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Platos de sirenas

 

Conchas pintadas con purpurina

Seguramente el título del post por sí sólo no os de una pista muy buena de lo que va hoy la cosa. Os diré que es un post que le debía a Alba, a Bombón2, y que lleva en el tintero nada más y nada menos que desde el verano pasado. Sí, es una manualidad que viene con historia, pero os la cuento un poco más abajo, ¿vale?. 

Ahora que hace bueno y pasamos mucho tiempo al aire libre, es un momento genial para ir recopilando ‘materiales’ para nuestras manualidades. Piedras del rio, palitos, piñas, líquenes o conchas. Lo que se os ocurra, esteis en el campo o en el mar. Hoy aprovechando que tenemos a mano el poder pasear por el mar y recoger conchas, vamos a pasar el rato coloreándolas. De muchos colores.

Vamos con lo smateriales. Nosotros hemos usado conchas (claro), pintura acrílica de distintos colores, rotuladores permanentes, pegamento y purpurina. Lo de la purpurina es opcional, pero nosotros la teníamos a mano, y nos apetecía probar. 

MaterialesVuelve a salir a relucir la pintura acrílica. Ya sabéis que me gusta un montón, os lo he dicho otras veces. Enseguida cubre, seca muy rápìdo, y los colores son super brillantes. Pintamos con el color que nos apetezca, y podemos aprovechar para hacer mezclas de colores. No sé si a vosotros os pasa, pero en casa lo de mezclar colores es como hacer magia. No os imagináis el juego que nos da.

Empezamos a pintar.

Pintura acrílica

Unas cuantas conchas de las que tenía en casa, las más grandes, se vinieron de Conil el verano pasado. Hago un inciso para deciros que si no lo conocéis estaría bien que leyeseis la entrada que le dediqué, porque os va a encantar. Como os decía, tenía claro lo que quería hacer con las conchas que me traje de allí. Cuando estuvimos allí hace un año, Bombón2 tenía sólo un añito, y decidió que estas conchas serían su plato durante las vacaciones. Se pasó todo el tiempo que estuvimos allí, comiendo en conchas. Si le dábamos pan, hacía miguitas y las ponía en sus platos. Si era una galleta, más de lo mismo… Así que le he dedicado esta concha.

Dedicatoria

Este es el plato de sirenas al que me refería en el título del post.

Decorar conchas con rotulador

Y cuando me vio, Bombón1 también se puso a decorar otro ‘plato’ para regalarle a su hermana. ¿No os parece una versión mejorada del mío? Es genial dejarles a su aire, y que hagan lo que quieran en las manualidades. Esta versión es una chica, porque para que sea chica hay que pintar dos o tres pestañas como mínimo ¿Lo sabíais? El rollo hippie que le da el corazón me gusta mucho.

Decoración infantil

Por supuesto, este plato también estaba dedicado.

Dedicatoria de Bombon1

Seguimos pintando las demás conchas del color que se nos ocurriese. Y algunas de ellas las cubrimos con purpurina. Para pegar la purpurina usamos cola blanca un poco diluída con agua. Cuando echéis la purpurina por encima, tened cuidado de poner debajo un papel o una caja de cartón para poder recoger todo lo que os sobre.

Conchas cubiertas de purpurina

Esta es la colección que preparamos hoy. Nos lo hemos pasado genial coloreándolas. Pero además, tengo planes para estas conchas tan chulas. ¿Os las imagináis en un castillo de verdad dándoles el sol? Pues eso. Vamos a pintar alguna más, y a decorar nuestro próximo castillo de arena con ellas.Nuestras conchas para el castilloDecidme, ¿os animaréis a colorear parte de vuestra colección de conchas de este verano? 

Si os gustó el post, compartidlo en todas vuestras redes sociales ¡Vamos a llenar de color los castillos de arena de estas vacaciones!

 

 

 

Diez ideas para hacer con los niños este verano

Planes para el verano

Después de escribir sobre como organizar vuestros planes de verano en una estrella me apetecía escribir este post para comentar con todos la idea que últimamente tengo de los veranos.

Está claro que el verano es para descansar del curso, para disfrutarlo, y sobre todo para jugar mucho, mucho. Yo me acuerdo de cuando era niña de las salidas a comer al campo con mis padres y con mis hermanos, de escaparme en la hora de la siesta para ir a jugar al parque con la panda, o de cenar super deprisa, en diez minutos, para volver a salir con mis primos por el pueblo… ¡por la noche! Mucho, muchísimo aire libre.

No sé que recuerdos tendrán mis hijas de sus veranos, pero sí sé que todo lo que hagamos en estos años será lo que poquito a poco se vaya quedando en su memoria. Y que luego ya no me necesitarán tanto, pero que en estos primeros años lo que hagan junto a mí, será parte de su historia. 

En verano no me voy a complicar mucho la vida, pero no por dejadez, no penséis mal. Ya os conté hace tiempo en el blog cómo he aprendido de mis hijas que el verano es mucho más verano si lo que se espera de él son baños en la playa, y comer algún helado. Así que dedicarles tiempo, baños y comer helados juntas, son mis planes y lo que quiero tener asegurado. Lo demás, es accesorio.

Claro que en las estrellitas hemos puesto más cosas. ¡Nos queremos divertir! Pero ya os digo que cuidado con las listas… no vaya a ser que al final nos agobien por no poder llegar a todo. Os dejo aquí una lista de ideas, de cosas que podemos hacer. Son ideas opcionales, no que tengamos que ir tachando una a una.

  1. Jugar juntos todos los días.
  2. Baños en el mar y en la piscina.
  3. Comer helados.
  4. Ir al cine de verano.
  5. Aprender a hacer snorkel.
  6. Hacer una manualidad.
  7. Hacer fichas del cole. 
  8. Construir castillos de arena.
  9. Ir de excursión al campo.
  10. Andar de noche por la playa.
  11. Coger piedras en el río.
  12. Acampar en el salón.
  13. Ver la lluvia de estrellas.
  14. Pasar la noche en casa de los titos.
  15. Disfrazarnos.

¡Anda! Son más de diez, ¿verdad? Es que podéis hacer una lista tan larga como queráis. Cien cosas o más, En casa sólo las tres primeras con obligatorias. A mí además, me gusta tener alguna actividad especial para ese verano. El cine de verano fue la estrella del 2013. Este año, vamos a probar con el snorkel. Nos vamos en dos días a La Manga, un sitio muy bueno para practicar, incluso con niños pequeños… así que ya os contaré. Eso sí, tened en cuenta que estas ‘novedades’ se quedan para siempre, y habrá que buscarse la manera de hacer hueco para que puedan pasar de año en año si nos han gustado.

Habrá muchas cosas, también super divertidas, que surjan sin estar planificadas. Puede ser ir a un parque de atracciones, celebrar un cumpleaños en un parque, visitar un mercado medieval, volar cometas, ver fuegos artificiales o ¡aprender a tirar con arco!. Cualquier cosa puede surgir por sorpresa.

Al final el verano pasa muy deprisa y seguro que con poco esfuerzo, lo dejaréis lleno de buenos recuerdos para todos. ¿Qué os parece añadir a la lista de actividades ir haciendo un álbum para que más adelante podamos recordar lo genial que lo pasamos? Podría estar bien, ¿verdad?

Vosotros, ¿qué esperáis del verano? ¡Contadme que planes andáis organizando, que tener ideas para poder improvisar viene fenomenal!

 

Esta primavera, modela tus cuadros y postales

Campo de plastilinaEl blog de hoy es creación 100% de Bombón1, como lo oís. Así que podéis imaginar que ando super orgullosa sacando pecho y babeando mientras lo escribo. Hoy vamos a hacer postales con plastilina. Una forma muy original de pasar un buen rato y de paso, hacer un recuerdo para alguien, ¿no os parece?

Como la peque no sabe escribir todavía, voy a echarle una mano y a ponerle yo las palabras al post. No penséis mal, no estoy esperando el día en el que ella solita se curre los post, no. Aunque a este paso empiezo a pensar que le acabaría gustando. De momento, con ver como va teniendo ideas propias y haciendo sus sugerencias para las ‘manalidades’, me doy por más que satisfecha. ‘Manalidades’… ya lo dice casi siempre bien. Ya no hay lengua de trapo, tiene cuatro años. Menos mal que tengo sus primeras palabras anotadas a buen recaudo. Me daría mucha pena acabar olvidándome de estas cosas.

Para esta manualidad, necesitamos plastilina y un cartón. Eso es todo, así que hoy, no hay ni foto de materiales. Todo bien sencillito, que se además que eso os encanta.

Pintar con plastilina

Me quedé de piedra cuando Bombón1 ella solita se puso manos a la obra con esta idea, que me pareció genial. Yo he visto en internet hacer cosas con una técnica similar, pero os aseguro que ella no. Así que cuando me lo contó, igual que hizo cuando quiso pintar con patatas, lo único que pude hacer fue escucharla muy atenta y ponernos manos a la obra. Y es que no podía ser de otra forma, porque cuando se me ocurrió sugerirle ‘dobla la cartulina y haces una postal’, su respuesta fue ‘no mami, esta es mi idea, no la tuya’. Sin palabras, no sé que decir… nada más que lo siento por el doblez que aparece en el medio de las fotos, que no tenía que estar.

Además de la idea de hacer su cuadro con plastilina, estuvo experimentando con la mezcla de colores. Primero consiguió un verde clarito muy chulo, pero luego se subía por las paredes cuando vio que ella sola podía sacar el color morado, que esta en el top de su lista de cosas complicadas. Así que como veis, tenemos flores de distintas especies y colores, y eso sí… todas, toditas, con su ‘centro de la miel’ para que las abejitas tengan bien claro donde ir.

Flores pintadas con plastilina

De momento, os presento la idea tal y cual surgió, pero por mi parte tomo buena nota para que, igual que pasó con las chapas de plastilina, hacer yo algún experimento.

Espero que esta manualidad que no tiene paso a paso ni nada, os haya gustado tanto como a mí. Me parece genial cuando dejamos a los peques vía libre para que hagan lo que se les ocurra. Y me parece aún más increíble como muchas veces su idea es mucho mejor que la tuya. A vosotros ¿os ha pasado algo parecido? ¡Pues contádmelo, que soy toda oídos… y ojos!

¡Ah, y si os gustó el post, dadle al +1!

Con esta lista, viajar con niños será coser y cantar

Material para los viajes

Si sois un culo de mal asiento como yo, y os encanta viajar, seguro que este post os va a gustar. Me acuerdo cuando lo que más me preocupaba de ponerme en camino con las peques cuando eran bebés, era  llevar todo lo que iban a necesitar en las vacaciones. Incluso compartí con todos vosotros mi lista de imprescindibbles para los bebés. Ahora han crecido, esa lista ya no es tan importante, y lo que sí lo es, es hacer los viajes super divertidos para todos. Acabo de llegar de vacaciones, y os aseguro que tengo bien fresquito el tema y sé de lo que hablo. No salgo de casa sin unos cuantos cartuchos que ir quemando en el viaje. Muchos de los que leéis el blog estáis igual que yo, así que por favor, por favor, espero colaboración para que esto sea una lista enoooorme de trucos para hacer los viajes más entretenidos para toda la familia.

Os cuento cosas que nos funcionan al menos para peques de entre dos y cuatro años, y en cualquier medio de transporte. El rato que hacemos la maleta, ellas colaboran preparando sus cosas, y se lo pasan genial. Esto es lo que llevamos en este equipaje de mano particular.

Juguetes. Que sean pequeños, no es cuestión de añadir equipaje por añadir. A nosotros nos van bien por ejemplo, unas marionetas de dedo. Eso sí, papis… ¡hay que echarle imaginación al asunto!

Pegatinas. Para pegarlas en revistas, o en un cuaderno en blanco… todo vale.

Revistas. Para los viajes, siempre llevamos una o dos revistas de niños, que sean nuevas. Les entretiene muchísimo las lecturas y los pasatiempos que traen. Un buen rato de calma asegurado.

Canciones. Aunque esté mal decirlo, este recurso lo usamos sólo cuando la posibilidad de que puedan caer dormidos es prácticamente cero. Tengo comprobado que mi límite de aguante de canciones infantiles está muy, muy por debajo del del resto de pasajeros. Un pequeño inconveniente, es que este cartucho sólo vale para viajes en coche.

Cuentos. Me vienen genial cuando hay llantos y preguntas generalizadas en el ambiente de cuando llegamos. Como hay que escuchar y estar bien atentos a la historia, hay silencio garantizado.

Movil y tablet. Esto sí que da calma. Vemos pelis, escuchamos canciones, y jugamos con nuestras aplicaciones favoritas. Hay algunas geniales.

Chuches. Preparad un batiburrillo de chuches en, muy importante, una bolsa transparente. Llamadme mala si queréis, no me importa, pero probad a pasar la bolsa para que elijan chuche cuando más necesitéis un poco de silencio. Lo hacéis, y luego me contáis.

Paradas. Si vamos en coche, claro, paramos por lo menos cada dos horas. Lo empecé a hacer cuando estaba embarazada, y seguimos con la costumbre. Aunque no lo parezca, ayuda a que los viajes se hagan más cortos y a ir más despierto. Así que este consejo va para grandes y mayores.

Dormir. Ya sabemos, cuantas más horas durmiendo, más tranquilidad en el viaje. Para eso, intentamos salir lo más pronto posible de viaje, incluso haciendo parte del trayecto de noche.

Todos los consejillos funcionan de maravilla a la ida, y son un poco más flojos para la vuelta cuando los ánimos ya no son los mismos. Con un poco de suerte, iremos cansaditos y dormiremos bastante en el coche. Pero os dejo un último tip que a mí me encanta. Tengo para la pena de la vuelta, un truco infalible… ¡Disfrazarse! En casa esto nos entretiene bastante, y quita la morriña de no seguir en el sitio donde lo hemos pasado tan bien. Así que a menudo, después de un viaje, nos convertimos en princesas por un rato.

Por favor, contadme que es lo que mejor os funciona a vosotros, que tenemos el buen tiempo encima ¡y muchos, muchísimos, kilómetros que hacer por delante! Ya sabéis que vuestros comentarios me vuelven loca, no os los guardéis para vosotros.

Postales animadas para peques

Postal para pascua

El post de hoy es sencillito, sencillito, ideal para niños de preescolar. Os lo quería enseñar, porque este pollito tiene historia, aunque breve. O mejor dicho, debería decir que tiene muuuchos años. Lleva viviendo en mi cabeza años y años. Ya no sé si se lo debo a mis padres que siempre andaban haciendo cosas de estas conmigo, o a alguna profe del cole. El caso es que me acuerdo de tener varios, de colorearlos, de hacérselos luego a mis hermanos… En fin, una actividad ‘vintage’ más, como las pizarras caseras que os enseñé hace tiempo.

El otro día, se los hice a las peques. La verdad es que superaron mis expectativas, ya sabéis que muchas veces lo más simple es lo que más entretiene. Pues con esta manualidad me pasó. Me encantaría que hubieseis visto la cara de Bombón2 cuando vio que el pollito que podía colorear, ¡hablaba!

Sólo necesitáis un papel, un cutter y un rotulador, y todito lo que se os pueda ocurrir para que los peques puedan adornar luego su postal. En casa para empezar sólo echamos mano de unos cuantos rotuladores y ceras de colores, sellos y pegatinas.

Os enseño alguna foto para que os hagáis una idea de cómo queda el pollito. Lo primero es doblar una cuartilla en cuatro.

Postal desdoblada

Cuando está doblado por la mitad, dibujamos un pollito y nos aseguramos de que el pico quede en el centro. El pollito puede ser como os de la gana, pero el pico tiene que tener forma de rombo para que podamos enseñarles a los peques como el pollito habla. Hacemos un corte con el cutter en el pico, y vamos al siguiente paso. Fijaros bien en la foto, porque hay que doblar el piquito con un pelín de maña.

Hacer un corte en el pico

Ya habla pero… ¿a que da no se qué verle blanco por dentro? ¡Así parece mudo! Habrá que solucionarlo. Desplegamos la cuartilla, y justo debajo del pico, coloreamos un manchurrón rojo.

Interior del pico

Ya tenemos nuestra postal terminada, y lista para que los peques den rienda suelta a su imaginación. ¡Ya veréis cómo se motivan viendo que su pollito puede mover el pico!

 

Os dejo dos muestras del resultado final de un par de ellos. Estuvimos haciendo pollos una tarde entera.

Postal terminada

Y esta otra super decorada. ¿Habíais visto alguna vez un pollo rosa con pelo largo? ¡Pues aquí lo tenéis!

Postal de pascua para peques

En casa no celebramos la pascua como en otros sitios de Europa, pero ya sabéis que nos apuntamos a todo lo que suene divertido. El caso es que estos pollitos podrían ser una manualidad perfecta para esta época del año, ¿verdad? Además, si os gusta el tema, estad bien atentos al blog por que estamos preparando una actividad muy divertida.

¿Os animaréis a hacer algo para pascua? ¿O estas postales taaaan monas? ¿Hacéis algo distinto en casa por estas fechas?

Había una vez un barquito chiquitito…

Cómo hacer barcos de papel

Después de una semana bien pero que bien movidita en el trabajo, y después de contaros alguna trastada de las peques que hasta a puntito estuvo de cambiar el nombre del blog, apetecía un post tranquilo. Así que aquí llega, en tonos azules, el barquito chiquitito. Y de paso vamos a recordar cómo hacer barquitos de papel.

El barquito chiquitito es la canción favorita para dormir de Bombón1. Ya os hablé en el blog de lo que nos gusta cantar por las noches. El barquito chiquitito es todo un clásico de sus noches, así que merece con todas las de la ley un post dedicado en el blog. Yo me acuerdo de cuando me la cantaban a mí, ¡y también me acuerdo perfectamente de los barquitos que me hacía mi papi! (no viene a cuento la pila de años que hace de todo eso, ¡para qué!)

Os conté cuando hicimos los comecocos que tenía montones y montones de papel de origami en casa y que seguramente volvería a pasarme por aquí con alguna de estas manualidades. En estas fotos podéis ver el paso a paso de cómo se hacen. Pero shhhhh…. tengo un secreto… Hay un paso importantísimo, del 8 al 9, en el que se necesita que un peque nos ayude al estirar hacia los lados. Y es que el barquito sólo se abre bien si sopla un niño. Ah, ¿no lo sabíais? Pues sí, así queda mucho mejor. Ya lo sabéis.

Paso a paso barquitos de papel

Para que el post sea completito y completito y entre en la categoría de homenaje con todas las de la ley, os voy a poner la letra de la canción del barquito, que para qué engañarnos, difícil no es.

Había una vez un barquito chiquitito,
había una vez, un barquito chiquitito,
que no podía, que no podía navegar.
 
Pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco seis semanas,
pasaron un dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas.
 
Y aquel barquito y aquel barquito,
y aquel barquito navegó.
Y si esta historia parece corta,
volveremos, volveremos a empezar.

Es corta y enseguida hay que repetirla y cantarla otra vez. Creo que por eso le gusta tanto a Bombón1. Las peques aún son pequeñas para hacer barquitos de papel, pero estuvimos jugando con todos los que hicimos. Primero customizándolos, ya os enseñaré cómo que eso da para otro post, y luego a la hora del baño a la bañera con ellos.

¿Sabíais que hay distintas formas de hacer los barcos de papel? Los vuestros, son de este estilo ¿o los hacéis de otra manera? Si os animáis a ver la cara de vuestros peques cuando soplan y ven cómo de un cuadrado sale un barquito, estaría encantada si me lo contáis después. Ya sabéis que un comentario nuevo en el blog es para mí como si hubiesen pasado por aquí los Reyes Magos.

El blog de Bombones a punto de cambiar de nombre

INgredientes para convertirse en bombón

Hay una cosa que me gusta hacer con mi blog, y es leer entradas que he escrito hace tiempo. Me gusta hacerlo con el blog de Bombones, pero también con otros blogs, grandes y pequeñitos, que leo habitualmente. Es genial ver cómo en todos hay una evolución. Este por ejemplo, tenía muchas más anécdotas al principio y poquito a poco he ido metiendo más manualidades, porque he visto que os encantan.

Y leyendo, leyendo, volví a ver la entrada en la que os contaba como Bombón1 planeó un plan perfecto para invitar a Campanilla a que viniese a desayunar a casa. Me reía sola leyéndolo. Leyéndolo, y visualizando el salón, ahora que hay tiempo de por medio, claro. Si os apetece conocer la historia de las hadas, vais a ver la que lió en casa.

Por suerte, no me la lían así cada dos por tres en casa. Pero cuando se ponen a ello, se ponen a ello. Parecen auténticas profesionales, os lo aseguro. El título del post puede que no os de pistas suficientes de lo que ha pasado esta vez. Paso a contaros los hechos que acontecieron a la velocidad del rayo.

Escena: Acabamos de dejar el desayuno en la mesa del salón, porque es domingo y desayunamos allí. Mientras cogemos las últimas cosas en la cocina para tenerlo todo listo, escuchamos desde allí risas, carcajadas, un ‘ay, Albi que mona eres’. Más risas, así que empezaba a pensar que iba a ser un domingo genial. El tono de las risas fue subiendo y subiendo. Mucho. Alguna carrera. Todo en el rato que cogía unos cereales y preparaba zumo. Así que cuando empezaba a temerme lo peor, salí corriendo a ver que era eso tan divertido que estaba pasando.

No tengo foto de cuando llegué al salón con los zumos, lo siento. Os pongo en antecedentes: últimamente a Bombón1 le encanta servirse el colacao a ella solita, y en el viaje anterior se nos había olvidado el bote en el salón. ¿Podéis imaginar ya por dónde van los tiros? Las dos se habían quitado los pijamas, la pequeña, encantada, se estaba comiendo el colacao a cucharadas, había colacao encima de la mesa, en el mueble de la tele, en el suelo y en el sofá. ¡Ah! Y también quedaba un poquito en el bote, que casi se me olvida. Y de ellas dos, ¡para qué hablar! tenían colacao hasta en las cejas, y el pelo les olía a chocolate. Las dos a la bañera.

La primera reacción fue limpiarlas un poco… Por lo menos todo lo de las pestañas, para que al menos pudiesen ver un poco. Pero en ese momento me acordé del post de las hadas, y pensé: antes de entrar en cólera, mejor preguntar. Cuesta pararse y pensar, no  creáis. Así que pregunté en qué consistía ese juego que parecía tan divertido. Y la respuesta fue ‘Mami, le he puesto mucho colacao a Albi, para poder convertirla en un bombón porque es muy mona’. Una vez más preguntar mereció la pena, acordaros cuando os pase algún caso parecido, porque siempre, siempre, hay una historia detrás que merece la pena. Las cosas tienen siempre un porqué. Los pequeñajos siempre tienen una explicación. Claro, que eso no quiere decir siempre que estemos deseando averiguarlo. Por cierto, hago un inciso para deciros que el colacao en el suelo resbala más que unos patines sobre hielo, ¡cuidadín si os pasa algo parecido!.

Esta historia no tuvo nada que ver con el nombre del blog, pero seguro que me entendéis perfectamente cuando os digo que me hizo plantearme muy en serio su cambio.

Sabéis que me encantan vuestros comentarios. Si tenéis alguna travesura con o sin historia detrás, aquí tenéis un montón de sitio para desahogaros. ¡Venga, que lo vamos a pasar en grande!

Tus hijos no son tus hijos

No tengáis prisa

Hoy hago un inciso en el ritmo normal de publicación del blog. Hace mucho tiempo que quería escribir este post. No es una manualidad, ni siquiera es alguna anécdota de las que cuento de vez en cuando. Esta vez no, pero creo que en el blog va a estar bien. Es un post escrito especialmente para mis dos bombones… aunque todavía no sepan leer. Sara y Alba, intentaré tener estas palabras presentes siempre. Y lo publico un día de San Valentín porque no se me ocurre otro día mejor para hacerlo.

Para muchos de los que me leéis habitualmente, este poema no será nuevo. A todos, los que sí lo hayáis leído alguna vez y a los que no, os pido que lo leáis despacito, aunque ‘pique’ un poco hacerlo.

Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.
 
Puedes darles tu amor, 
pero no tus pensamientos, pues, 
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas, 
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.
 
Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede, 
ni se detiene en el ayer.
 
Tu eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación 
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
 
Khalil Gibran

La vida no retrocede ni se detiene en el ayer, eso es una realidad. En el camino seremos muy felices, lo intentaré siempre. Las cosas malas pasan, van perdiendo peso, y al final se olvidan. Siempre. Avanzaremos pasito a pasito, saboreando cada momento, sin prisas, pero mirando siempre, pase lo que pase, hacia adelante.

A todos los que me leéis, ¡feliz San Valentín!

Balance del 2013

Vivid el 2014

No os voy a mentir, he estado dando vueltas a si hacía o no post sobre el 2013. Y es que mi querido 2012 dejó tan alto el listón, y el 2013 fue tan flojo, que costaba ponerse a hacer balance. El 2013 ha sido un año de altibajos, con momentos increíbles y con otros más flojillos… por llamarlos de alguna manera.

Pero bueno, de cosas malas no se habla en el blog. Que estoy escribiendo esto para que veáis manualidades chulis y facilonas para vuestros peques, y para que en el camino pueda quedar documentado algún recuerdo de mis dos bombones.

Y es que hay cosas que me han encantado este año. El 2013 he tenido un bebé precioso en casa. Vi cómo daba sus primeros pasitos, incluso ayudada de su hermana ‘mayor’ de tres años (super momentazo donde los haya), vi como le salieron sus primeros dientes, sentí sus primeros abrazos apretando bien fuerte y también me dejó escuchar sus primeras palabras a base de repetir dos sílabas. Mamá fue la primera, ¿sabéis? Bombón1 dejó los pañales para dormir por iniciativa propia, porque le daban calor, terminó su primer año de cole, y vi como el colegio nos devolvió una personita muy distinta a la que llevamos allí en la primera semana de adaptación. En el verano como siempre, lo pasamos en grande. Y aprendí una cosa importantísima de mis hijas: las vacaciones en la playa son mejores cuando lo único que esperamos de ellas es un baño y tomar helados. Con tres años fuimos por primera vez al cine. No vimos un estreno, vimos Brave, me pareció una peli ideal para que una mami la vea con su hija. Descubrimos el cine de verano, y mil cosas más. Nos apuntamos a todo lo que se nos ponía en el camino. Tanto, que por las mañanas Bombón1 me preguntaba ‘mami, ¿qué hacemos hoy?’

El blog ha aumentado muchísimo sus visitas, ¡gracias a todos los que me leéis!. En el trabajo, un proyecto interesantísimo entre manos, aprendiendo sin parar y lleno de retos. Trabajando en casa mientras veo crecer a mi bebé. El 2013 vino lleno de ideas que tengo metidas en la cabeza esperando el momento de poder canalizarlas como se merecen.

Os lo he dicho antes. El 2013 fue un año de altibajos, pero como todos los años que han pasado hasta ahora, ha sido una experiencia y es ya parte de mí. Así que le agradezco al 2013 todo lo que trajo, lo bueno, y lo menos bueno. Especialmente le agradezco el par de tortazos que vino a darme para enseñarme que el tiempo vuela, que si no estás atento tus peques crecen de un día para otro, que si tardas en ver a tus amigos notarás el paso del tiempo en ellos, y que hay que mimar mucho, pero mucho, a los que nos rodean. No mañana. Hoy. Ahora.

2014, bienvenido. Espero saborearte todo lo que pueda, despacito, para poder construir recuerdos juntos. Y a todos los que me seguís, os deseo exactamente lo mismo. Que podáis escribir un 2014 lleno de buenos momentos.

Queridos Reyes Magos

Feliz Año Nuevo

Este año hemos hecho cantidad de manualidades en el blog. Y la última que os voy a contar, es para usarla el día de Reyes. Aunque claro está, ahí va la idea… cada cual puede animarse a customizarlo después como y para lo que más le guste. Los últimos días hemos visto como preparar postales, adornos para el árbol, o porta velas para adornar nuestra mesa en las comidas de fiesta. Entre manualidades, salir a los mercadillos, ver las luces de la ciudad, los belenes, las comidas, las cenas… la verdad es que no hemos parado. Nos lo hemos pasado fenomenal. Incluso tuvimos la suertaza de ver, desde la ventana, la nariz del mismísimo Rudolph el día de nochebuena. Sólo por este detalle, estas fiestas ya han merecido la pena.

Aún quedan fiestas, y puede que como a nosotros, os apetezca parar un ratillo en casa. Dentro de nada vendrán los Reyes, y mientras escribimos con cuidado la carta y planeamos el ir a la cabalgata para recibirlos como merecen, en casa hemos preparado un plato de bienvenida que les va a encantar. Ahí, antes de irnos a la cama, les dejaremos unos dulces el día cinco. No muchos, poquitos, porque ya sabéis que hay muuuuchos, muuuuchos niños y casas que visitar en una sola noche. ¡Eso sí que es una agenda apretada!

Rotuladores de cerámica

Necesitamos un plato blanco o de un color clarito, y rotuladores que valgan para cerámica. Horneando los platos a 150º durante 30 minutos, haremos los dibujos permanentes. Hace tiempo era difícil encontrar colores muy surtidos, pero parece que la cosa va mejorando y cada vez es más fácil conseguir estas cosas. Algo que se agradece, la verdad.

A partir de ahí, imaginación al poder. A mí me parecen un recuerdo genial si dejamos que los peques hagan sus obras de arte en ellos. Así, sin decirles nada más, que el dibujo es para los Reyes Magos de Oriente, y que seguro que les gustará mucho verlo. Porque además de un buen mazapán que llevarse a la boca, también está bien el que le dediquen a uno algo más personalizado, ¿o no?

Así que así se lo expliqué a Bombón1, y nos pusimos manos a la obre.

Dibijo

Como os decía, el único requisito es saber que el plato va a ser especial para SSMM los Reyes Magos de Oriente. Con tanta solemnidad, lo de que después sean preciosos y no nos queramos deshacer nunca, nunca, de ellos, ya es cosa exclusivamente de los peques. ¡No olvidéis que para que el dibujo sea permanente hay que hornearlo a 150º durante 30 minutos!.

Sara

Bombón1 con cuatro años, decidió dibujarse ella al lado de una flor gigante (con un centro donde está la miel), un gran corazón, un montón de estrellas, y muchas monedas de chocolate.

Sabemos que los Reyes harán un huequito la noche del día cinco y vendrán a vernos, y también que como cada año, beberán agua y puede que coman algún dulce de los que les preparamos. Así que este plato, antes de irnos a la cama, se llenará de dulces, pero además de toneladas de ilusión y amor. Por cursi que suene, posiblemente no he escrito una verdad más grande en este blog.

¡Esto sí que es magia de la de verdad!.

Plato de bienvenida

Si lo preferís, también podéis usar los platos para los Reyes Magos para plasmar nuestros mejores deseos para el año que viene. Es una buena forma de capturar recuerdos, ¿No os parece?.

Dulces

Con la fiesta más bonita del año acaba la Navidad. El año que viene no olvidéis reír, cantar, jugar y sobre todo, querer mucho, mucho.

Espero que en el 2014 el blog os siga gustando y entreteniendo tanto como a mí. Si os gustó el post, decídmelo, y si os animáis a hacer algo parecido, me encantaría ver vuestras versiones. Ya sabéis que eso me hace muchísima ilusión.

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