.

Calabaza

Y bueno, ya estaba lista para jugar. El juego no es otro que el de ponerle el rabo al burro con los ojos vendados. Cambiamos la chincheta por cinta adhesiva que pegue por las dos caras, o por un rollito de celo (que tendremos que ir renovando, así que tenedlo a mano si os lleváis el juego fuera de casa).

Piezas

Bombón1 no pudo resistirse a tenerlo completamente terminada (recortar la calabaza y pegarla sobre una plancha de goma eva negra como veis en la primera foto del post), y estuvimos un rato probando si funcionaba bien. Y mirad, ¡casi, casi, atina! Por cierto, ¡imprescindible un antifaz o una tela bien tupida para vendar los ojos!

Juego

Como está todo montado en goma eva, se notan los relieves… por lo que sólo pueden poner la nariz usando las dos manos, los más pequeños. Los que ya son un poco mayorcitos tendrán que poner una mano en la espalda mientras intentan colocar bien la nariz, aunque el resto del grupo podrá ir orientándoles. Y para cuando empiecen a atinar un poco mejor, podemos hacer que den tres vueltas con los ojos vendados antes de intentar colocar la nariz de la calabaza. ¡Risas aseguradas!

Bueno, y ahora vamos con el ganador del concurso del Crea Granizados. El ganador tiene 24 horas para ponerse en contacto conmigo. En caso de no hacerlo, el premio pasaría al suplente que hemos elegido. Consultamos a Mr Random, y el ganador es …

Concurso Crea Granizados

¡Marta! Te has convertido en la primera ganadora de un concurso en el blog, ¡enhorabuena!. Marta, porfa, envíame tus datos a bombonescf@gmail.com para que se los podamos pasar a Bizak y te envíen tu regalo a casa.

Quedan pocos días para Halloween. Os he contado un juego que es muy simple, pero que en casa triunfa. ¿Me contáis cómo lo vais a celebrar vosotros y recopilamos ideas? Recordad que si os animáis con el juego de la calabaza, ¡quiero fotos!

Los príncipes también celebran Halloween

Mi primera fiesta de Halloween

¡Por supuesto que sí! Después del éxito del disfraz de princesa fantasma que podéis ver aquí, no he tenido más remedio que hacer la versión niño del disfraz. Ya os conté en el post que me estaban dando unas ganas enormes de hacer la versión niño. Me vais a dejar que dedique este post a Ana, ¿vale?. Ella sabe quien es, jeje. Ana nos sigue desde hace mucho, mucho tiempo y me ha comentado el disfraz del body customizado que es la idea que va a usar para la fiesta de Halloween de la guarde de sus gemelos.

Publico el post aunque no sea nuestro día de publicación, porque las fiestas de Halloween están cerca y no quiero que os pille el toro sin disfraz. Aunque bueno, estos son tan faciles que con que lo leais el día antes de la fiesta, os da tiempo a tenerlo listo. Vamos, casi tan sencillo que da vergüenza contarlo.

Pero bueno, vamos a la versión de niño y los ‘arreglitos’ que pensé para ella. Lo primero que tenía que cambiar del disfraz era el lacito. Y no se me ocurrió nada mejor para un príncipe que una corona, ¿no creeís? Y además, me apetecía cambiar un poco la expresión de la cara del famtasmilla. Hice unas cuantas pruebas… y cuando me puse a dibujar tuve otra idea diferente (tanto probar, tanto probar… ¡si muchas veces lo que mejor sale es improvisar!). A vosotros se os pueden ocurrir mil combinaciones más, coged la que más os llame la atención. Ya con la idea clara, hice las plantillas correspondientes, y me fui al body rotulador en mano.

Disfraz de bebé niño

Si nuestra princesa tenía un tutú blanco de lo más apañado como complemento, al fantasmita le buscamos un pantalón de raso elegantisísimo, como la ocasión merece. ¡No tiene uno todos los días una cita para su primera fiesta de Halloween! Ya tenía el conjunto entero, y nuestra super modeli particular posó para que veáis lo requetebién que queda el disfraz también en esta versión. Si no tenéis un pantalón blanco a mano o no os da tiempo a confecionarlo, ya os comenté en el post de la princesa, que este disfraz queda super simpático con las piernas al aire, o con unos leotardos blancos.

Disfraz de bebé niño para Halloween

No sé vosotros, pero yo me encuentro con dos fantasmas así la noche de Halloween y ¡me enamoro en el acto! Y ya no os cuento como me quedaría si viese toda una clase de guardería vestidos así.

Termino diciendo que puede que tengamos más post extra. Que aunque todos los martes nos leamos a las doce, puede que publique más, y que la mejor forma de no perderse nada, pero nada, nada, es que os suscribáis al blog. Os voy a pedir también que si os han gustado mis versiones de fantasmitas, le deis al +1 y me contéis que otras ideas se os vienen a vosotros a la cabeza. Vuestros comentarios me hacen feliz.

¡Presentamos nueva temporada otoño-invierno! Cambio de armario.

Otoño

El otro día paseando, se cayó esta hojita sobre la capota del coche (es mona, ¿verdad?). Este finde ya han llegado las primeras nevadas a España y empieza a hacer fresquete, así que ha llegado otra vez el tan temido cambio de armario. Me cuesta un montón deshacerme de las sandalias es lo que menos me gusta recoger. Hasta que vinieron las peques, cambiar la ropa de verano por la de invierno para mí era una tarea sencilla. Me daba pereza hacerlo, pero era simple… cambiaba una ropa por otra, y me deshacía de lo que ya estaba viejo o no me ponía. Ya está. Sencillo, ¿verdad?

Con los peques la cosa se complica. Ya no es pereza, no tengo palabras para describirlo. Pero no se tiene que notar, y antes de morir en el intento, en casa nos lo tomamos con buena filosofía y aprovechamos para sacar de todo esto algo divertido. Para los peques es un cambio de rutina, y por lo tanto una oportunidad de pasarlo bien. Os cuento lo que hacemos en casa para intentar que funcione.

Inciso… Nos quejamos del tallaje en la ropa de mayores. ¡Pero lo de los niños no tiene nombre! Con tres años Bombón1 se estaba poniendo un vestido que venía tallado como de 12 a 18 meses. Y es sólo un ejemplo. Tengo muchos ejemplos más, de muchas tiendas y muchos modelos distintos. La pera limonera, vamos.

Ale, ahora a lo que nos interesa. Si para mí el cambio de armario tenía dos pasos, como mucho tres… ahora la cosa se complica. Aumenta el número de cosas a tener en cuenta, y encima hay que meter el factor ‘que parezca divertido’.

  1. Lavar bien toda la ropita que vamos a guardar. Da una rabia horrible darse cuenta de que cuando ya está todo recogido, se nos han quedado cosas fuera.
  2. Apartar la ropa que ya no se van a poner. Tiramos la ropa vieja, y guardamos lo que vale. Si es ropa de bebé, pensad que no la va a poder reutilizar otro bebé a no ser que nazca más o menos en las mismas fechas que el tuyo. Crecen tan rápido que un bebé de invierno y otro que haya nacido en el verano no van a poder reutilizar prácticamente nada. Lo podéis tener en cuenta para dar ropita. Mejor no acumular mucho.
  3. Guardar lo que aun puede valer para la siguiente temporada. Esto para niños a partir de dos o tres años. Ya no crecen tan deprisa, y es fácil que algunas cosas de la primavera valgan a principio del otoño, y al revés.
  4. Sacar la ropa de temporada que habíamos guardado (aquí viene lo divertido, porque esto hay que probárselo)
    • El primer paso de este apartado es MUY importante. Vamos a organizar un desfile de modelos, con música y todo. Tendremos que anunciar al modelo cada vez que entre en el salón. A las niñas les encantará desfilar con un corazón pintado en la cara, por ejemplo.
    • Ordenar las camisetas, pantalones y leggins por tamaños, no por tallas. Vamos a probar la prenda más pequeña y la prenda más grande, y desde ahí vamos acotando. Haciendo esto, no importa si alguna cosa se queda sin probar porque ya estemos cansados del juego.
    • En el caso de las niñas, ordenar también los vestidos. Yo me fijo bastante en el largo, pero estos hay que probarlos casi todos. Así que cruzad los dedos, ¡y que vuestras proncesitas quieran mantener el juego!
  5. Hacer una lista de cosas que vamos a necesitar comprar. Hay cosas que se nos antojarán al verlas, regalitos que nos harán, pero hay un capítulo de ‘fijos’ que no nos lo quita nadie.

Me encanta ir de tiendas, los que me conocéis lo sabeis muy bien. Pero estas compras de temporada empiezan siempre por hacer una lista de obligatorios: zapatos, botas, medias y calcetines, y abrigos. Me gustan las tiendas, pero ya no tengo tanto tiempo como para verlas todas con calma. Así que sobre todo para los abrigos, que me gusta que sean bien chulos, además de salir de compras (he dicho que tengo menos tiempo para ver tiendas con calma, no que ya no vaya de tiendas), me doy una vuelta por internet a ver que se cuece en páginas tipo Zalando. Esta es además una buena opción para los que me decís a veces que no tenéis de todo a mano donde vivís.

Decidme, ¿tenéis algún truco para que el cambio de armario sea más llevadero? ¿qué os parece la idea del desfile de modelos? Contadme, ¡que me vuelvo loca con vuestros comentarios!

I love my blog

No, no me he equivocado de día, sé que es lunes. Hoy escribo un post extra, que llevaba tiempo pensando hacer. Estad bien atentos, que mañana vuelvo y además con una manualidad que os aseguro vais a querer hacer pero ya. No digo más. El post de hoy está dedicado a mi blog, ¡que sabéis que me encanta! Cuando alguna vez me preguntaís por qué escribo un blog, tengo que contestar que es algo que no pensé demasiado, la verdad. Y creo que hasta evolucionó antes de abrirlo. A ver si os lo resumo hoy.

La historia empieza un par de años antes de abrir el blog. El principio de todo esto fue el embarazo de Bombón1. En aquel momento empecé a leer, leer y leer sobre el tema. Es curioso, pero no muchos blogs. En esa época, me encantaba mandar cada semana al móvil de mi papi un SMS con las ‘novedades de la semana’, y le contaba la evolución de nuestra habichuela: ya tiene uñitas, puede oir, distingue donde está la luz, puede diferenciar sabores… Me gustó mucho hacer eso. Muchísimo.

Con el embarazo de Bombón2, quise hacer algo parecido, pero llegando a más gente, así que abrí nuestra cuenta de twitter @bombonescf, y fui tuiteando allí la evolución de las últimas semanas de embarazo. Al poquito, twitter se me quedó un poco corto. Quería escribir más. Y sin saber mucho sobre blogs, me pareció que podía ser una buena forma de ir escribiendo sobre lo que me apeteciese. Un blog tenía… campos ¡sin límite de caracteres!

I love my blog

En el momento que llegó, nuestro blog nos serviría para recoger nuestras anécdotas o nuestros juegos que son muchísiimos. Aunque os cuento muchas cositas en él, se puede decir que es un blog de manualidades. Ya tenemos muchas publicadas, muchas en la cabeza aún por hacer, y muchas más que vendrán. Seguro, ¡porque nos encantan!

A partir de ahí, el blog ha ido cogiendo peso, y está evolucionando sin parar gracias a todos vosotros que nos leeís todas las semanas. La lista de motivos por los que me encanta mi blog, es larga. Ahí van algunos:

  1. Porque en él quedarán recuerdos que me encantará releer cuando pase el tiempo.
  2. Porque en él contamos cosas que hacemos y que nos divierten, y que por eso mismo sabemos que a vosotros también os van a gustar. ¡Todo probado al 100%!
  3. Porque está enseñando a las peques a ser más creativas. Y eso además de ser divertidísimo, sí que me gusta.
  4. Porque me ayuda mucho pero mucho a desconectar de otros temas.
  5. Porque se ha convertido en un hobby más.
  6. Porque con el blog estoy conociendo a mucha más gente. ¿Redes sociales frías? ¡Ja, y un jamón!
  7. Porque cambia sin parar. Y porque ese cambio cada día es a más y me llena de ideas.
  8. Porque me hace seguir aprendiendo: Word press, SEO, Social media (twitter, pinterest, google+, facebook…) ,diseño, fotografía, o hasta incluso un poquito de marketing entre otras cosas! Todo temas que ya me gustaban antes. Así que he tenido suerte de encontrarme con todo de golpe aquí. (Este motivo tiene tela, da para unos cuantos post el solito).
  9. Porque cada vez que os haceis seguidores o dejais un comentario al final, es como si llegasen los Reyes Magos.
  10. Porque encima de todo eso, me va a dar para algún caprichito que otro.

Si estáis pensando en abrir un blog, os recomiendo que lo hagáis, porque es mucho más lo que aporta que lo que os puede suponer mantenerlo. Lleva tiempo, sí. ¡Claro, y más si lo quieres hacer bien! Si de verdad te gusta, el tiempo se acaba sacando. Leí hace tiempo que tener un blog era como empujar un camión, y la comparación es bastante buena: al principio empujas, empujas y aparentemente no pasa nada, hasta que el camión empieza a moverse y a tomar velocidad. Claro, saber conducir y dirigir el camión es algo que hay que ir aprendiendo, ¡y además rápido!

Este post forma parte de una iniciativa de Blanca, de Personalización de Blogs. ¡Más de 100 autores de blogs contando por qué los escriben! Si estais indecisos sobre empezar un blog o no, daros una vuelta por el post de Blanca, que vais a salir de dudas seguro.

Qué tal si haceis un paréntesis y me contais por qué quereis tanto a vustros blogs? Y si no teneís y os habeis animado después de leerme… ¿no creeís que estaría fenomenal contármelo? Me encantaría que llenaseis esto de comentarios. ¡Es la mejor forma de animarse!

Operación cepillo de dientes

Kit para niños

Mami, ¿vienes a ayudarme con la pasta de dientes? Pregunta de todas las noches. Bombón1 ya es mayor, y le encanta cepillarse los dientes antes de irse a dormir. Pero creo que aún le gusta más que la acompañemos y ayudemos mientras lo hace. Entre la limpieza de los dientes y la canción de irse a la cama, nos pasamos un buen rato juntas a la hora de acostarse. En casa hemos llevado la operación cepillo de dientes poquito a poco, y sobre todo ayudados de cepillos y accesorios monísimos que venden para hacerlo más fácil a los niños.

Lo hemos hecho de momento, en tres fases… que coincide más o menos con lo que he leído en otros sitios. Os las comento, por si a alguien le puede servir, ¿vale?

Lactante. Particularmente, no creo que sea necesario hacer una limpieza habitual de la boca del bebé mientras ni hay ni usa los dientes. Sí que a veces cuando a las peques se les quedaba la lengua manchada de blanco por la grasita de la leche, se la he limpiado con una gasa. Y entonces se puede aprovechar para limpiar un poquito la encía.

Bebé. Cuando ya casi todos los dientecitos están ahí (en mi caso las dos han tardado, y me parece genial porque esas sonrisas de dos dientes me vuelven loca), entonces empezamos a usar un cepillo de dientes que sea blandito, con un poco de agua. En nuestro caso cepillarse los dientes tenía mucho de juego y nosotros ayudábamos a la peque sólo cuando pensábamos que lo necesitaba más. Nos vino muy bien dar con un cepillo de dientes con sabor a fresa, que debía ser fenomenal porque no había quien se lo quitase de la boca. Primer objetivo cumplido, habíamos creado una rutina, y el cepillo era nuestro amigo. Cada vez nos salían mejor los movimientos, aunque esa es la parte más complicada si queremos hacerlo bien.

El cepillo, como los de los mayores, tiene que estar siempre nuevecito, así que recordad ir cambiándolo (esto les va a encantar a los peques). Y nos cepillamos por lo menos una vez al día, siempre, siempre, antes de acostarnos.

Es en este momento cuando las páginas especializadas nos dicen que estaría bien una visita al dentista, para asegurarnos de que todo va bien. Hace tiempo leí como consejo, que tardásemos en despertar al goloso que el niño lleva dentro. No sé si habrá sido por esto o no, pero el caso es que aunque a Bombón1 le gustan, no se vuelve loca con los dulces. Eso que lleva ganado, ¿no creeis?.

Niño. Justo a la vuelta del verano hemos empezado a usar la pasta de dientes para niños. Como está super rica y es algo ‘de mayores’, va todo fenomenal. Eso sí ¡no hay que tragarla! Ahora nos ayudamos de un aparatito que se ilumina durante todo el rato que nos estamos cepillando, y sí que ponemos mucha atención a todos los movimientos del cepillo y a que la boca entera quede bien, bien limpita,

Yo de momento he tenido suerte, porque es algo que hacemos de buen humor, pero sé que no es el caso para todos los peques, y por eso pensé hacer este post. Para contaros que tal en casa y compartir un par de links que os pueden ayudar. Un montón de ayudas para que vuestra operación cepillo de dientes particular, salga redonda. ¡Os va a encantar!

  • El primero es una actividad para enredar un poco, de los que nos chiflan en el blog. En la misma página hay más manualidades para acostumbrarse al uso del cepillo de dientes.
  • La consulta del ratoncito Pérez, con consejos y videos que podréis enseñar a los peques para que se familiaricen con el proceso.
  • Si buscais información super detallada, o ideas para hacer en clase con los peques, por ejemplo… podéis echar un ojo aquí al programa sonrisitas.

Así que ya veis, no hace falta mucho para acostumbrar a los peques a lavarse los dientes… aprender jugando como siempre, y ver la visita al dentista como algo normal. Recordad que ellos no lo ven aún de ninguna manera, ni para bien, ni para mal. Hoy os animo a que dejéis en los comentarios trucos para que los dientes de vuestros renacuajos brillen como soles. Así ayudamos a otros papis, ¿os parece?

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