Seguramente os parezca una bobada, pero siempre me han gustado las coronas de Navidad en las puertas, y nunca he tenido una. Así que este año he decidido fabricarla a mi gusto, ¡y con ayuda de las peques! Una manualidad navideña para hacer coronas de Navidad de papel. Atentos, porque fácil no es, facilísima tampoco, lo siguiente. Y queda muy, muy bonita y alegre.
Os cuento la historia de mi corona… La quería toda con pompones rojos. Pero sorpresa, sorpresa, los bazares de Madrid, al menos de mi barrio, los tienen agotados desde hace un par de semanas. Aunque sé que las posibilidades de que me lean tienden a cero, hago desde aquí un llamamiento a que despejen un poco la atención de los disfraces de angelito y repongan pompones. Quería todo rojo, y un super lazo en la parte de abajo. Al final tuve que agudizar el ingenio con los materiales que tenía por casa, y la verdad es que creo que me gusta mucho más que la primera idea.
He usado goma eva (o foam o foamy), y papeles pinocho (o crespón, crepé o arrugado), celofán (o acetato) y de seda (o de china) en dos tonos distintos, todo de color verde. ¿Os dais cuenta de la cantidad de nombres que tiene las cosas? Como me leéis desde muchísimos sitios (muchas gracias), quiero que veáis que me acuerdo de vosotros. Además de los papeles, rebusqué entre los pompones que tenía por casa, y como no había suficientes rojos, me hice además con todos los rosas que se me pusieron al alcance. Nota mental: reponer antes de que se den cuenta de que he dejado las existencias a cero. Me acordé de una cinta de terciopelo que en su día lllegó a casa sólo por ser rosa y que estaba prácticamente sin usar y ¡listo! Ya tenía más o menos la idea de cómo quedaría todo.
Empezamos haciendo una corona de goma eva. Si la hacen los peques, podéis usar un par de platos para dibujarla. Y aquí ponemos a todos los pequeñajos que están aprendiendo a usar las tijeras, a echarnos una mano. Hay que cortar rectángulos de los papeles que vamos a usar. No importa que los cortes se tuerzan, que salgan trasquilones, o que se arrugen. Acordaros, ¡es muy difícil que las manualidades salgan mal! 😉
En esta foto veis el secreto: colocarlos bien apretaditos. Hay que hacer una especie de cucurucho sin forma, y pegarlos muy juntos. Con estos materiales la cola blanca funciona estupendamente. Los niños más pequeños, los pegarán a su manera, de otra forma y tal vez no tan juntos. Da igual, que sigan… la corona les va a quedar espectacular, ya veréis.
Es muy fácil, no hay que hacer nada más. Lleva un buen rato cubrir todo con papel, pero el resultado merece la pena. Os digo lo del buen rato, por dos cosas. Para que toméis nota para administraros el tiempo. Puede que la queráis terminar en un par de días.
Bueno, puede que así, tan verde, recuerde un poco a una ensalada. Pero la mayoría de las coronas son verdes ¿no? Y además, al final el efecto de esta cambia bastante.
Va secando muy rápido, así que no hay que pararse para continuar. Terminamos de cubrir todo con los papeles, y ¡ya está! Lista para empezar a decorarla.
Lo primero que hice fue enrollar la cinta de terciopelo alrededor de toda la corona. Y oye, no es rojo, pero hay que ver lo navideño que queda.
No hay ninguna dificultad más que asegurarse de que las vueltas quedan distribuidas por igual. Para que quede más estable yo le puse una gota de pegamento de tela a cada tramo por la parte de atrás de la corona. Podéis hacer lo mismo, o usar cinta adhesiva, o un par de grapas… lo que queráis.
Mirad mientras yo hacía la corona, como la versionó Alba con dos añitos. La cinta se la puse yo, pero fue ella quien me pidió que se la pusiera. De momento lo de las manualidades no le llama tanto la atención como a Sara, pero no sé, lo mismo la cosa empieza a cambiar. Se ha llevado la bola a la guardería para adornar su clase.
Ahora el toque final. Repartir los pompones como mejor nos parezca. A mí me ha encantado. ¡Esta Navidad ya tengo corona! Y otro trasto para guardar de año en año, que de esta me va a dar pena deshacerme.
El toque final acaba buscando un buen sitio, como la puerta de la entrada. Tenerla ahí mola. Que te vean los vecinos haciendo pruebas con la cámara en mano para publicar en el blog, no tiene precio.
Las últimas semanas están siendo de locos en el mundo 1.0, pero espero que se calme todo un poco y me pueda pasar por aquí más a menudo, ¡porque tengo un montón de cosas que os quiero enseñar!
Estamos en Navidad y os lo he dicho mil veces, vuestros comentarios son como si llegasen los Reyes. Decidme si os vais a animar con la manualidad, y compartid el post donde queráis si os ha gustado 😉
Etiquetado:corona de Navidad, manualidades con papel de seda, manualidades para Navidad
Que corono tan molona!! Y la verdad es que parece fácil de hacer 😉
MUY sencillita, y luego queda muy apañadita en cualquier sitio 🙂
Aquí me parece que van a preparar una más para los abuelos…
Pero que bonita!!! Yo también la quiero 🙂 A ver si el año que vien que la piccola tendrá ya 2 años nos animamos! 🙂
Eso, eso, tu ve tomando nota, ¡que lo vais a pasar en grande!
Queda consistente aunque la base sea tan fina? O pusiste algo más para colgarla?
Ha quedado preciosa, esos colores quedan fenomenal 😉
Artista!!!!
¡Muchas gracias! Como todo lo que lleva no pesa mucho, es fácil colgarla. Y sí aguanta bien, ya sea pegada o colgando de una cinta.
Otra opción es montarla en una base de poliespan para coronas, pero entonces es más complicado para los niños. .
lo del efecto ensalada me ha hecho reír x)
pero ha quedado monísima con sus papeles de mil materiales y nombres!!! ^^
¡Jajaja! La manualidad de los papeles de mil nombres ¡Cierto! El español es riquíiiiisimo :-b
Pero qué bonita es!!! Súper alegre!! Y sobretodo me encanta saber que es muy difícil que las manualidades salgan mal!!! ☺️
Muy, muy difícil. ¡Prácticamente imposible! Besis